Los médicos internistas desempeñan un papel esencial en la atención del paciente oncológico con tumor de órgano sólido en España, especialmente en las plantas de hospitalización. En el 65 por ciento de los centros estos pacientes, durante su estancia en el hospital, ingresan en plantas con presencia de médicos internistas.
Esta elevada implantación del internista justificaría su reconocimiento como actividad estructural en la asistencia al paciente con cáncer, así como su participación activa en equipos de trabajo multidisciplinares, concluye el estudio "Actividad del internista en la asistencia al paciente oncológico en España 2025", publicado en la Revista Clínica Española (RCE) que edita la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). La publicación, a partir de la consulta a 481 hospitales públicos y privados de España, ha analizado la presencia y labor real del médico internista en la atención al paciente oncológico, a través de encuestas dirigidas a internistas y oncólogos.
Tres modalidades organizativas
La prevalencia del cáncer ha aumentado, asociada a una mayor complejidad de los pacientes. En este contexto, la implantación del internista en la asistencia al paciente con tumor sólido ha crecido en los últimos años dando lugar actualmente a tres modalidades organizativas en la hospitalización del paciente oncológico: el ingreso a cargo de Medicina Interna; el ingreso en Oncología, atendido exclusivamente por especialistas de Oncología; y el ingreso en Oncología con atención por parte de especialistas en medicina interna o modelo de asistencia compartida.
"La medicina interna desempeña una función relevante en la atención del paciente oncológico con tratamiento activo. Este papel resulta especialmente significativo en el ámbito de la hospitalización, donde los médicos internistas están presentes en la mayoría de las plantas que atienden a estos pacientes oncológicos. Desde el punto de vista organizativo, consideramos beneficioso su reconocimiento como un profesional estructural en la atención al paciente oncológico, por su enfoque clínico integrador y su capacidad para ofrecer una continuidad asistencial como médico de referencia del paciente durante la hospitalización, en comunicación constante con su oncólogo de referencia y coordinando la actuación del resto de especialistas implicados”, destaca Adrián García Villa, primer firmante del artículo y especialista en Medicina Interna miembro de SEMI del Hospital Virgen del Puerto de Plasencia, (Cáceres).
Resultados del estudio
Entre los centros contactados, se obtuvo respuesta de 188 de los 481 hospitales objetivo (39,1 por ciento), representando el 51,2 por ciento de los centros públicos y el 16,7 por ciento de los privados de las 17 comunidades autónomas. De todos los hospitales que respondieron, en 181 centros se atendían pacientes oncológicos hospitalizados, siendo responsabilidad de Oncología médica en 102 centros, el 56,4 por ciento, y de medicina interna en 79 centros, el 43,6 por ciento.
En aquellos donde ingresaban a cargo de Oncología médica, se disponía de internista en planta de hospitalización, modelo de asistencia compartida, en el 37,3 por ciento de los servicios. En global, en el 64,5 por ciento de los centros, los pacientes oncológicos ingresaban en plantas con presencia de internistas, ya fuera mediante atención directa por medicina interna o bien con el modelo de asistencia compartida, y en un 35,4 por ciento en plantas llevadas exclusivamente por los oncólogos, siempre a cargo del servicio de Oncología.
Entre los centros de pequeño tamaño (menos de 200 camas) predominaba la hospitalización a cargo de medicina interna (76,8 por ciento de estos hospitales), mientras que en los hospitales de un tamaño mayor eran más frecuentes los ingresos a cargo de Oncología: se daba en el 59,6 por ciento de los centros entre 201 y 500 camas, en el 95,7 por ciento de aquellos entre 501 y 1000 camas, y en el 88,9 por ciento de los de un tamaño superior a 1000 camas.
Por tipo de gestión, los pacientes ingresaban en Oncología médica en el 60,6 por ciento de los centros públicos (en el 44 por ciento en los privados y en el 35,7 por ciento de los privados en la red pública). En el resto de los centros, medicina interna asumía el ingreso de los pacientes oncológicos, constituyendo, por tanto, el 64,3 por ciento de los centros privados de la red pública, el 56 por ciento de los privados y el 39,4 por ciento de los públicos.
Por tanto se demuestra que los ingresos a cargo de Oncología son más frecuentes en los hospitales públicos. Sin embargo, más de un tercio de los servicios de oncología apuestan por implementar un modelo de asistencia compartida, que está más extendido en Cataluña, donde se ha implementado en el 100 por ciento de los servicios que respondieron a la encuesta, seguidos por la Comunidad de Madrid y Andalucía con porcentajes significativamente menores, exponen los autores en el estudio.
La predominancia del médico internista en los hospitales de pequeño tamaño y de gestión privada pone de relieve el papel vertebrador de los servicios de medicina interna en estos dos tipos de centros, entre cuyas causas pueden sugerirse la escasez de facultativos de atención más especializada en zonas de difícil cobertura (en ocasiones, incluso, la ausencia de un servicio de Oncología propio en hospitales comarcales) o la necesidad de una mayor optimización de los recursos, siendo el internista una opción versátil, transversal y eficiente que asume el papel de “hospitalista”, definido así por parte de la literatura anglosajona.
Fuera de la planta de hospitalización, el médico internista también está presente en la atención urgente del paciente oncológico y en consultas monográficas específicas, especialmente de enfermedad tromboembólica (ETEV) y toxicidad inmunomediada.
