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España ha vuelto a cruzar el umbral epidémico de infecciones respiratorias. Según el Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III, la tasa global se situó en 493,8 casos por 100.000 habitantes en la semana del 28 al 4 de octubre, un 3,3% más que la semana anterior (478,2). De este modo, ya son varias semanas encadenando ascensos consecutivos, aunque la intensidad de la epidemia se mantiene en un nivel "bajo".

Pero esta ola tiene un protagonista principal: el XFG, el linaje de coronavirus que domina la circulación en España y buena parte de Europa. De hecho, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) confirma que el aumento de casos es real, pero introduce un doble mensaje que conviene tener en cuenta.

Según el Seimc, ni la subida se explica solo por esta variante, ni hay evidencia de que XFG sea más peligrosa que sus predecesoras. "Sí existe un repunte real de transmisión, no simplemente una fluctuación estadística", explican fuentes de la sociedad a Redacción Médica. Lo cierto es que los datos de vigilancia respaldan esa lectura. En la semana 39, la tasa de infecciones respiratorias había crecido un 28,2% de golpe, y la incidencia específica de covid rozaba los 120 casos por 100.000 habitantes.

Sin embargo, el impacto en los hospitales sigue siendo moderado. La tasa de hospitalización por covid se mantiene baja y, en la red centinela, no se registran ingresos en UCI por esta causa en lo que va de temporada. Es la diferencia clave que subraya el Seimc entre transmisión y gravedad.

"Una variante con mayor capacidad de transmisión puede además generar un número importante de hospitalizaciones simplemente porque infecta a más personas, aunque el riesgo de gravedad por infección no haya aumentado", advierten desde la sociedad. Dicho de otro modo: más contagios pueden traducirse en más ingresos por pura aritmética, sin que el virus se haya vuelto más dañino.

¿Qué es la variante XFG?

XFG es un linaje recombinante del SARS-CoV-2, perteneciente a la familia Ómicron/JN.1, que surgió por la recombinación de dos sublinajes de Ómicron. La OMS la clasificó en junio de 2025 como "variante bajo monitorización", sobre todo porque mostró una ventaja de crecimiento frente a otros linajes, pero no la considera una variante de preocupación.

Igualmente, a nivel genético, "presenta varias mutaciones en la proteína Spike, algunas de ellas en regiones relacionadas con la interacción con anticuerpos". No obstante, los estudios disponibles "indican que su capacidad de escape inmunitario es solo discretamente diferente de la de otros descendientes de JN.1", detallan desde el Seimc.

Su predominio, eso sí, es incuestionable. "El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) estimaba que XFG representaba alrededor del 54% de las secuencias notificadas en los países europeos con datos suficientes durante las semanas 34 y 35 de 2026". En España, ya era claramente dominante la temporada pasada: según el Seimc, los datos de SiVIRA mostraban en torno a un 69% de XFG entre las variantes caracterizadas en Atención Primaria y alrededor del 65% entre las muestras hospitalarias.

Pero esto no significa que el XFG esté detrás del repunte de casos de estas últimas semanas, aunque todos los indicios digan que sí. "XFG y sus descendientes tienen un papel importante porque constituyen una parte mayoritaria de los virus que están circulando, pero demostrar que el actual incremento de casos se debe exclusivamente a esta variante es mucho más difícil", subraya la sociedad científica.

Vacunas contra la covid.

Las cinco razones que pueden explicar la ola

Si XFG no lo explica todo, ¿por qué sube el covid? El Seimc enmarca el repunte en una combinación de cinco factores, que sumados, pueden ser los causantes de esta ola en España:

  • El predominio de XFG y su mayor transmisibilidad. Es el linaje mayoritario y aporta una ventaja de contagio que facilita la circulación del virus.
  • La pérdida progresiva de inmunidad. La protección que dejan las vacunas y las infecciones previas disminuye con el tiempo, lo que deja a más población susceptible.
  • Los contactos sociales. La vuelta a la rutina tras el verano multiplica las interacciones y, con ellas, las oportunidades de transmisión.
  • El comportamiento estacional del SARS-CoV-2. El coronavirus muestra ondas recurrentes, también fuera del invierno, que se repiten con cierta periodicidad.
  • La circulación simultánea de distintos sublinajes. No se trata de una única variante, sino de varios descendientes circulando a la vez.

¿Es más peligrosa esta variante que las demás?

En cuanto al plano clínico, hasta ahora "no hay evidencia de que XFG produzca un Covid-19 más grave que las restantes variantes de Ómicron que circulan actualmente", señala el Seimc. De hecho, la evaluación inicial de la OMS calificó el riesgo global asociado a esta variante como bajo, y ni la OMS, ni el ECDC ni la agencia británica UKHSA han detectado un aumento específico de gravedad atribuible a ella.

Tampoco hay un cuadro de síntomas propio. "No existe actualmente un cuadro clínico específico de XFG que permita diferenciarla de otras variantes", precisan desde la sociedad científica. Predominan los síntomas habituales de las variantes recientes: dolor de garganta, rinorrea o congestión nasal, tos, fiebre o escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares y cansancio; la pérdida de olfato o gusto es mucho menos frecuente que en las primeras fases de la pandemia.

Pero que esta variante no sea más grave no significa que el covid haya dejado de serlo. "El riesgo individual continúa dependiendo fundamentalmente de la edad, la inmunosupresión, las enfermedades crónicas y la situación vacunal", recuerda el Seimc, que sitúa a los mayores y a las personas inmunodeprimidas como los grupos que requieren mayor vigilancia.