La vuelta al cole no llega de golpe a las consultas de Pediatría, pero sí marca el inicio de una cuesta que no dejará de subir hasta el invierno. En las primeras semanas de septiembre, lo que se acumula no son tantos los virus, sino los asuntos que quedaron pendientes durante el verano. De hecho, las infecciones, el gran motivo de consulta de la temporada, llegan algo después y alcanzan su techo con el frío. Es un patrón conocido por los pediatras de Atención Primaria, que encaran el nuevo curso con una presión asistencial que, de momento, es asumible, pero sobre un problema estructural que no da tregua: la falta de profesionales.
Para entender cómo vive la Pediatría este momento del año, en Redacción Médica hemos hablado con Guillermo Martín Carballo, médico y vicepresidente de Atención Primaria de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Su radiografía huye de los alarmismos, ya que en septiembre "el aumento es paulatino" y el verdadero pico llega meses después, pero buena parte de las visitas de estas fechas, sostiene, podrían evitarse. Lo que de verdad preocupa es la brecha de plazas sin cubrir que arrastra el sistema.
Una vuelta al cole con asuntos pendientes
El primer efecto de septiembre no son los contagios, sino el "atasco" que deja el verano. "A primeros de septiembre se produce un aumento de consultas por temas que han quedado pendientes por las vacaciones o que han surgido durante las vacaciones", explica Martín Carballo. A ello se suma la agenda aplazada: "También hay que recuperar revisiones y vacunas que se han retrasado". El comportamiento, además, no es uniforme en todo el país, pues "el incremento de consultas puede ser muy variable dependiendo del centro de salud", explica el pediatra.
Tanto es así que en las zonas de vacaciones, la demanda puede incluso ser mayor en verano y bajar al empezar el curso, mientras que en otras ocurre lo contrario. Igualmente, la imagen de la vuelta al cole como el regreso de virus, bacterias y fiebre es real, pero llega con retraso. "Cuando ya llevan un par de semanas de colegio, comienzan a aumentar las consultas por procesos infecciosos", detalla el vicepresidente de la AEP, que sitúa el máximo mucho más adelante: el aumento "es paulatino, llegando al máximo en los meses de otoño-invierno".
"Es necesario que la administración tome medidas para atraer a profesionales que quieran trabajar en Atención Primaria"
En cuanto a las patologías que más consultas concentran, el pediatra enumera "procesos respiratorios, gastroenteritis y lesiones dérmicas". La explicación del contagio es la lógica de cualquier espacio compartido, donde la reincorporación al aula favorece la transmisión "por estar en contacto con otros compañeros enfermos". Pero más allá de las infecciones, la adaptación al curso (problemas de sueño, ansiedad o cambios de conducta) también asoma por la consulta, aunque en menor medida. "No suelen ser muy frecuentes", matiza Martín Carballo, que apunta que este tipo de consultas "aumentan según va progresando el curso".
El verdadero problema
Pediatras en un centro de salud.
Si el reto de septiembre es manejable, el reto estructural no lo es. "Actualmente existen muchas plazas de Pediatría sin cubrir en todas las comunidades autónomas, y especialmente en las zonas rurales". Este problema no golpea por igual durante todo el año. En septiembre, la situación aguanta porque "hay menos profesionales de vacaciones y el aumento de la patología es gradual y no excesivo"; el problema es que "la cosa se complica en los meses de otoño-invierno", cuando coinciden el pico de infecciones y una plantilla más justa.
En ese momento es donde la calidad puede resentirse. "Mientras se mantiene la presión asistencial, se puede trabajar correctamente y dar una calidad asistencial. Cuando las citas de las agendas se sobreponen, las dos cosas fallan", detalla el especialista. Para evitar esta situación, "la principal medida sería cubrir todas las plazas vacantes y poder cubrir las vacaciones y bajas de los profesionales", señala. Para lograrlo, reclama "que la administración tome medidas para atraer a profesionales que quieran trabajar en Atención Primaria".
Vacunas, higiene y visitas que se pueden evitar
En cuanto a la prevención, cabe destacar que "al inicio del colegio aún no es época de gripe ni bronquiolitis", de hecho, la campaña de vacunación de ambas "se suele iniciar en octubre". No obstante, "llevar al día el calendario vacunal es una gran medida de prevención", señala el vicepresidente de la AEP. A las familias les traslada tres consejos básicos para frenar los contagios: enseñar a los niños la higiene de manos, no exponerlos a personas enfermas y evitar llevarlos al colegio o la guardería "cuando tienen un proceso infeccioso que puede contagiar a sus compañeros".
El pediatra lanza, por último, un mensaje que ayuda a descongestionar las consultas: no todo requiere una visita. "Podrían evitarse bastantes visitas", admite. Cuando el niño presenta "signos o síntomas banales y los padres ya conocen lo que hay que hacer", acudir al pediatra no es necesario. Sí lo es, en cambio, ante señales de alarma que el especialista detalla con claridad: "fiebre elevada, mal estado general, erupciones acompañando a la fiebre, vómitos persistentes, diarrea profusa y persistente". Todo ello se vuelve especialmente importante en los menores de un año, donde "es más necesaria esta valoración".
