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El envejecimiento demográfico y el aumento de las enfermedades crónicas pondrán a prueba la capacidad asistencial y financiera del Sistema Nacional de Salud (SNS) en los próximos años. En una respuesta parlamentaria dirigida a los populares, el Gobierno advierte de que el cambio en la pirámide poblacional incrementará previsiblemente la demanda en determinados servicios sanitarios.

El Ejecutivo pone el foco de tensión especialmente en la cronicidad, la multimorbilidad y la dependencia. Detalla que esta presión asistencial no solo afectará a las patologías crónicas tradicionales, sino que también exigirá un mayor esfuerzo estructural en áreas como la salud mental, la rehabilitación, los cuidados de larga duración y la atención al final de la vida.

Todo ello a modo de respuesta después de que el Partido Popular preguntara acerca de las medidas previstas ante el hecho de que desde la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) se considera que el verdadero debate que necesita la sanidad española es "cómo garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario y cómo ofrecer una atención más rápida, accesible y de mayor calidad a los pacientes".

Gasto sanitario público en España

Según el Gobierno, el escenario demográfico descrito anteriormente se produce en un contexto en el que el gasto sanitario público en España ya encadena una tendencia ascendente durante los últimos cinco años, tal y como refleja la Estadística de Gasto Sanitario Público de 2024.

Frente a las dudas planteadas por la oposición sobre la viabilidad económica de la sanidad pública para absorber la demanda puesta encima de la mesa por ASPE, Moncloa aclara que la sostenibilidad financiera del SNS no depende exclusivamente de la aprobación anual de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

El Ejecutivo recuerda que la mayor parte del gasto sanitario es ejecutada por las comunidades autónomas y se sufraga fundamentalmente mediante el sistema de financiación autonómica, cuya revisión corresponde al Ministerio de Hacienda en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Para afrontar el reto de la cronicidad y continuar garantizando el acceso equitativo a las prestaciones, el Ministerio de Sanidad subraya que su hoja de ruta pasa por desarrollar una estrategia integral. Concretamente, se basa en asegurar la suficiente financiación y cohesión territorial, pero también en actuar sobre la propia estructura asistencial mediante la mejora de la capacidad resolutiva de la Atención Primaria, una mejor planificación de las plantillas de profesionales, la reducción de las listas de espera y la apuesta por la transformación digital del sistema.