Un trabajador forestal ha muerto este miércoles en Ourense a consecuencia de un ataque masivo de avispas velutinas. Lo cierto es que no se trata de un hecho aislado, advierte el veterinario e investigador Xesús Feás, quien apunta que Galicia se encuentra de hecho en una “situación crítica”. La tasa de mortalidad en nuestra comunidad se ha situado en algún año en 2,2 fallecimientos por millón de habitantes, muy superior a la media nacional de 0,08. "Sin ninguna duda, es un problema de salud pública y de sanidad ambiental de primer orden”, asevera el también Académico de Ciencias Veterinarias de Galicia, quien enfatiza que la “gestión actual” de la situación “tiene fallos que deberían corregirse".
El último fallecido es un hombre de 56 años que se encontraba realizando labores de desbroce en el municipio de Larouco. El varón murió prácticamente en el acto después de un ataque masivo de avispas, por lo que los servicios de emergencia no llegaron a tiempo para administrarle el antídoto.
Síntomas de la picadura de avispa velutina
En palabras de Feás, “la picadura del avispón asiático de patas amarillas (Vespa velutina) no suele ser letal”. A nivel local, detalla, la mayoría de la gente solo experimenta dolor, enrojecimiento e hinchazón. Sin embargo, hay dos escenarios que sí pueden acabar con la vida de una persona:
Xesús Feás.
Reacción alérgica grave o anafilaxia: En personas sensibilizadas, una sola picadura puede desencadenar urticaria generalizada, hinchazón de garganta, dificultad para respirar, bajada brusca de la tensión y pérdida de conciencia... y si no se actúa con rapidez la muerte.
Shock tóxico por picaduras múltiples: Ocurre cuando alguien sufre el ataque de muchos individuos a la vez. En este caso, la enorme cantidad de veneno inoculado puede provocar fallo multiorgánico, daño renal o hepático, e incluso la muerte en personas que no eran alérgicas.
Impacto sobre el sector ganadero
La incidencia de la picadura de estos insectos, recalca este investigador de la Fundación Pública Galega Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (FIDIS), es “contundente” y sitúa a Galicia “en una situación crítica”. Solo entre 1999 y 2018 se registraron 28 fallecidos en esta autonomía, lo que supone el 35,9 por ciento del total de España.
Por supuesto, el ganado no escapa del peligro de los aguijones. “Aquí es donde entra en juego el concepto "Una Sola Salud" (One Health) -expone-. Esta especie invasora no solo afecta a las personas. La proliferación de nidos en el territorio y el contacto accidental entre el ganado y las colonias desencadena ataques con picaduras”.
Añade Feás que, por la comunicación que mantiene con colegas de la profesión, es consciente de cómo las velutinas “tienen una querencia especial por las ubres de las vacas en lactación, provocando lesiones, estrés y problemas que pueden derivar en mamitis”. “Esto deteriora gravemente el bienestar animal y afecta a la producción láctea”.
“Además, no olvidemos que la apicultura es una actividad ganadera y que las velutinas son animales”, continúa el especialista, quien subraya que la vespa velutina es un depredador masivo de las abejas de la miel que diezma colmenares enteros. “Por eso, los veterinarios tenemos un papel central en esta lucha: somos el puente entre la salud humana, la sanidad animal y la conservación del medio ambiente -resalta-. No se puede abordar este problema sin nuestra visión, junto a la de los médicos y la de otros agentes de gestión de las administraciones”.
"Un problema de salud pública y sanidad ambiental"
Concluye Feás que, “sin ninguna duda”, el de la avispa velutina “es un problema de salud pública y de sanidad ambiental de primer orden”; y, sin embargo, considera que “la gestión actual tiene fallos que deberían corregirse”.
“Hace apenas unos días tuvimos conocimiento de un accidente muy serio: una descarga eléctrica a una persona de una empresa que estaba retirando un nido. Esto demuestra que las metodologías empleadas en ocasiones no son las adecuadas, y que falta una regulación estricta y una capacitación real”.
En este sentido, explica que la retirada de nidos es “una actividad de riesgo que debe basarse en evidencia científica y en protocolos de seguridad laboral, no en improvisaciones o técnicas no contrastadas”.
Por otro lado, afirma que existe un grave problema de desinformación dado que las fuentes de información que maneja la población “e incluso la propia administración” no son fiables: “Hablamos de influencers, redes sociales o bulos que carecen de cualquier rigor científico -afirma-. La gestión de una especie invasora no puede depender de opiniones, sino de datos y de profesionales cualificados”.
“Para ilustrar la magnitud del problema, hace poco recibía una consulta que explicaba los inconvenientes que encuentran los agentes al realizar inspecciones por daños de lobo: los cadáveres de los animales estaban llenos de velutinas”.
Galicia, pionera en el código específico para anafilaxia
El propio Xesús Feás apunta que Galicia es, de hecho, pionera en el ámbito sanitario gracias a la implantación de un código específico para la Anafilaxia. Se trata del procedimiento de actuación sanitaria basado en el reconocimiento precoz de los signos y síntomas de una reacción anafiláctica, con la consiguiente priorización de cuidados y traslado inmediato a un hospital con el fin de mejorar la supervivencia y reducir las complicaciones. El objetivo de este procedimiento es minimizar el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta la asistencia clínica e instauración del tratamiento indicado.
"Es una herramienta clave para salvar vidas”, sentencia el investigador.
