Londres apuesta por ampliar las competencias de los farmacéuticos comunitarios. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) ha autorizado la dispensación inmediata para el tratamiento de patologías comunes por parte de las oficinas de Farmacia. En concreto, los profesionales podrán ofrecer respuesta sanitaria contra el acné, las migrañas, la sarna, las infecciones de oído y la rinitis sin necesidad de que los pacientes consulten a su médico de Familia.
Esta nueva función responde a la ampliación del programa 'Pharmacy First', una iniciativa que busca el refuerzo de la atención de pacientes en el sistema boticario británico. Es más, la medida, implantada el 31 de enero de 2024, ya permitía a los citados profesionales recetar fármacos específicos para sinusitis, infección urinaria no complicada, dolor de garganta, otitis aguda, herpes zóster, impétigo y picaduras de insectos infectadas. "Gracias a los equipos de Farmacia Comunitaria, millones de personas han recibido tratamiento para afecciones comunes de forma rápida y cómoda en las calles principales de sus localidades", ha indicado la directora nacional de Atención Primaria y Servicios Comunitarios del NHS de Inglaterra, Amanda Doyle.
Desde el punto de vista del organismo, el fortalecimiento de la acción contribuirá a combatir la sobrecarga asistencial en los servicios de Atención Primaria y Urgencias prevista para los meses de invierno. No hay que olvidar que las bajas temperaturas elevan la incidencia de determinadas afecciones médicas, como la rinitis o las distintas infecciones auriculares.
Reducción de las listas de espera
El volumen de pacientes que aguardan atención sanitaria en el NHS se sitúa en torno a los seis millones de personas. Precisamente, ‘Pharmacy First’ es una de las soluciones a la actual saturación que vive el sistema sanitario británico. "La ciudadanía está harta de las dificultades para conseguir citas rutinarias. Quieren ayuda cuando la necesitan, cerca de casa. Eso es precisamente lo que ofrece esta medida: se acabaron las ausencias laborales y las largas esperas para ser atendido", ha explicado el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham.
Según datos del servicio de salud, más de 10.200 farmacias comunitarias participan en el mencionado programa. Un número de establecimientos que equivale al 95 por ciento de las oficinas de Farmacia del país. "Millones de personas ya reciben una atención más rápida cerca de casa", ha indicado la secretaria de Estado de Salud y Asistencia Social, Yvette Cooper. En este sentido, el plan farmacéutico acumula 14 millones de consultas, de las cuales tres millones fueron derivadas desde el NHS, al presentar los afectados una sintomatología leve.
La representante gubernamental ha insistido en la importancia de "aprovechar la experiencia de los farmacéuticos comunitarios para que los pacientes reciban tratamiento inmediato". Una propuesta que encaja en la estrategia gubernamental de convertir a las boticas en un punto clave dentro del proceso asistencial. Por ello, ha adoptado medidas como la gratuidad de la píldora anticonceptiva o la prestación de apoyo profesional ante la dispensación de antidepresivos. Además, ha reducido la burocracia farmacéutica y ha aumentado los incentivos para que los titulares de estos establecimientos puedan centrarse en el usuario.
