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España afronta el impacto financiero de la obesidad y el sobrepeso. El gasto que este aumento de la masa corporal supone para el Gobierno ya tiene sus propias cifras, y así lo revela un informe impulsado por la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (Efpia, por sus siglas en inglés). El documento cifra en casi 20.000 millones de euros al año la carga económica de estas patologías para el país, lo que lo sitúa al mismo nivel que otras economías de su entorno, como Francia e Italia. Aunque aún están por detrás de Alemania y Reino Unido, que ostentan el liderazgo en este ámbito.

La radiografía motivada por la patronal de la industria farmacéutica europea y elaborada por la Oficina de Economía de la Salud (OHE) detalla que "el 56 por ciento de la población europea", de los que "un tercio son niños", son el punto de partida del informe titulado La carga económica del sobrepeso y la obesidad en Europa. El texto se encarga así de cuantificar el gasto sanitario y económico de estas dos patologías en ocho países: Alemania, Francia, Italia, España, Irlanda, Grecia, Rumanía y Reino Unido.

"Los datos muestran que el impacto de un IMC elevado va mucho más allá del sector salud, lo que subraya la necesidad de una respuesta intergubernamental y social más amplia ante la obesidad y las enfermedades asociadas, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares", introduce la Efpia en un comunicado emitido este mismo viernes. En esta línea, el organismo profundiza haciendo alusión a que "entre el 18 por ciento y el 58 por ciento de los costos totales en los países estudiados se debieron a pérdidas de productividad por mortalidad prematura e inactividad económica, absentismo, presentismo y tiempo perdido por el cuidado de personas dependientes".

La obesidad le cuesta a España 20.000 millones de euros al año

La radiografía, a la que ha tenido acceso Redacción Médica, dispone de datos detallados en cada país. Y el escenario español no es un caso aislado. El país tiene una carga económica de casi 20.000 millones de euros, según se desprende del informe. Una cifra idéntica a la que tienen otros territorios de la talla de Francia o Italia, cuyo impacto también roza esta barrera.

"Alemania soporta la mayor carga anual total, con 55.200 millones de euros"

Sin embargo, ni España, ni Francia, ni Italia ostenta el impacto más alto. "Alemania soporta la mayor carga anual total, con 55.200 millones de euros", aborda la efpia, que añade que a este país "le sigue el Reino Unido con 43.200 millones de euros".

Farmaindustria, la patronal de la industria farmacéutica innovadora en España, también se ha hecho eco de este estudio. En concreto, menciona que "el sobrepeso y la obesidad generan en España una carga económica estimada de 19.600 millones de euros cada año, equivalente a 401 euros por habitante y aproximadamente al 1,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB)".

"Esta cifra supera el gasto público destinado a ámbitos como la defensa o la vivienda y pone de manifiesto que el impacto de un índice de masa corporal (IMC) elevado trasciende ampliamente el sistema sanitario", se refiere la patronal dirigida por Juan Yermo. Así, el organismo recoge los datos del informe que, además, apunta que "en España, los costes directos ascienden a 14.900 millones de euros y representan el 76 por ciento del total".

El desglose de cifras tiene otra lectura. "Entre las patologías que más contribuyen a esta factura figuran las enfermedades musculoesqueléticas, con 4.300 millones de euros; la diabetes tipo 2, con 3.000 millones; las enfermedades cardiovasculares, con 2.700 millones; y la enfermedad renal crónica, con 1.700 millones", matiza Farmaindustria.

A la par, los costes indirectos se sitúan en 4.700 millones de euros, el 24 por ciento del total. En este sentido, la patronal comenta que "el absentismo y la inactividad económica suponen 1.300 millones de euros cada uno; el presentismo y los cuidados informales, 900 millones respectivamente; y la mortalidad prematura, 300 millones". Si bien, hace mención a que "aunque esta carga indirecta equivale aproximadamente a un tercio de los costes directos -una proporción menor que en algunos de los países analizados-, las elevadas tasas de absentismo hacen que el impacto sobre la productividad siga siendo considerable".

La obesidad en Europa

Los datos llegan en pleno auge de los fármacos para la obesidad. Unos medicamentos que, además, cuentan con un mercado ilegal y paralelo de adelgazantes que ya se encuentra bajo los focos de las autoridades sanitarias. Entre tanto, las cifras sobre el impacto económico de este tipo de patologías ya tienen sus resultados.

"Se requiere un cambio urgente en la percepción, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento para mejorar los resultados"

"Combatir la obesidad es fundamental para proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos, salvaguardar nuestros sistemas sanitarios europeos y garantizar un crecimiento sostenible en Europa", sentencia Nathalie Moll, directora general de la Efpia. En este contexto, añade que "se requiere un cambio urgente en la percepción, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento para mejorar los resultados, reducir la carga de costes para los servicios sanitarios, impulsar la productividad económica y la resiliencia social".

La realidad es que Europa vive de cerca la carga financiera de la obesidad y el sobrepeso en sus economías. Ejemplo de ello son los datos distribuidos por la patronal de la industria farmacéutica europea, que ya apuntan a que el 56 por ciento de la población convive con estas patologías. Incluso, el informe hace un llamamiento para buscar una solución.

Por un lado, la masa corporal elevada dispone de 278.000 fallecimientos anuales en el conjunto de Europa, a la par que supone la pérdida de 8 millones de años de vida ajustados por discapacidad (DALYs). A su vez, la factura global del sobrepeso oscila entre el 0,6 por ciento y el 1,4 por ciento del Producto Interior Bruto de cada territorio.

La patronal de la industria farmacéutica en Europa urge así a las administraciones a los distintos ministerios a dejar de considerar la obesidad como una responsabilidad individual (o como un problema estético), y reconocerla como una enfermedad crónica. Además, entre las principales recomendaciones del informe destacan la eliminación del estigma social hacia el paciente, la implantación de itinerarios asistenciales integrales y la integración urgente de la obesidad dentro del Plan Europeo Safe Hearts, orientado a frenar las muertes cardiovasculares prematuras de cara a 2035.