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Uno de los riesgos a los que se enfrentan los médicos en su día a día son las agresiones por parte de pacientes. Esta situación se repite tanto en adjuntos como en residentes. La Asociación MIR España (AME) ha denunciado en la red social Instagram una nueva agresión de este tipo a una residente de cuarto año de Medicina de Familia en el Hospital Reina Sofía de Murcia.

AME se ha hecho eco de un mensaje anónimo en el que cuentan que pegaron a una residente “un puñetazo en el ojo”, señalando que “pese a solicitar que haya un [guardia de] seguridad en Urgencias, no hacen nada desde arriba”, exponen en la comunicación. La persona que envía el mensaje especifica que carecen de seguridad en la zona de boxes y que hay un solo guardia a cargo de la zona de la puerta principal y que en momentos puntuales hace ronda, “quedando la puerta descubierta”, señala.

En la cuenta de Instagram de la Asociación de residentes a nivel nacional expresan que “se ha acabado su paciencia” y catalogan el incidente como “completamente intolerable”. Prosiguen afirmando que “Una R4 ha sido agredida de un puñetazo en Urgencias y la respuesta no puede seguir siendo mirar hacia otro lado. Si quienes tienen capacidad para actuar no lo hacen, actuaremos nosotros”, puntualizan.

Multas de hasta 30.000 euros

Concretamente en la Región de Murcia se ha implementado un nuevo marco sancionador para aquellos que ejerzan violencia contra los sanitarios: castigará con multas de hasta 30.000 euros a quienes agredan a los trabajadores de su sistema público de salud. Esta medida, recogida en la Ley 2/2026 de 4 de junio, publicada recientemente, impone sanciones administrativas directas a pacientes, familiares o acompañantes que cometan actos violentos contra los profesionales sanitarios y demás personal del ámbito.

En España, los índices de violencia dirigidos hacia el colectivo sanitario mantienen niveles preocupantes. Durante el ejercicio anterior, la Policía Nacional tuvo que intervenir en más de 11.000 ocasiones debido a agresiones sufridas por el personal médico, abarcando tanto el entorno hospitalario como la asistencia domiciliaria. El balance de estas actuaciones policiales arroja un total de 513 denuncias formalizadas y 138 detenciones, según datos de la propia institución.