Su curiosidad por el mundo rural surgió hace muchos años, en los recorridos por los pueblos y en observar cómo los médicos de los centros de salud rurales eran una piedra angular en el entorno. Francisco Cebrián es R3 de Medicina Familiar y Comunitaria y tiene un proyecto en mente: crear un repositorio de la Medicina rural española, que ponga en valor quién estuvo antes y quién viene después en los consultorios médicos de la España vaciada.
Inicialmente la idea la desarrollará como su Trabajo de Fin de Residencia (TFR), a modo de proyecto piloto, en donde se encargará de recabar la información que le llegue desde distintas comunidades. Solo con una publicación en redes sociales explicando el proyecto, ha logrado ponerse en contacto con profesionales que están en las Islas Canarias, Galicia y Asturias, interesados en brindarle datos sobre sus centros de salud. Sin embargo, Francisco es consciente de que deberá gestionar la logística del proyecto, el cual le gustaría mantener a largo plazo.
"Es una herramienta que tiene que servir no solo a los allegados de los pueblos, sino también a quienes llegan porque a nosotros apenas se nos enseña la Medicina rural, es una realidad", destaca en diálogo con Redacción Médica. Precisamente, este es otro factor que motiva su proyecto. La falta de conocimiento sobre la Medicina rural convierte en una necesidad, desde su punto de vista, este tipo de iniciativas que permitan poner sobre la mesa la gestión que se realiza, la historia del consultorio, la riqueza y la cultura de los pueblos. "No colecciono médicos ni lugares, sino vivencias", subraya.
Nerín, pedanía de Fanlo (Huesca), en el Parque Nacional de Pirineos, Valle de Añisclo.
Desarrollo del repositorio
La presencialidad será clave en el desarrollo del repositorio que quiere elaborar Francisco, ya que permitirá -a través de entrevistas- obtener información valiosa de los médicos de Familia en plazas de difícil cobertura. En un primer momento el acercamiento será con los tutores de residentes rurales en Valencia, la ciudad natal del R3, donde ha estudiado Medicina y se forma como médico de Familia.
Luego se acercará a comunidades como Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y, más adelante, la idea es que acceda a los datos de "todos los médicos que se han ofrecido a participar de manera altruista". Además, el residente piensa en grande. Para lograr un repositorio tan extenso, no descarta -de hecho, ya ha solicitado- la participación de sociedades o unidades docentes interesadas en la iniciativa.
"Este proyecto no existe y va a permitir que la gente vea cuáles son los motivos de consulta reales, que se pierda un poco esa imagen de la burocratización de la Medicina Familiar porque ahí en el mundo rural no se ve", considera, lo cual permitirá contribuir a que más residentes opten por esta especialidad ya que dispondrán de mayor información sobre la ruralidad.
El futuro de Francisco está en la Medicina rural, en esa que da calidez y cercanía. A futuro, su elección será una plaza de difícil cobertura posiblemente en Aragón, una comunidad por la que siente especial simpatía, no solo por sus paisajes y la calidad de las personas, sino también al considerar que cuenta con una de las ofertas más competentes para fidelizar a residentes. Por ahora, su foco está puesto en poner en marcha esta iniciativa y que sean cada vez más los amantes de la Medicina rural.
