El destino del paciente hospitalizado depende de múltiples variables. Los recursos técnicos del centro sanitario o la formación de la plantilla son algunos de ellos. Sin embargo, las características propias de los médicos también influyen en la probabilidad de supervivencia o de reingreso. En concreto, un equipo de investigadores canadienses determina que el sexo del profesional va relacionado a los resultados clínicos de la atención dada.
Para llegar a esta conclusión, los científicos realizaron un estudio con cerca de un millón de pacientes adultos hospitalizados entre 2008 y 2022 en instituciones sanitarias de Ontario (Canadá). Estas personas ingresaban afectadas por siete patologías: infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular, EPOC, neumonía, ictus y hemorragia digestiva. Los investigadores analizaron las siguientes variables en cada caso: el sexo del médico que había sido responsable de la mayor parte de los días de atención durante el ingreso y el porcentaje de días de hospitalización asistidos por médicos. Además, recogieron la mortalidad y el reingreso hospitalario a los 30 días.
La conclusión fue clara: los pacientes atendidos por médicas sobrevivieron con mayor frecuencia que aquellos tratados por compañeros masculinos. En concreto, la mortalidad -ajustada a 30 días- de las personas asistidas por ellas era del 12,3 por ciento, mientras que la de ellos ascendía al 13,7 por ciento. Esta diferencia se repetía en los reingresos hospitalarios. El 18,9 por ciento de los pacientes de médicos regresaban al centro, una proporción algo mayor que el 18,6 por ciento registrado en sus compañeras.
Los mejores resultados de las mujeres se observaron en la mayoría de las patologías analizadas, salvo en la fibrilación auricular. Además, se reveló que los resultados mejoraban a medida que aumentaba la proporción de días de hospitalización atendidos por médicas.
Factores determinantes
Los autores del estudio reconocen que su trabajo no permite identificar las causas tras las diferencias observadas. Esto no significa que no hipoteticen sobre el motivo tras la menor mortalidad asociada a la asistencia hospitalaria de las mujeres.
En primer lugar, los investigadores señalan la mejor comunicación con el paciente, lo que deriva en toma de decisiones compartidas y una mayor atención a sus necesidades individuales. Además, favorece la creación de un entorno fundamentado en la empatía, el cual acostumbra a ser más cómodo para el hospitalizado. Por otro lado, las médicas suelen seguir con más exactitud las recomendaciones clínicas. Así, estas profesionales solicitan las pruebas diagnósticas apropiadas, aplican los tratamientos indicados en las guías y siguen las recomendaciones de prevención y cribado.
Por último, destacan las diferencias entre sexos a la hora de tomar decisiones terapéuticas. Según estudios recientes, las mujeres tienden a adoptar tratamientos conservadores cuando están indicados, lo que dota de mayor seguridad a su atención. Asimismo, es más probable que consulten a otros profesionales, por lo que el número de errores clínicos se reduce de forma considerable.
