El reconocimiento de títulos en Medicina de Urgencias y Emergencias por la vía extraordinaria, la ajena al MIR, sigue su curso desde que, en 2024, el Ministerio de Sanidad creara oficialmente la especialidad. El proceso se ha ido dilatando más de lo previsto por los diversos recursos judiciales interpuestos por distintas entidades, que denunciaban que Sanidad estaba excluyendo del acceso extraordinario al título a los facultativos que se licenciaron Medicina después de 1995. En mayo de 2025, la Sala de lo Contencioso-Administrativo estimó parcialmente el recurso del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), obligando al ministerio a no discriminar a los médicos post-95 y a los facultativos extranjeros que no tienen su título especialista en Medicina General homologado en España. A mediados de marzo, la Dirección General de Ordenación Profesional dictó una resolución abriendo el periodo para aceptar solicitudes de estos profesionales. El plazo se cerró el 30 de abril y, según ha podido saber Redacción Médica, 3.671 personas beneficiadas por la sentencia del Alto Tribunal han reclamado su título de especialista.
Estos solicitantes son médicos que, pese a no tener reconocida oficialmente la especialidad, llevan años trabajando en unidades de Urgencias. Sus opciones de pedir el título en 2024, cuando entró en vigor el Real Decreto por el que se creó el MIR de Urgencias, quedaron lastradas por una decisión ministerial de hace más de 30 años. En 1993 España se preparaba para adaptar su marco legal a la normativa europea que exige ser especialista en Medicina General para ejercer la profesión. Para anticiparse al nuevo contexto, el Ministerio de Sanidad reguló una certificación que habilitaba para el ejercicio profesional a los médicos titulados antes de 1995, año en el que finalmente el Estado ajustó su sistema al reglamento comunitario. El problema fue que quienes se titularon posteriormente y no hicieron el MIR se quedaron atrapados en una suerte de limbo administrativo, lo cual tuvo su eco en los requisitos establecidos inicialmente hace dos años para acceder al título de Medicina de Urgencias. La sentencia del Supremo estimando parcialmente el recurso del Icomem solucionó esa situación.
Más de 14.000 títulos concedidos en el primer proceso
A primeros de julio, la Comisión Nacional de la Especialidad (CNE) aún seguía revisando los expedientes de los casi 3.700 aspirantes post-95, y este periódico no ha podido confirmar si esa tarea ya ha concluido o se cerrará tras el parón veraniego de agosto. Lo que sí avanzó Redacción Médica en abril fue que, una vez superado el periplo judicial y después de que Ordenación Profesional reactivara el proceso para otorgar títulos a primeros de este año, Sanidad ya había concedido la especialidad por vía extraordinaria a 14.189 de los 16.144 solicitantes que habían iniciado los trámites tras entrar en vigor el Real Decreto por el que se creó el MIR de Urgencias. De estos, 9.947 obtuvieron el título por acceso directo y 2.287, tras superar la prueba teórico-práctica planteada por el ministerio.
Llama la atención que más del 10 por ciento está ya al borde de la jubilación: 2.291 superan los 60 años y 77 tienen ya al menos 70. La franja de edad con el mayor número de acreditaciones es la que va de los 40 a los 50 años: 4.120, que representan el 29 por ciento del total. Le siguen la horquilla de 50 a 60 años, con 3.913 médicos (27,7 por ciento) y la de 30 a 40 años, con 3.859 (27,2 por ciento). Los requisitos de experiencia limitaron la consecución del título a apenas seis médicos menores de 30 años.
