El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), el organismo del Ministerio de Sanidad responsable del Área de Salud de Ceuta, ha confirmado que entre el 31 de julio y el 31 de agosto sus profesionales realizaron un total de 10.725 asistencias a la población migrante recién llegada.
El dato más revelador del balance oficial es que la red de Atención Primaria (AP) ha asumido el peso principal de la crisis. Seis de cada diez atenciones (6.475 asistencias) se resolvieron fuera del hospital. Desde el Ingesa destacan que esta estrategia de dispersión en varios dispositivos periféricos ha sido clave para tratar sobre el terreno "numerosos procesos de carácter leve y reducir derivaciones innecesarias" a las Urgencias hospitalarias. De esta cifra en Primaria, el grueso lo absorbió el Centro de Salud de Otero (3.458 asistencias), seguido del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (1.781), el Centro de Salud del Tarajal (733) y el 061 (413).
El 40 por ciento restante de las atenciones (4.250 en total) sí recalaron en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE). Durante el mes que abarca el informe, el centro registró una media de 133 asistencias de urgencia diarias. No obstante, la presión ha ido a la baja. Tras el fuerte pico vivido el 31 de julio, con 1.149 atenciones globales en una sola jornada, la situación se estabilizó en la recta final de agosto. En los últimos cinco días del mes, la media global cayó a 280 asistencias diarias y la de las Urgencias del hospital se redujo a 97 atenciones al día. Gran parte de esta mejora se debe a la puesta en marcha de alojamientos específicos donde ya se proporciona asistencia médica básica.
Casos atendidos en Ceuta al día
Aun así, la comparativa interanual muestra el "esfuerzo extra" asumido por las plantillas. Las urgencias hospitalarias atendieron una media de 77 casos diarios más que en el mismo periodo de 2025 (principalmente heridas y curas de Enfermería), mientras que la cifra de pacientes ingresados alcanzó los 355, lo que supone 75 ingresos más que en el año anterior.
A pesar del volumen de actividad, el sistema no ha llegado a colapsar, o así lo confirman desde el Ingesa. La ocupación del HUCE tocó su techo en un 63 por ciento, pero la apertura de nuevas áreas y la instalación de más camas (pasando de las 175 habituales a las 210 actuales) ha permitido rebajar ese nivel hasta dejar la ocupación estabilizada en el 50 por ciento. De media, durante este mes ha habido unos 21 pacientes migrantes ingresados al día.
Para sostener este ritmo sin mermar la atención a la población local, el Ingesa ha contratado a más de 100 profesionales de refuerzo para Atención Primaria y el Hospital Universitario. En áreas críticas como Urgencias, se ha sumado un mínimo de dos médicos, dos enfermeras y dos auxiliares (TCAE) por cada turno.
