La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha vuelto a poner el foco sobre un problema que ya advirtió hace años y que, lejos de resolverse, sigue generando notificaciones. Estamos hablando de los casos graves de hipercalcemia provocados por errores en la prescripción, dispensación o administración de medicamentos con vitamina D. En concreto, los que contienen calcifediol o colecalciferol como principios activos.
La Agencia ya había informado previamente sobre errores de medicación asociados a la administración de vitamina D, pero desde entonces el Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano ha seguido recibiendo notificaciones de casos graves de hipercalcemia relacionados con estos medicamentos. Ante esta persistencia, la Aemps ha optado por recordar las medidas básicas para evitarlos y por reforzar la información que debe llegar tanto a profesionales sanitarios como a pacientes y cuidadores.
Recién nacidos, lactantes y adultos, entre los afectados
Los casos notificados afectan a perfiles de paciente muy distintos, en función del principio activo implicado. Con respecto al calcifediol, la Aemps informa de que se han notificado casos graves de hipercalcemia en pacientes adultos, mientras que en el caso del colecalciferol los casos afectan a recién nacidos, lactantes y también adultos.
El patrón que se repite en la mayoría de estas notificaciones es bastante claro. Los errores más frecuentes se producen durante la administración del medicamento y provocan que el paciente reciba diariamente una dosis superior a la que le había sido prescrita. Es decir, no se trata tanto de un problema con el fármaco en sí como de un fallo en el manejo de la pauta, algo especialmente delicado en un grupo de medicamentos donde conviven presentaciones con frecuencias de administración muy diferentes.
Consultar siempre la ficha técnica y el prospecto de cada presentación
La primera recomendación de la Agencia apunta directamente a esa diversidad de presentaciones. La Aemps recuerda la importancia de revisar la ficha técnica y el prospecto de cada medicamento, y recomienda reforzar la información dirigida a pacientes y cuidadores. Es un aviso que no va dirigido solo al paciente: antes de prescribir, dispensar o administrar estos medicamentos, la Agencia considera importante consultar la pauta correspondiente a la presentación concreta en su ficha técnica y su prospecto.
La razón es que dos envases del mismo principio activo pueden requerir pautas radicalmente distintas: diaria, semanal, mensual o incluso en dosis única. De este modo, aplicar la pauta equivocada puede suponer multiplicar la dosis real que recibe el paciente durante semanas sin que nadie lo detecte.
Por su parte, otras de las recomendaciones tienen que ver con el instrumento con el que se mide la dosis. La Aemps recomienda comprobar en el prospecto qué cantidad del medicamento debe administrarse y con qué frecuencia, y utilizar únicamente los medidores de dosis incluidos en el envase, como jeringas, goteros u otros dispositivos. Emplear un gotero o una jeringa de otro envase, aunque sea del mismo medicamento, puede alterar la cantidad administrada sin que el paciente o el cuidador lo perciba.
Qué hacer si se ha tomado más dosis de la indicada
Para el caso de que el error ya se haya producido, el mensaje de la Agencia es directo: si el paciente o la persona a su cargo ha tomado una cantidad superior a la indicada en el prospecto, debe consultar inmediatamente con un profesional sanitario.
Por último, la Aemps insiste en el papel que juega la propia notificación de estos incidentes para poder detectarlos y corregirlos a tiempo. La Agencia recuerda la importancia de notificar todas las sospechas de reacciones adversas de medicamentos de uso humano, incluidas las relacionadas con errores de medicación que ocasionen daño al paciente.
