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Cada verano hace calor, y cada verano los profesionales sanitarios denuncian tener que trabajar con altas temperaturas, ya sea por no tener un sistema de climatización en condiciones o que ni siquiera exista. Un informe reciente del Observatorio de Salud y Medioambiente centrado en la prevención y respuesta ante el riesgo de estrés térmico, elaborado por ISGlobal y DKV, arroja que hay "hospitales con poca climatización", lo que representa un componente crítico de la infraestructura durante episodios de ola de calor. De hecho, "numerosos centros, especialmente los construidos antes de que los escenarios actuales de calor extremo fueran considerados en el diseño arquitectónico, no cuentan con adaptaciones suficientes".

Además, a ello se le añade la sobrecarga de los sistemas de refrigeración y el incremento generalizado del consumo energético, lo que genera vulnerabilidades adicionales con mayor riesgo de fallos técnicos y una alta dependencia de sistemas de respaldo energético. Para revertir esta situación, la Conferencia Sectorial de Energía aprobó en julio repartir 168 millones de euros entre las comunidades autónomas para climatizar hospitales y centros de salud.

Centros sin aire acondicionado

El cambio climático y las olas de calor y trenes de ola de calor cada vez más recurrentes han provocado también que zonas donde habitualmente no eran necesarios los aires acondicionados en verano, ahora sean casi indispensables. Sucede, por ejemplo, en Galicia, donde "los hospitales tienen algunos problemas, que no son importantes, pero los centros de salud sí, especialmente cuando hay calor extremo", ha relatado el presidente de O'Mega, Manuel Rodríguez, a Redacción Médica.

"Se pueden alcanzar temperaturas muy elevadas en el interior, lo que dificulta la actividad laboral y genera incomodidad entre los pacientes", ha agregado. "Hay centros donde se ha puesto el aire acondicionado hace poco, otros con sistemas de climatización antiguos y también hay centros que ni siquiera tienen aire acondicionado", ha criticado Rodríguez. "Es una reivindicación habitual en verano y la única solución temporal son los aires acondicionados portátiles, sobre todo en los centros de salud más viejos, construidos hace treinta años o más", ha detallado. Por ello, el presidente de O'Mega ha celebrado que Galicia reciba 11,7 millones de euros del reparto territorial del Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE) Sanitario.

Impacto en los profesionales

Una situación parecida ocurre en Castilla y León, la tercera región que más recursos obtendrá: 18,8 millones de euros. La vicesecretaria de Satse León, Lydia De La Varga, ha explicado que hay problemas por falta de climatización en equipamientos de su provincia, pero también en Burgos o Segovia. "Cada año lo advertimos en los comités de seguridad y salud y saben perfectamente dónde deben actuar porque las quejas van dirigidas a lo mismo", ha reivindicado.

La enfermera ha lamentado la lentitud de los trámites para solucionar déficits en climatización, ya que desde que se notifica hasta que se pone solución pueden pasar varios meses. "Debería ser todo más ágil", ha puntualizado. La vicesecretaria de Satse León ha desgranado que los centros sanitarios y hospitales que más sufren son los más antiguos.

Asimismo, De La Varga ha incidido en que las personas que más sufren estas deficiencias son los profesionales sanitarios, especialmente aquellos que realizan guardias. "El calor afecta mucho al cansancio y la concentración, y más si ocurre en zonas rurales en verano cuya población puede triplicarse", ha señalado. Por su parte, los pacientes pueden ver empeorado su estado de salud, especialmente si acuden al centro de salud con patologías relacionadas con la deshidratación o golpes de calor.

Mantenimiento de los equipos de climatización

Otro de los puntos calientes son los sistemas de climatización obsoletos o que registran incidencias frecuentes. Esta misma semana el Hospital Universitari Vall d'Hebron tuvo que detener la actividad del edificio de Traumatología, Rehabilitación y Quemados durante un día y medio por una avería imprevista.

El secretario de salud laboral de Metges de Catalunya, Pedro Alejandro Alcácer, ha remarcado que "en otoño y primavera se plantea a la dirección de mantenimiento de los aparatos críticos, que suelen ser los más antiguos o los que necesitan más cuidado". En ese sentido, recuerda que los profesionales sanitarios deben conocer sus derechos, como trabajar con una temperatura entre 17 y 24 grados.

Aunque ha apuntado que en Cataluña, la más beneficiada de este reparto con 29,6 millones de euros, todos los hospitales y centros de salud cuentan con sistemas de climatización y está todo "algo más organizado y se trabaja con mayor previsión" que en otras comunidades autónomas, "el calor extremo, que llega a zonas donde antes no llegaba, hace que la velocidad y ritmo del sanitario decrezca mucho, lo que puede incrementar la probabilidad de errores". Por ello, recomienda a los profesionales alertar a las direcciones por escrito de este tipo de problemas y, en caso de no obtener respuesta, dirigirse a los sindicatos.