Veterinaria no es de los grados más extendidos en España. La oferta de los estudios de salud animal es reducida en el sistema universitario nacional, con tan solo 13 facultades que imparten dicha titulación. Es más, el catálogo de vacantes disponibles entre instituciones públicas y privadas no llegó a 2.000 en el curso 2025/2026. Una situación que complica el acceso a la carrera y refuerza el interés de otros centros de agregar este título a su listado de formaciones. Precisamente, este año académico la Universidad de Salamanca se estrenará en la instrucción de veterinarios. Por su parte, la Universitat de Vic ha solicitado su implantación. Una expansión que se observa con cautela desde el espectro decanal.
La presidenta de la Conferencia de Decanos y Decanas de Facultades de Veterinaria de España (CDVE), Consuelo Serres, ha resaltado que la implementación del grado en otros centros debe estar fundamentada en criterios técnicos. "Cualquier actuación de este tipo debe ir precedida de un estudio independiente sobre las necesidades reales del país y de una evaluación especialmente rigurosa de su viabilidad académica, clínica, económica y asistencial", ha explicado a Redacción Médica. La distribución territorial, la empleabilidad, la disponibilidad de recursos docentes y la capacidad de ofrecer una formación práctica de calidad son algunas de las variables que se han de tener en cuenta para el desarrollo de una nueva facultad.
Además, Serres, quien también se encarga del centro que imparte el grado en la Universidad Complutense de Madrid, ha puntualizado que "Veterinaria es una de las titulaciones con mayores exigencias en infraestructuras y recursos". Más allá del profesorado, requiere un hospital veterinario, granja docente, plantas piloto de procesado de alimentos, acceso a un número y diversidad suficientes de casos clínicos en todas las especies, instalaciones de bioseguridad, laboratorios y salas de necropsia. Asimismo, hacen falta convenios estables con mataderos, industrias alimentarias y otros centros para la dotación de prácticas clínicas.
"Veterinaria es una de las titulaciones con mayores exigencias en infraestructuras y recursos"
Todos estos elementos permiten que los futuros veterinarios gocen de las competencias necesarias para el correcto ejercicio de su profesión. Bajo el prisma de Serres, más vale potenciar los centros ya existentes que incrementar su número de "manera generalizada e indiscriminada. "La prioridad debe ser garantizar que todas las facultades dispongan de los medios necesarios para formar profesionales", ha aseverado. "Abrir nuevos centros sin esos recursos podría fragmentar la casuística clínica, reducir las oportunidades de formación práctica de los estudiantes y comprometer la calidad de la enseñanza”, ha continuado.
Poco más de una decena de facultades
La calidad de la formación prima sobre el número de instituciones académicas con el título veterinario. De esta forma, España cuenta con poco más de una decena de facultades que ofertan el grado. La mayoría de ellas se sitúan dentro del ámbito público.
En concreto, Veterinaria se puede cursar en las Universidades de Córdoba, Extremadura, Murcia, Autònoma de Barcelona, Complutense de Madrid, Zaragoza, Santiago de Compostela -Lugo-, Las Palmas de Gran Canaria, Salamanca, León y Lleida. Una serie de instituciones en las que la nota de corte se sitúa entre el 12,43 de Córdoba -centro más exigente- y el 11,23 de Lleida -donde se demanda una menor calificación-.
En el espectro privado, las Universidades Alfonso X El Sabio (Madrid), Cardenal Herrera-CEU (Valencia) y Católica de Valencia San Vicente Mártir (Valencia) y Europea (Madrid) son las que cuentan con la citada titulación. También son las que más plazas ofrecen a los interesados en formarse como veterinarios. En el curso 2025/2026, dichos centros aprobaron 877 vacantes, frente a las 1.038 de las entidades dependientes de las comunidades autónomas. No hay que olvidar que se contabilizan 11 del segundo grupo, frente a las cuatro del primero.
Idea extendida en otros ámbitos
La reticencia a la apertura de más facultades no solo se da en Veterinaria. Los decanos de Medicina o Farmacia tampoco aprueban la entrega de más licencias para la implantación de sus respectivos grados en otros centros, existentes o proyectados. Al igual que Serres, consideran que el mayor volumen de entidades formativas recorta la calidad del grado, al competir entre ellas por un profesorado escaso y una infraestructura sanitaria saturada para la impartición de práctica clínica. Además, puede llegar a generar superpoblación profesional, lo que reduciría las posibilidades laborales de los egresados.
