La Comisión Europea ha ordenado una actualización de las medidas de emergencia ante la propagación de la gripe aviar de alta patogenicidad (GAAP), tras la reciente detección de nuevos focos en explotaciones de Bélgica y Bulgaria. Mediante una decisión de ejecución, Bruselas ha modificado las áreas sometidas a restricciones para frenar el avance de esta enfermedad vírica altamente infecciosa.
El Ejecutivo liderado por Úrsula Von der Leyen ha tomado esta decisión tras las notificaciones recibidas por parte de ambos Estados miembros. En el caso de Bélgica, las autoridades informaron de dos nuevos brotes en aves cautivas ubicados en las provincias de Amberes y Limburgo. Por su parte, Bulgaria comunicó la existencia de un foco infeccioso en aves de corral localizado en la región de Plovdiv.
De acuerdo con el Reglamento Delegado de la UE, la aparición de un brote de una enfermedad de categoría A como la gripe aviar obliga a las autoridades competentes a establecer de manera inmediata un "perímetro de seguridad" que consta de una zona de protección, una zona de vigilancia y, si se considera necesario, otras áreas restringidas adicionales.
La Comisión ha examinado las medidas de control adoptadas tanto por Bélgica como por Bulgaria y ha validado los límites geográficos impuestos alrededor de las explotaciones afectadas, considerando que "se encuentran a una distancia suficiente" de los brotes confirmados. En consecuencia, el anexo de la decisión recoge ahora con precisión las coordenadas y municipios afectados en ambos países para delimitar el cordón sanitario.
Crisis de gripe aviar en Bulgaria
El documento oficial revela también un contratiempo en la gestión de la crisis en Bulgaria. Las autoridades del país informaron a la Comisión de que las tareas de limpieza y desinfección del establecimiento afectado en la región de Plovdiv (identificado como el brote BG-HPAI(P)-2026-00011) "se han completado más tarde de lo previsto".
Este retraso logístico ha obligado a Bruselas a ampliar la duración de las medidas restrictivas. De este modo, las zonas de protección y vigilancia establecidas por Bulgaria en relación con este brote específico deberán mantenerse activas durante más tiempo del estimado inicialmente.
La rápida actualización de estos perímetros a nivel comunitario tiene un doble objetivo. Por un lado, contener la amenaza directa que supone la transmisión del virus -especialmente peligrosa durante las migraciones otoñales y primaverales de las aves silvestres-. Por otro lado, la Comisión busca "prevenir cualquier perturbación innecesaria del comercio dentro de la Unión y evitar que terceros países impongan obstáculos injustificados" a las exportaciones avícolas europeas.
La gripe aviar de alta patogenicidad sigue representando un desafío crítico para la industria avícola de la UE. Además de las graves consecuencias para la rentabilidad de las granjas, la enfermedad puede provocar alteraciones significativas en las cadenas de suministro y en los mercados internacionales. Ante la "urgencia de la situación epidemiológica", las nuevas restricciones en Bélgica y Bulgaria entran en vigor con carácter inmediato.
