La convocatoria FIR 2026 dispondrá de un total de 362 plazas y, desde la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), se aspira a que la especialidad que representa vuelva a tener una gran acogida entre los futuros residentes. Un total de 209 plazas FIR se disputarán en unos meses, y la sociedad destaca como principales atractivos la posibilidad de desarrollar habilidades y actitudes en áreas muy diversas, trabajar en distintos niveles asistenciales y realizar estancias en centros de excelencia a nivel europeo e internacional.
Edurne Fernández de Gamarra, miembro del grupo de trabajo de Tutores de la SEFH, resume en Redacción Médica las principales novedades científicas y tecnológicas que están transformando actualmente la especialidad: “Los retos a los que se enfrenta son diversos, tanto en lo que respecta a la innovación terapéutica como a las competencias básicas y transversales. Las actividades de Farmacia Clínica están presentes en todos los itinerarios formativos, pero también se ha avanzado en elaboración, evaluación, seguridad o en la participación del paciente en distintos aspectos relacionados con el tratamiento. De igual manera, también se van incorporando nuevas herramientas docentes como la simulación”.
En relación con los retos clínicos, sociales y organizativos que afrontará esta especialidad en los próximos años, Fernández afirma que “es necesario avanzar y evolucionar hacia modelos de atención más eficientes, personalizados y alineados con los desafíos del entorno sanitario”. Para ello, en los años venideros se aspira a potenciar “la atención farmacéutica integral, las actividades transversales, las personas y los equipos de profesionales, así como las organizaciones y los sistemas de salud”.
Los principales atractivos de Farmacia Hospitalaria
Los elementos identificados por la farmacéutica hospitalaria que harán especialmente atractiva la especialidad FIR son los siguientes: “La Farmacia Hospitalaria cubre un amplio abanico de competencias y, por lo tanto, proporciona conocimientos y la posibilidad de desarrollar habilidades y actitudes en áreas muy diversas. Esto se traduce en oportunidades posteriores de trabajo en distintos niveles asistenciales y en ámbitos tan variados como la atención farmacéutica en Pediatría, la Farmacogenética o la seguridad clínica, por poner algunos ejemplos”.
Además, la especialidad permite al residente adquirir “un conocimiento y una visión muy amplios y completos del ecosistema sanitario y de la interacción con diversos profesionales, así como oportunidades de investigación y docencia”.
La tecnología, la Inteligencia Artificial y la digitalización están presentes en el día a día de la Farmacia Hospitalaria, tal y como describe la facultativa: “El grado de implantación en áreas concretas de la especialidad puede variar según los centros, con mayor o menor impacto sobre los procesos de gestión y logística del medicamento, el apoyo a la toma de decisiones clínicas, la aplicación en medicina personalizada o el análisis de datos”.
Posibilidad de estancias en el extranjero
Ante las oportunidades que ofrece la especialidad en términos de investigación, docencia, liderazgo e internacionalización, Fernández recuerda que la propia SEFH “ofrece múltiples oportunidades de implicación y colaboración, muchas de ellas orientadas de forma específica a residentes. Pueden participar en grupos de trabajo, accediendo a sus actividades, y también a becas que facilitan la realización de estancias en centros de excelencia”.
El principal consejo que lanza la facultativa a cualquier residente indeciso sobre escoger o no Farmacia Hospitalaria es que, si se decanta por esta especialidad, “tendrá la oportunidad de formarse continuamente en un ámbito en constante transformación, trabajando en un entorno interdisciplinar y con grandes estímulos”.
