La incertidumbre vuelve al mutualismo administrativo. El mes de octubre ha sido clave para conocer el futuro de los 'hermanos' de Muface. Mientras que el proceso licitador para renovar el concierto sanitario de Mugeju (la mutualidad encargada de dotar de asistencia sanitaria a jueces, fiscales y el resto del personal de la Administración de Justicia) ha logrado salir adelante con dos aseguradoras, Asisa y Adeslas, mientras que Nueva Mutua Sanitaria ha optado por abandonar el modelo. No es el caso de Isfas, que cubre la sanidad de la Guardia Civil y de las Fuerzas Armadas. En su caso, la licitación ha quedado desierta, lo que ha dejado en vilo a más de 500.000 mutualistas y beneficiarios. Desde la mutualidad ya han confiado que se garantizará la cobertura sanitaria, si bien aún hay dudas sobre el futuro del concierto, cuyo fin llega este 31 de diciembre. En este punto, distintas asociaciones de militares cercanas al núcleo directivo del organismo han confiado a Redacción Médica que "se está barajando una nueva propuesta licitadora".
La historia parece repetirse. La crisis sin precedentes de Muface comenzó a finales de 2024 con una licitación desierta. El mismo escenario que afronta ahora Isfas, que tras meses de dudas no ha logrado ninguna oferta por parte del sector asegurador. De hecho, cabe recordar que tanto la mutualidad militar como la judicial, al contrario que su 'hermano' mayor, lograron salvar sus conciertos en el primer intento en las negociaciones de hace dos años. De ahí la necesidad de renovar los contratos antes del mes de diciembre, cuando ambos vencen.
El Gobierno dispuso la propuesta para Isfas y Mugeju a principios de octubre. Tras meses de dudas sobre el futuro del mutualismo administrativo, Moncloa puso sobre la mesa dos líneas generales. La primera, un concierto de un solo año, hasta finales de 2027 (lo que acompasaría las siguientes negociaciones con las de Muface); y, la segunda, un aumento de las primas económicas de hasta el 2 por ciento. En este sentido, el Ejecutivo propuso un presupuesto de 609.361.021,79 para el modelo militar y 88.754.290,08 euros para el judicial. Y el de las Fuerzas Armadas no ha sido suficiente para las compañías.
La segunda licitación del Muface de las Fuerzas Armadas
Esa es la idea que trasladaron las aseguradoras poco después del cierre de la presentación de ofertas. De hecho, también hicieron alusión a una de las novedades de los pliegos que avanzó este periódico. El Gobierno había hecho un cambio económico: un planteamiento de siete primas por tramos de edad. Una reforma que tampoco ha contado con el visto bueno de las compañías.
Ahora llegan las dudas. "Isfas está trabajando en una segunda licitación", han confiado distintas asociaciones militares a Redacción Médica. Precisamente, estas voces hacen referencia a que el primer intento, desierto, "va a ser un incentivo para que el Gobierno mejore la propuesta".
La decisión final está en manos de Moncloa. De hecho, el adelanto electoral del próximo 29 de noviembre podría suscitar cambios en las mutualidades. Por un lado, y ante la falta de plazos definidos, las organizaciones sindicales y las asociaciones de militares ya abordan la posible salida de los directores de los modelos. Es decir, el 'adiós' de Myriam Pallarés (Muface), Juana María Gómez Valle (Mugeju) y José Javier Rodrigo de Azpiazu (Isfas).
Más allá de esa posibilidad, el fin de año se acerca. Eso significa que tanto Isfas como Mugeju tienen que firmar un nuevo convenio antes del 31 de diciembre. Por el momento, el de la mutualidad judicial ya está en marcha, aunque el Gobierno tiene que valorar la propuesta de Asisa y Adeslas.
El caso de Isfas es más complejo, y es que Moncloa tendrá que rehacer el proceso y esto podría llevar más tiempo, más aún con esas elecciones a la vuelta de la esquina.
Es aquí donde surge la idea de volver a imponer una orden de continuidad, un mecanismo previsto en la Ley de Contratos del Sector Público. Esta es la famosa prórroga administrativa que el Gobierno aplicó en Muface hace ya dos años, y que en este momento se encuentra ante la Justicia.
DKV, una de las entidades que afrontó este aspecto legal, llevó ante los tribunales este asunto, y la mutualidad de los funcionarios ha sido condenada a pagar 19,4 millones de euros. Asimismo, según ha informado Redacción Médica, el organismo ha recurrido este fallo ante la Audiencia Nacional.
El 2026 llega a su fin, y con él los conciertos sanitarios de Isfas y Mugeju. Los 'hermanos' de Muface se enfrentan a unas semanas clave, si bien el modelo judicial se ha 'salvado' con Asisa y Adeslas, aunque ha perdido a Nueva Mutua Sanitaria. El destino de la sanidad de 500.000 personas es la que está ahora en vilo.
