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El nuevo presidente de la Academia Europea de Oftalmología, Jorge Alió, considera necesario reformar la formación de los especialistas en España y establecer un examen de salida para los MIR de Oftalmología que permita garantizar un nivel homogéneo de conocimientos y competencias al finalizar su formación. “Es una verdadera necesidad, yo diría que es un escándalo que no lo tengamos todavía”, afirma en Redacción Médica tras asumir la presidencia de la institución.

Para Alió, el principal problema del actual modelo español no está tanto en el sistema de acceso al MIR como en la ausencia de mecanismos que permitan comprobar que todos los residentes han recibido una formación equivalente. "No existe control, pero tampoco existe un examen de salida y, por tanto, tienen una formación no homogénea", señala.

El oftalmólogo considera especialmente llamativa esta situación teniendo en cuenta la elevada exigencia para acceder a una plaza de formación especializada. Según explica, los candidatos deben superar una oposición muy competitiva para acceder al MIR, pero posteriormente no existe un mecanismo equivalente de evaluación al término de la residencia.

Diferencias entre hospitales y países

La homogeneización de la formación es precisamente uno de los principales objetivos que Alió quiere impulsar desde la Academia Europea de Oftalmología. A su juicio, existen importantes diferencias tanto entre los distintos países europeos como dentro del propio sistema español. Esto, teniendo en cuenta que asegura que "la Oftalmología que nos viene va a ser diferente", apostando por una especialidad más basada en la evidencia científica, apoyada en herramientas como la Inteligencia Artificial y adaptada a las necesidades de la población europea.

En este sentido, considera necesario avanzar hacia un modelo formativo común que permita que los títulos de especialista tengan un significado más homogéneo en los distintos países. Pone como ejemplo las diferencias entre Reino Unido, España, Alemania e Italia.

Mientras que en Reino Unido la formación para convertirse en oftalmólogo puede prolongarse durante ocho años y contempla distintas etapas en diferentes centros, Alió señala que en España el sistema de acceso está muy reglado, pero no existe posteriormente un control suficiente sobre la calidad de la formación recibida en cada centro.

Las diferencias también afectan a la formación quirúrgica de los MIR. "En España suele ser buena, mientras que en Alemania es lo contrario, puesto que muy pocos residentes tienen acceso a la cirugía", explica. También apunta a Italia, donde, según señala, existe un déficit de formación quirúrgica pese al elevado número de oftalmólogos.

Una Academia "más práctica"

Alió quiere trasladar esta visión a la propia Academia Europea de Oftalmología, que, en su opinión, debe ir más allá: "No puede ser tan solo un ejercicio académico de quien está en ella, sino un lugar donde se emita formación práctica para aquellos que cursan la Oftalmología o se encuentran en períodos de formación".

El nuevo presidente también pretende aumentar la presencia española en la institución. Según explica, existen vacantes entre los académicos españoles debido a jubilaciones y fallecimientos, dentro de un sistema con numerus clausus. Su intención es incrementar el número de especialistas españoles y reforzar su peso dentro de la Academia.

"La Oftalmología española tiene un nivel elevado", afirma Alió, que recuerda la trayectoria de los especialistas españoles en áreas como la córnea, la cirugía refractiva, la catarata o la retina. Con su presidencia, asegura, pretende incrementar esa presencia europea y aportar a la Academia "un nivel de aplicación práctica mayor".

Inteligencia Artificial y cirugía de catarata

La transformación tecnológica será otro de los ejes de la Oftalmología de los próximos años. Para Alió, la IA tendrá un papel relevante como herramienta de apoyo a la actividad clínica, aunque siempre integrada en una medicina más eficiente y basada en la evidencia.

En el ámbito quirúrgico, el oftalmólogo identifica en la cirugía microincisional de catarata uno de los grandes campos de desarrollo futuro. Alió, discípulo de Charles Kelman, fundador de la facoemulsificación, explica que llevó el concepto de cirugía de catarata mediante pequeñas incisiones hasta el entorno de un milímetro.

Aunque esta tecnología todavía no se ha generalizado, considera que los avances en nuevos láseres e instrumental quirúrgico podrían permitir en el futuro disolver y aspirar la catarata a través de incisiones todavía más pequeñas.

El desarrollo de lentes intraoculares capaces de implantarse mediante estas microincisiones será, a su juicio, otro elemento determinante. "Una vez que se consigan estas lentes y la tecnología sea más general, sin duda alguna, esta cirugía se impondrá de un modo universal", sostiene.

Impulsar a los jóvenes investigadores españoles

La proyección de las nuevas generaciones es otra de las prioridades que Alió sitúa entre sus objetivos al frente de la Academia. El especialista defiende utilizar su posición y experiencia para facilitar la carrera internacional de jóvenes investigadores y clínicos españoles: "Todo este liderazgo y este prestigio, si me vale de algo, es para poder hacer mejores a mis compañeros a través de mi capacidad educativa".

En este sentido, entiende la actividad académica como una responsabilidad de servicio: docente, formativa y de apoyo a otros profesionales. "Ser médico, académico y catedrático de universidad es una obligación para quien tiene ese cargo, puesto que es un cargo de servicio", señala.

Más recursos para convertir la innovación en resultados

Alió también reclama un mayor respaldo institucional a la investigación clínica en España. Considera que el país cuenta con capacidad innovadora y científica, pero carece en muchos casos de los recursos y estructuras necesarios para convertir las ideas en estudios clínicos y posteriormente en aplicaciones asistenciales. "Necesitamos más fondos para realizar estudios clínicos que nos pongan al nivel de otros países como Estados Unidos", afirma.

A su juicio, España dispone de un importante potencial de innovación, pero tiene una menor capacidad de ejecución debido a la falta de medios materiales y de estructuras capaces de gestionar y desarrollar los proyectos clínicos. En paralelo, apuesta por incrementar el intercambio de profesionales entre España y otros países europeos como vía para atraer talento internacional y mejorar la formación de los especialistas.

Con estos objetivos, el nuevo presidente de la Academia Europea de Oftalmología plantea una etapa marcada por la homogeneización de la formación, la evaluación de los especialistas al finalizar su residencia, la incorporación de nuevas tecnologías, el impulso de la investigación clínica y una mayor colaboración entre los profesionales europeos.