La inminente llegada masiva de terapias avanzadas exige una reestructuración profunda en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Todos los expertos que han participado en la mesa 'Implementación hospitalaria de terapias avanzadas: mirando hacia el futuro', enmarcada en el 71 Congreso de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), han coincidido en que el éxito de esta transformación terapéutica dependerá de un liderazgo directivo firme que rompa los 'silos' tradicionales y apueste por la gestión por procesos, la multidisciplinariedad y la medición de resultados.
José Luis Poveda, gerente del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, ha dimensionado la magnitud del reto recordando que, actualmente, existen unos 300 ensayos clínicos con terapias avanzadas en España, y que cerca del 49 por ciento de las terapias del programa Prime de la agencia reguladora pertenecen a esta categoría. "Nunca se ha visto un proceso de transformación terapéutico como el que se está viviendo; esto ya no es el futuro, ya está aquí", ha asegurado.
Poveda ha advertido de que los esquemas organizativos actuales están obsoletos para este nuevo escenario: "Lo que te ha servido para un modelo con dianas terapéuticas diferentes, quizá no te sirva para este nuevo futuro. Tenemos una gran oportunidad de coger este proceso y liderarlo, minimizando la distancia territorial, organizativa y entre los equipos".
Gobernanza autonómica y el rol estratégico del farmacéutico
Para vertebrar esta transformación, la administración autonómica juega un papel crucial. Elena Gras, directora general de Farmacia de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, ha defendido que estos fármacos "no se pueden tratar como un tratamiento normal", ya que exigen centros muy preparados y circuitos asistenciales milimétricos. Como modelo de éxito, Gras ha expuesto la estructura de su comunidad, que cuenta con un servicio específico y una oficina autonómica de medicina predictiva y terapias avanzadas liderada por un farmacéutico hospitalario.
Gras ha situado dos grandes prioridades para garantizar el acceso equitativo y la viabilidad del sistema: el desarrollo de la capacidad académica y, fundamentalmente, la creación de sistemas de información interoperables. "Se necesita recoger toda la información para mejorar la expertise y la trazabilidad de los acuerdos de financiación", ha explicado, recordando que medir los resultados en salud es ineludible en terapias con alta incertidumbre clínica y un gran impacto económico.
Romper los 'silos' mediante metodología Lean
La barrera más compleja para implementar estas redes es la propia inercia de los hospitales. Eloína Núñez, gestora sanitaria de Sedisa, ha lamentado que el sistema sanitario se haya desarrollado con una alta especialización pero de forma "compartimentada, en silos, donde cada servicio dice 'qué hay de lo mío'". Núñez ha exigido un cambio de mentalidad para empezar a trabajar "por procesos en torno al paciente", poniendo como ejemplo el proyecto multidisciplinar 'Opticar-T'.
Esta iniciativa aplicó la metodología Lean para auditar exhaustivamente los tiempos de cada fase del tratamiento CAR-T, desde la decisión médica y la burocracia de las firmas hasta la reserva de camas y la infusión celular. "Si no se mide, que es una de las debilidades del sistema sanitario, no se va a saber dónde mejorar", ha sentenciado. Asimismo, ha apelado al liderazgo organizativo y de los gestores para consolidar este cambio: "El liderazgo de las organizaciones es el que tiene que determinar el consenso. Hay que demostrar que, poniendo los recursos adecuadamente, a lo mejor se puede hacer más. Que no nos pongamos palos sobre las ruedas".
