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Tras la llegada masiva de decenas de miles de personas a las costas de Ceuta a finales del pasado mes de julio, la organización Médicos del Mundo ha desplegado un dispositivo de emergencia para hacer frente a una situación que califican de "especialmente compleja". Su presidenta, Ruth Díez, ha explicado a Redacción Médica cómo se ha trabajado durante las primeras semanas de actuación en la ciudad autónoma, dejando clara la postura de la ONG: "Nuestra actuación no pretende sustituir las obligaciones ni las competencias de las instituciones públicas, sino apoyar y reforzar la capacidad de respuesta existente".

Desde que el dispositivo se activó el pasado 15 de agosto en coordinación con las autoridades sanitarias y la sociedad civil, los equipos de la organización han realizado "más de 390 atenciones sanitarias". Según ha explicado Díez, el trabajo sobre el terreno se está centrando en el "triage para la detección de casos que requieren atención en urgencias", así como en la realización de curas, el abordaje de patologías agudas y crónicas, la atención en salud mental y la distribución de medicamentos.

Todo este despliegue, que exige una constante "coordinación y acompañamiento con mediación intercultural", se está focalizando en las zonas de mayor concentración de personas recién llegadas, concretamente en El Tarajal y la Playa Trampolín. Sobre estos asentamientos, la presidenta de la organización no duda en advertir que las condiciones "pueden considerarse insalubres", recordando que la población migrante, incluyendo a muchos menores de edad, se encuentra "durmiendo en espacios improvisados y con acceso limitado a agua potable y alimentación e higiene", lo que genera "graves dificultades de acceso a la atención sanitaria".

La acción de las organizaciones ante la crisis migratoria

Para hacer frente a esta emergencia humanitaria, Médicos del Mundo ha desplegado dos unidades móviles "perfectamente equipadas" y un equipo multidisciplinar compuesto por personal médico, enfermero, mediador, farmacéutico, psicólogo y un equipo de coordinación. Sin embargo, Díez reconoce que, aunque estos recursos suponen un importante refuerzo, "la magnitud de la crisis requiere refuerzos adicionales y una respuesta coordinada para evitar que esta presión afecte tanto a la población recién llegada como a la población residente".

Lejos de querer entrar en valoraciones sobre la suficiencia de la acción del Gobierno central, la máxima responsable de la ONG asegura que a ellos no les corresponde "depurar responsabilidades" y pide priorizar la atención humana. Por ello, ha lanzado un contundente mensaje exigiendo a todas las Administraciones y fuerzas políticas "postergar debates políticos y coordinarse para dar una respuesta eficaz". A este respecto, Díez ha sentenciado que "atender a una persona herida o enferma no favorece ninguna política migratoria" y que su única responsabilidad es que "una persona que necesita atención sanitaria pueda recibirla".

En cuanto a la relación con los profesionales del sistema público de salud y los médicos del Ingesa (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria), la presidenta valora la colaboración como "magnífica" y "correcta". Sobre la posible llegada de refuerzos por parte del Ministerio de Sanidad, la representante de la ONG se ha limitado a señalar que confían en que "se estarán planificando las medidas oportunas", confirmando además que, hasta el momento, no han mantenido conversaciones con ningún partido político ni representante institucional.

Ante la incertidumbre sobre cuándo se normalizará la situación o cuánto tiempo se podrá sostener la actual presión asistencial, Díez admite que es algo que desde la organización "no saben". Lo que sí tienen claro es el motivo de su presencia en la ciudad autónoma: "Médicos del Mundo está en Ceuta porque hay una crisis humanitaria y porque hay personas que necesitan atención sanitaria urgente".

Asimismo, Díez ha querido mostrar empatía con los habitantes de la ciudad, reconociendo "el impacto que la situación está teniendo sobre la población ceutí y sobre sus servicios públicos". Es por este motivo que desde la ONG reiteran su reclamación de una "respuesta institucional extraordinaria, coordinada y suficientemente dimensionada" para una crisis que no pueden sostener en solitario. "Reconocemos también el impacto que la situación está teniendo sobre la población ceutí y sobre sus servicios públicos. Precisamente por eso reclamamos una respuesta institucional extraordinaria, coordinada y suficientemente dimensionada. Nosotros podemos reforzarla, pero no podemos sustituirla" asegura.