El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación asegura que el adelanto electoral no frena la tramitación ni los trabajos relacionados con la reforma del real decreto 666/2023 de prescripción, uso e indicación de medicamentos veterinarios. Fuentes oficiales del organismo que dirige Luis Planas enfatizan que el Gobierno no estará en funciones hasta el 29 de noviembre, y que “mientras se constituye” un nuevo Ejecutivo hay margen de maniobra. Las opciones, eso sí, son escasas no solo por los plazos limitados sino por la complejidad de una actualización normativa que sigue sin convencer a sindicatos y colegios profesionales de sanidad animal.
Cabe recordar que la modificación del RD 666/2023 no es una ley ordinaria ni un decreto de urgencia, por lo que su tramitación no exige votación alguna en el Congreso de los Diputados. Tampoco fiscalización por parte de la Diputación Permanente, a la que el Gobierno fía, por ejemplo, los decretos de vivienda.
En este escenario, desde el Ministerio de Agricultura, un departamento clave en la actualización de la normativa sobre medicamentos veterinarios (fue, de hecho, el que sometió a consulta pública el decreto en enero de 2026) inciden en que la decisión de Pedro Sánchez de disolver las Cortes Generales no frena la actividad del Ejecutivo, que no estará en funciones hasta el 29 de noviembre. Es decir, que el Consejo de Ministros conservará las competencias legislativas y ejecutivas.
Críticas del estamento veterinario al RD 666/2023
La modificación del real decreto 666/2023 conlleva una serie de rectificaciones técnicas y legales diseñadas para corregir los problemas prácticos que la norma original, aprobada en julio de 2023, generó en el trabajo diario de las clínicas y explotaciones ganaderas. A priori, el objetivo principal es devolver capacidad de decisión al profesional y reducir trabas burocráticas y clínicas.
Sin embargo, sindicatos y colegios profesionales veterinarios denuncian que la normativa merma su autonomía y capacidad de decisión a la hora de facilitar y hacer uso de los fármacos.
Entre otras medidas, los veterinarios critican la restricción para el uso de ciertos antibióticos más potentes (hay obligación de seguir un procedimiento de ‘escalada’, lo que implica que deben comenzar con medicamentos básicos), lo que puede provocar retrasos en tratamientos urgentes.
También advierten de una mayor carga burocrática al tener que volcar las prescripciones al sistema centralizado Presvet, así como limitaciones en la dispensación dado que no se puede vender de forma directa al público: las familias deben acudir a una farmacia con la receta para adquirir el fármaco. Por otro lado, se prohíbe el uso de medicamentos humanos independientemente de que tengan el mismo principio activo y sea más accesible.
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) solicitó recientemente al Ministerio de Luis Planas y a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) que aclarara cuál es la “situación real” de la tramitación de la modificación del decreto 666/2023 después de que Redacción Médica desvelara que de la omisión de las referencias a asegurar la continuidad del tratamiento hasta finalizar el mismo en el apartado sobre la cesión de medicamentos (sin ánimo de lucro), lo que podría derivar en la interrupción de la terapia, aunque fuentes de la Aemps aseguraron que no se vetará esta posibilidad “en determinadas circunstancias”.
Cancelada la manifestación contra el RD de medicamentos
Por el momento, el adelanto electoral se ha llevado por delante la manifestación prevista para el próximo 14 de octubre en Madrid contra el real decreto 666/2023, según confirmaron fuentes sindicales tras la reunión “de urgencia” celebrada este lunes.
Debido al adelanto electoral, el Comité de Crisis veterinario ha acordado cancelar la manifestación prevista para el próximo 14 de octubre en Madrid contra el real decreto 666/2023, según han confirmado fuentes sindicales tras la reunión “de urgencia” celebrada este lunes.
La decisión de Pedro Sánchez de disolver las Cortes Generales ha echado por tierra las expectativas de las centrales veterinarias, que esperaban exteriorizar de nuevo su rechazo hacia este decreto que regula la prescripción, indicación y uso de fármacos para animales con una concentración frente al Congreso de los Diputados.
Desde la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (Fesvet) lamentan que la desconvocatoria de la marcha era la única salida posible con un Gobierno en funciones y un Congreso en mínimos. “Ni siquiera se emitirá el informe de la Subcomisión de Veterinaria al estar las cámaras disueltas”, inciden estas fuentes, que esperan que los grupos parlamentarios que surjan de las elecciones del 29 de noviembre retomen sus trabajos.
