"Denegado", una palabra escueta que para Ginés Luengo Gil ha significado el colmo de una situación que, según corroboran otros usuarios, es más habitual de lo que parece. Este investigador y coordinador en el Hospital Santa Lucía, en Murcia, ha denunciado en un post de X, tras conocer la resolución de su recurso, que se mantenga intacta una evaluación de 72 puntos sobre 100. Ocho menos de los necesarios para obtener el certificado R3. Una convocatoria para reconocer a un investigador establecido que considera "mal diseñada".
Luengo afirma que el resultado esconde diferencias importantes entre los distintos apartados. Obtuvo la máxima puntuación en liderazgo e independencia, 40 puntos sobre 40, y 29 sobre 40 en aportaciones científico-técnicas. El mayor recorte llegó en internacionalización: apenas 3 puntos sobre 20.
En la valoración de sus publicaciones, los evaluadores señalaron que estaban recogidas en "revistas internacionales de relevancia media incluyendo alguna de editorial MDPI". Luengo confirma que la referencia a MDPI aparece expresamente en el informe, aunque subraya que no dijeron que publicar en esa editorial fuera, por sí solo, motivo de denegación. Por eso insiste en que reducir la denegación a esa cuestión "sería inexacto". Asegura que, desde el principio, la ausencia de estancias posdoctorales fuera de España y una internacionalización calificada como "muy limitada" pesaron de forma importante en la puntuación final.
Me han desestimado el recurso potestativo del R3. Os dejo las capturas de pantalla con lo que dicen. Ya no mencionan los MDPI y se van a aspectos más técnicos. Que vergüenza que me dan todos: los evaluadores de este panel y los que dirigen la @AgEInves. pic.twitter.com/W55iX60zYo
— Ginés Luengo Gil 🇩🇰 🇪🇸 (@LuengoGil) September 11, 2026
La mención a MDPI fue uno de los puntos que decidió discutir. La controversia aumentó cuando, en mayo, recibió la respuesta a sus alegaciones. Allí se hablaba de la revisión "laxa" de determinadas editoriales y se afirmaba que varias contribuciones habían sido publicadas "sin una adecuada revisión por pares".
"Lo que cuestioné fue que una afirmación así se utilizara sin identificar los trabajos afectados ni aportar una justificación concreta", detalla. Su recurso se centró menos en discutir una nota concreta que en intentar comprender cómo se había construido. Por eso pidió que sus méritos "fueran valorados conforme a los criterios de la convocatoria" y que, si determinadas publicaciones perdían valor por la editorial, la revista o el formato, se explicara el motivo.
"Internacionalización no significa únicamente haber trabajado físicamente fuera de España"
La misma queja trasladó a la internacionalización. Luengo rechaza que este concepto se identifique casi exclusivamente con haber realizado estancias en el extranjero. Y, en ese sentido, destaca que en su expediente figuraban colaboraciones, una red COST, un proyecto europeo H2020 y una ayuda competitiva internacional liderada por él.
"Internacionalización no significa únicamente haber trabajado físicamente fuera de España", sostiene. Por eso pidió también los informes y criterios que permitieran comprender cómo se había llegado a cada puntuación.
La Administración, sin embargo, desestimó su recurso y mantuvo intactos los 72 puntos. Aunque respondió a los dos grandes apartados cuestionados y amplió sus explicaciones, Luengo considera que "siguen sin aclararse cuestiones como los criterios técnicos empleados o el peso concreto de cada argumento en la puntuación".
Y es ahí donde sitúa otra de sus principales críticas: las notas no han cambiado, pero sí las explicaciones que las acompañan. En la primera evaluación se hablaba de revistas de "relevancia media", se mencionaba a MDPI y se ponía el foco en la falta de estancias posdoctorales. En mayo aparecieron el menor valor de las revisiones frente a los artículos originales, la preferencia por revistas más generalistas, el número de citas y la revisión editorial "laxa".
En el de septiembre, en cambio, la editorial MDPI desaparece. La resolución clasifica sus diez aportaciones en seis artículos originales, dos revisiones, una carta y una perspectiva, y señala que estos últimos formatos pesan menos. También introduce una referencia a DORA y al número de citas.
"Afirman que, salvo dos publicaciones, las otras ocho no superan cinco citas anuales", explica. Luengo no rechaza que las citas se tengan en cuenta, pero pide saber cómo se han utilizado: "No permite comprobar la valoración si no se indica la base de datos, la fecha del recuento, el cálculo utilizado y cómo influye ese dato en la puntuación". Además, entre sus aportaciones había trabajos recientes o en prensa, por lo que reclama conocer cómo se trataron esas situaciones.
"No permite comprobar la valoración si no se indica la base de datos, la fecha del recuento, el cálculo utilizado y cómo influye ese dato en la puntuación"
Una ayuda internacional que abre otra incógnita
Otro punto que considera especialmente contradictorio tiene que ver con la ayuda de la Asociación Europea de Hematología (EHA). Según Luengo, la Administración señala que dirigir proyectos competitivos internacionales es uno de los méritos relevantes en internacionalización, pero sostiene que no presenta ninguno de ese tipo.
En su expediente figuraba, sin embargo, una EHA Kick-off Grant de 50.000 euros, obtenida en una convocatoria competitiva internacional y liderada por él. Además, en mayo la propia Administración reconoció ese proyecto, aunque señaló que ya había sido valorado en liderazgo.
"Una cosa es reconocer un mérito y decidir valorarlo en otro apartado, y otra afirmar que no presento ninguno de ese tipo", denuncia. El investigador no pide que se puntúe dos veces, sino que se explique por qué su dimensión internacional no cuenta.
"Una cosa es reconocer un mérito y decidir valorarlo en otro apartado, y otra afirmar que no presento ninguno de ese tipo"
Una evaluación que mantiene el resultado, pero cambia los argumentos
Luengo evita atribuir intenciones a los evaluadores. "No puedo saber qué se habló durante la evaluación ni afirmar que MDPI fuera la causa real o única", apunta. También recuerda que la baja puntuación en internacionalización ya figuraba en la primera valoración.
Lo que cuestiona es la evolución de las explicaciones ofrecidas para justificar una puntuación que, tras el recurso, permanece sin un atisbo de que vaya a cambiar. En la primera evaluación se citaban MDPI y las estancias posdoctorales; en mayo, la revisión por pares y el peso de determinados trabajos; y en septiembre, el tipo de publicación y el número de citas.
Para Luengo, el problema no es que se incorporen nuevos criterios al explicar una evaluación, sino que no quede claro cómo se aplicaron desde el principio ni qué peso tuvo cada uno en la puntuación final. El resultado, sin embargo, no cambia para este investigador: 72 puntos sobre 100.
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