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El catálogo pretende aplicarse en todo el Sistema Nacional de Salud (SNS) y también a la sanidad privada con las adaptaciones necesarias, ha explicado José Carmelo Albillo, presidente de Seram, con el objetivo de que el “número de dudas o de incongruencias a la hora de trabajar sea mínimo”. De esta manera, se crea un marco de referencia o legislación básica en Radiología. “Es nuestra 'Constitución'”, afirma Albillo.

Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana cuentan con un catálogo propio, por lo que adaptar e la nueva actualización de Seram es el mayor reto de la organización, aunque la mayoría de comunidades se apoya en alguna de sus versiones. En este sentido, que haya una homogeneización en las pruebas de imagen sería “útil para el ciudadano, su atención en centros de salud y para el uso de sus datos” señala Concepción, en caso de que sea tratado en diferentes Comunidades Autónomas: “Por ejemplo, no se pueden ver los TACS de hospitales de otra comunidad, por lo que la idea es poder conectarse para consultar la base de datos y ver qué necesitan”.

Estándares a nivel nacional

Esto permite que se establezca “un tipo de lenguaje común para conseguir una interoperabilidad”, continúa Concepción. Es decir, el catálogo sirve para “marcar estándares a nivel nacional, planificar recursos, gestionar equipos y realizar comparativas” respecto a otros años, ya que el catálogo cuenta con cuatro versiones anteriores (de 2000, 2004, 2009 y 2016) y ahora su actualización dispone de 830 códigos -de los cuales se han modificado un 34 por ciento- que pueden consultar todos los especialistas, gestores sanitarios, jefes de Servicio, coordinadores y servicios informáticos de los centros sanitarios.

En el catálogo figuran parámetros de descripción de cada prueba, su duración, los recursos y el personal necesarios para realizarlas, su coste y la dosis de radiación, aunque se han añadido parámetros como nuevas modalidades de imagen y nuevos procedimientos intervencionistas. A parte, el nuevo catálogo consigue medir la complejidad estimada de las diferentes pruebas y de sus costes.

“Esperamos que el nuevo catálogo de Seram permita dimensionar mejor las necesidades y mejorar la programación de horarios, porque la carga de trabajo estará mejor ajustada a la realidad actual; por lo tanto, aumentaría la eficiencia de los servicios de radiología, maximizando el tiempo y los recursos, lo cual, en ultimo término mejora la gestión de las listas de espera, además de ofrecer una mayor calidad técnica y una mayor atención al paciente”, concluye el facultativo Concepción.