El calendario político acelera el paso. A días de conocer todas las candidaturas que concurrirán a las elecciones generales del 29 de noviembre, la gran mayoría de partidos ya han iniciado la precampaña. Las pensiones vuelven a situarse en el centro del tablero político. Eso sí, hay enredo en el Partido Popular. El presidente, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que el sistema público de pensiones era algo que no iba a cuestionar "en ningún caso". Además, prometió que las iba a revalorizar con respecto al IPC. Sin embargo, esto choca con las declaraciones de la portavoz de su partido en el Congreso, Ester Muñoz.
Esta última ha asegurado en una reciente entrevista en Quorvm Podcast que el sistema "va a colapsar" y "que el modelo hay que cambiarlo", fijando su atención, entre otras cosas, en las pensiones máximas. El colectivo médico está entre sus beneficiarios. Ante esto, Vicente Matas, médico jubilado y coordinador del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada, en declaraciones a Redacción Médica, lanza una advertencia: “Espero que los políticos no hagan demagogia con el tema de las pensiones y no castiguen más las máximas, que están recortadas con relación a lo cotizado”.
El tope estatal a las pensiones de jubilación médicas
El Sindicato Médico de Granada documentó en su informe de 2026 el agujero económico que deja el límite estatal en las pensiones de los médicos. Según los datos presentados, un facultativo del Sistema Nacional de Salud (SNS) deja de percibir más de 123.000 euros durante su jubilación debido a los recortes de la pensión máxima.
En el día a día, el tope de la Seguridad Social, fijado en 3.359,60 euros brutos al mes para 2026, hace que un especialista jubilado cobre 440,40 euros menos cada mes respecto a la cantidad real que le correspondería por sus cotizaciones históricas, lo que se traduce en 6.165,6 euros al año. Además, Matas añade que estos profesionales tienen unas retenciones de IRPF situadas en torno al 22 por ciento. "Espero que no sufran más recortes", reitera.
“Se están incorporando al mercado de las pensiones los boomers, que no tienen pensiones pequeñas o no contributivas, sino pensiones máximas, mientras que los empleos son cada vez más precarios, con salarios bajos", argumentaba la mano derecha de Feijóo, mientras matizaba que, si bien “es lo que les prometieron” y, por tanto, “se lo merecen" y es "lo que les corresponde”, advertía que el sistema ya no funciona y “va a petar”.
La popular ha llamado a tomar decisiones “con valentía” con respecto a este problema. Insiste en que la ciudadanía ahora es otra, que la pirámide poblacional se ha invertido. Por su parte, Feijóo prometió que iba a asegurar un sistema de pensiones público y viable para los jóvenes. Ante este panorama, y sobre la hipotética revisión del sistema, Vicente Matas afirma que “hay un tema seguro que tendrán que modificar los futuros gobiernos”: la revalorización con el IPC. “No parece lógico que los empleados públicos este año hayan incrementado los sueldos el 1,5 por ciento y las pensiones se hayan revalorizado el 2,7 por ciento”, concluye.
