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El miércoles 28 de octubre se ha convertido en un día clave en el calendario del Sistema Nacional de Salud (SNS), después de que el Comité de Huelga médico anunciara la convocatoria de una huelga estatal indefinida. Se trata de una medida consensuada por los sindicatos, que pone en alerta a las comunidades autónomas en donde, pese a los acuerdos alcanzados en los últimos meses, los servicios de salud se seguirán tensionando.

En autonomías como Andalucía, Euskadi y Valencia, el pasado mes de julio se lograron pactos entre las organizaciones sindicales y la administración para la mejora de las condiciones de los profesionales. En el primer caso, el compromiso incluye reformas en el modelo de guardias y retribuciones, complementos en puestos de difícil cobertura y medidas para conciliar; mientras que, en el segundo, se introducen cambios relevantes en las guardias médicas, se apuesta por un nuevo enfoque de incentivos ligado a los resultados en salud y se contemplan medidas específicas de planificación de plantillas.

Sin embargo, tanto el Sindicato Médico Andaluz (SMA) como el de Euskadi (SME) y el de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) se han adherido a la convocatoria estatal en contra del proyecto de Ley del Estatuto Marco que ya sigue su curso en el Congreso de los Diputados. Y en las tres comunidades, la protesta sigue en marcha.

Desarrollo de acuerdos autonómicos

"Vamos a seguir trabajando en los dos frentes, en la medida de nuestras posibilidades, tanto nacional como autonómico, para que se den las circunstancias y el día 28 no sea necesario ir a la huelga", señala Rafael Ojeda, presidente del SMA, en diálogo con Redacción Médica. De hecho, destaca que esta misma semana iniciarán las reuniones con la administración para concretar el acuerdo y calendarizar las primeras medidas. "Este es el primer paso imprescindible que hay que dar, tenemos un mes y medio para trabajar en Andalucía el desarrollo del acuerdo", añade. En tanto, a nivel nacional, la intención es "seguir trabajando para que esta situación se reconduzca".

Ojeda también pone énfasis en que la intención de los médicos "no es ir a la huelga", sino conseguir que sus peticiones sean atendidas, lo que pasa por retirar la propuesta del Estatuto Marco y reconocer que "no puede salir adelante" por contar con el rechazo "unánime" de este colectivo. "Nosotros lo único que necesitamos es saber que este Estatuto se da por muerto, que no va a salir adelante", insiste.

La situación es similar en Euskadi, en donde también se trabaja en el desarrollo del acuerdo firmado entre el SME y Osakidetza. Pese a que en este territorio no se han secundado huelgas médicas autonómicas, sí se han adherido a las convocatorias nacionales en contra del Ministerio de Sanidad.

A nivel regional, en los próximos días se iniciarán las mesas de trabajo en donde se abordarán temas relacionados con las jornadas de médicos y facultativos, las guardias de 24 horas y mejoras en Atención Primaria. Y aunque estos puntos forman parte de sus reivindicaciones, aún hay trabajo pendiente en afectaciones directas contempladas en el proyecto del Estatuto. "Nos afecta en otras cosas como en la clasificación. El hecho de que a los médicos se nos pueda clasificar en el mismo grupo que a otros grados con menor formación y responsabilidad", subraya Néstor Morchón, vicepresidente del SME, a este periódico, poniendo el foco también en los sistemas de OPE, los cuales "no pueden ser los mismos" que para otras categorías sanitarias. "Hay que hacer algo más específico para los médicos", indica.

Relevante es también el caso de la Comunidad Valenciana, donde el sindicato de médicos alcanzó el pasado julio un acuerdo con la Consejería de Sanidad de Marciano Gómez para mejorar sus condiciones laborales. Si todo avanza según lo pactado, los servicios de salud instaurarán una jornada efectiva de 35 horas en 2027 y habrá una nueva regulación de las guardias del sábado en Atención Primaria.

Quien está al frente del Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana es Víctor Pedrera, quien abandera también la central estatal. En declaraciones a Redacción Médica, el facultativo pone tierra de por medio entre los acuerdos que se alcanzan a escala regional y los preceptos que debe incorporar el Estatuto Marco del personal de salud.

“Una cosa son los acuerdos con las comunidades autónomas y otra el Estatuto Marco”, zanja Pedrera, que insiste en que no se “renunciará” a un mejor código laboral estatal a cambio de mejoras puntuales en las comunidades autónomas. “El conflicto se mantendrá hasta su consecunción”, apunta.

Diálogo con las consejerías

Pese al momento de tensión que existe en torno al Estatuto Marco, los sindicatos resaltan la actitud dialogante de parte de las consejerías de sus comunidades, la cual -subrayan- dista de la postura del Ministerio de Sanidad.

"La relación que tenemos con la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de Andalucía es opuesta a la que tenemos con el ministerio", incide Ojeda, quien no comprende "hasta qué punto se puede llegar para bloquear de tal modo el diálogo". "En la consejería tenemos una actitud de entendimiento, de negociación y de solución de los conflictos", puntualiza.

Desde Euskadi el "clima es bastante bueno", señala Morchón, con una relación "cordial" y el interés de poner en marcha las mesas de trabajo que se han acordado.