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La muerte, ya sea inesperada o anunciada, es una realidad a la que todos, tarde o temprano, tenemos que enfrentarnos. Sin embargo, hay profesiones que conviven con ella a diario, en las que saber qué decir, cómo actuar o cómo acompañar a alguien en esos momentos puede resultar especialmente difícil, como ocurre en el ámbito de la Enfermería. No hay ninguna formación que te prepare para ello. Así lo afirma Claudia, enfermera en Barcelona, que ha decidido "abrir este melón" en un vídeo en su cuenta de Instagram.

"No se habla, es tabú, y no sé por qué", comienza la sanitaria reflexionando, que asegura cómo en la carrera no se forma lo suficiente. Claudia considera que se trata de un problema que afecta no solo en el ámbito profesional, sino que arrastra a toda la sociedad. "Desde pequeños, no nos hablan del duelo, ni de qué es la muerte, la esperada, la repentina...", ejemplifica.

Desde su propia experiencia como enfermera, Claudia reclama que deberían de darse muchas más herramientas de comunicación para enfrentarse en consulta. "Un paciente te puede preguntar: '¿Me voy a morir?' También hay muchos familiares que te dicen: '¿Cómo lo ves?'", detalla. Muchos que, según explica la sanitaria, desconocen la situación de su familiar, no quieren asimilarlo o les cuesta aceptar que van a morir. "Te preguntan esto y te quedas....", añade.

Frente a estos casos, Claudia sí que reconoce haber recibido alguna que otra recomendación por parte del profesorado. En concreto, recuerda la respuesta de una de sus profesoras que, aunque aseguraba que no existe algo 'correcto' para todos los casos, sí ofrece alternativas. "Esta profesora, que era muy buena, nos dijo que no tenemos que darle una respuesta cerrada ni concreta. Hay que preguntar al paciente qué sabe sobre su enfermedad y qué le han contado", relata. A partir de ese momento, Claudia señala que hay que "ir encaminando el tema".

Recientemente, esta enfermera ha tenido que enfrentarse a una situación de este tipo, poniendo de manifiesto la incertidumbre que puede surgir al afrontar momentos como este. "Justo he trabajado de noche y había una familia que me preguntaba: '¿Se va a morir ya? ¿Cuánto le queda?'", relata. Son preguntas para las que, en muchas ocasiones, no existe una respuesta exacta. "A veces el silencio habla por sí solo, pero no te vas a quedar callada, tienes que dar muchísimas explicaciones", afirma la sanitaria, que subraya la dificultad de comunicar a los familiares qué pueden esperar en esos últimos momentos.

"Es todo muy subjetivo"

Predecir cuánto tiempo le queda a una persona puede ser especialmente complejo. "Está mal. Es todo muy subjetivo. Hay gente que se va antes y otros después", defiende la enfermera, que aboga por tomar el consejo de su profesora. Y, en este sentido, más allá de intentar establecer un momento concreto, apunta a que el objetivo principal debe centrarse en garantizar el bienestar del paciente: "Lo importante es que no sufran". En este contexto, Claudia destaca cómo los cuidados paliativos y las medidas de confort adquieren un papel fundamental.

La experiencia ha generado además una reflexión entre otras profesionales. Por ejemplo, una usuaria ha destacado la importancia de hablar de estas situaciones y compartir conocimientos: "¡Qué tema tan importante y tan necesario! Las enfermeras de geriatría y cuidados paliativos estamos muy habituadas a acompañar estas situaciones y procesos".

Sin embargo, considera que esta preparación y experiencia no están igualmente presentes en todos los ámbitos sanitarios, al igual que apunta Claudia: "Queda más difuminado en otros ámbitos de salud donde la muerte no suele estar tan presente". Por ello, plantea la necesidad de crear espacios donde se pueda aprender los unos de los otros. "Sería ideal crear un punto de encuentro para compartir nuestras experiencias y ayudarnos a crecer en este ámbito entre todas", concluye.

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