La licitación afronta sus últimas horas. Los 'hermanos' de Muface encaran la renovación de sus conciertos sanitarios tras unos meses marcados por la incertidumbre. Mugeju (que dota de asistencia sanitaria a jueces, fiscales y al resto del personal de la Administración de Justicia) e Isfas (que hace lo propio con la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas) ya tienen su destino escrito. La oferta de la Administración llega con varias novedades. Para empezar, el Gobierno ha propuesto un solo año de contrato, durante 2027, y unas primas económicas que aumentan hasta en un dos por ciento. Estas son las cifras que ha analizado el sector asegurador en las últimas semanas, y es que el Gobierno puso como límite de presentación de ofertas para las compañías este lunes a las 23.59, un punto de inflexión para decidir el futuro del mutualismo administrativo. Todo ello con el fantasma de la crisis sin precedentes de Muface aún acechando. Además, Redacción Médica ha podido confirmar que cinco aseguradoras ya han rechazado presentarse al proceso.
La oferta oficial llegó a principios de octubre. Por entonces, como avanzó este periódico, el Ejecutivo definió las líneas generales de Mugeju e Isfas. La publicación de los pliegos técnicos y administrativos para ambos modelos supuso el primer paso después de varios meses de dudas sobre el destino de ambos conciertos. Así, estableció que la duración de ambos sería de un solo año, mientras que la inyección económica para los 'hermanos' de Muface queda distribuida de tal forma que la mutualidad de las Fuerzas Armadas dispone de un presupuesto de 609.361.021,79 euros mientras que la del judicial se sitúa en 88.754.290,08 euros.
Esta es una de las principales ideas que se desprende de la oferta presentada por la Administración. Si bien, no son las únicas. Moncloa también ha dado luz verde a una prima por siete tramos de edad, una novedad económica que ajusta los perfiles de los mutualistas (en su mayor parte población envejecida y con enfermedades crónicas) a la asistencia sanitaria. Asimismo, los pliegos subrayan ajustes en el mecanismo denominado como Garantías de Tiempo Máximo de Acceso a la Atención. Este se centra en los tiempos de espera en determinadas especialidades, como Atención Primaria, Fisioterapia y otro tipo de consultas.
¿Qué ha pasado con Mugeju e Isfas hasta el momento?
La renovación de Mugeju e Isfas llega en un momento clave para el mutualismo administrativo. La crisis sin precedentes de Muface, que tuvo lugar hace dos años, sentó un punto de inflexión. Por entonces, el primer intento licitador del modelo dirigido por Myriam Pallarés quedó desierto por primera vez en su historia. Ese primer 'no' por parte del sector asegurador alargó las negociaciones durante más de 200 días, y es que las entidades argumentaron que el concierto estaba infrafinanciado. De hecho, el Gobierno aumentó el presupuesto hasta en un 41,2 por ciento, por lo que se saldó con 4.808 millones de euros y un periodo de tres años.
Esta cifra, y ese escenario, dista del que vivieron Mugeju e Isfas. Las mutualidades lograron, al contrario que Muface, salvar sus respectivos conciertos a la primera. Por las mismas fechas, a principios de ese mes de noviembre de 2024, el Gobierno dio luz verde a la publicación de los pliegos de las dos mutualidades. Ambas tenían una línea similar a la del modelo de los funcionarios: una duración de dos años. Por otro lado, las primas económicas fueron de 175 millones de euros para Mugeju, y de 1.202 millones para Isfas de 1.202 millones.
Mugeju perdió a la mitad de sus aseguradoras en pocos días. Sanitas, Mapfre y DKV optaron por abandonar la mutualidad; mientras que Asisa, Adeslas y Nueva Mutua Sanitaria decidieron continuar. Por lo tanto, la mutualidad judicial se convirtió en una 'víctima colateral' de la crisis sin precedentes de Muface. También lo fue Isfas, que aunque conservó a sus entidades (Asisa y Adeslas), vivió una etapa marcada por la incertidumbre.
El fantasma de esa crisis continúa presente. Ahora que el nuevo proceso licitador de Mugeju e Isfas para 2027 se ha cerrado, la sanidad privada ya ha alertado de la necesidad de incrementar los fondos para ambos modelos. Además, ha remarcado que hay que aprender de todo lo que sucedió hace ya dos años.
Las próximas horas serán claves. Por el momento, dos de las cuatro aseguradoras que analizaban los pliegos ya han confiado a Redacción Médica que no presentarán una oferta. Se trata de Mapfre y AXA. Tampoco lo harán Helvetia, Sanitas y DKV, que en las últimas semanas han confirmado su 'no' a volver al mutualismo administrativo.
La decisión está en manos del resto del sector asegurador. Por el momento, las compañías ya han establecido algunas líneas. Su filosofía se basa, principalmente, en evitar pérdidas económicas mientras que proporcionan una buena calidad asistencial. Asimismo, una de las entidades que ha analizado los pliegos hasta el último momento ha comentado a este periódico que descarta ser la única compañía en ambos modelos.
No obstante, el Gobierno podría imponer una orden de continuidad. Según han explicado fuentes sindicales a Redacción Médica, el adelanto electoral puede desencadenar una prórroga administrativa, ya que los cambios gubernamentales, especialmente en los Ministerios (el de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes en el caso de Mugeju; y el de Defensa para Isfas).
Este no es único detonante de la convocatoria de elecciones anticipadas. Estas mismas voces ya hablan de salidas de las cúpulas directivas de las mutualidades. Es decir, el 'adiós' de Myriam Pallarés (Muface), Juana María Gómez Valle (Mugeju) y José Javier Rodrigo de Azpiazu (Isfas).
Los 'hermanos' de Muface están cada vez más cerca de conocer su destino. Las entidades tomarán una decisión sobre el futuro de Isfas y Mugeju, un fallo que será clave para el resto del mutualismo administrativo. Y es que las tres mutualidades tendrán que negociar, de nuevo, sus respectivos conciertos sanitarios a finales de 2027.
