Los peores presagios se han hecho realidad en la República Democrática del Congo, donde el brote de ébola ya ha causado más de 2.300, superando así la barrera de fallecidos en la anterior crisis sanitaria que asoló el país entre 2018 y 2020, cuando 2.299 personas fallecieron por culpa de la enfermedad. Hace una semana, el propio director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advertía de la gravedad de la situación: "Ya es la segunda epidemia de ébola más grande registrada y se está moviendo más rápido que cualquier brote anterior de ébola. A su ritmo actual, está en camino de superar el brote de ébola que tuvo lugar en África Occidental de 2014 a 2016". Según los últimos datos del Instituto Nacional de Salud Pública, el número de muertes ha llegado a las 2.325 y ya hay 4.945 casos confirmados.
También Olimpia de la Rosa, coordinadora médica de emergencia de la respuesta al ébola de Médicos Sin Fronteras en el este de la República Democrática del Congo, hacía hincapié, en Redacción Médica, en la alta mortalidad que estaba provocando el brote de ébola: "Muchos de los pacientes consultan de manera tardía y llegan en muy mal estado y con pocas opciones de recuperación. Con mucha frecuencia los casos se detectan tras el fallecimiento y se confirman postmortem. La desconfianza de la población, el miedo ser ingresados en un centro de aislamiento que asocian con la muerte, los rumores alrededor de la enfermedad (que es inexistente, que es una invención de los actores de respuesta para enriquecerse…) contribuyen a la consulta tardía".
Además, la médica española señalaba la falta de medidas preventivas, como las vacunas; o la ausencia de tratamientos específicos como otras causas por las que las muertes que están sucediendo rápidamente en la RD Congo. "Actualmente se están llevando a cabo varios ensayos con vacunas y tratamientos (anticuerpos monoclonales y antivirales como el remdesivir) que esperamos ayuden a mejorar la supervivencia", admitía a Redacción Médica.
Brote de ébola en RD Congo
El brote de ébola declarado en la RD Congo el pasado mes de mayo es el decimoséptimo brote documentado en un país de alrededor de 112 millones de personas. El único de mayor magnitud se produjo en África Occidental, donde se registraron más de 28.500 casos y fallecieron 11.310 personas en Guinea, Liberia y Sierra Leona entre 2014 y 2016.
La OMS eme que la situación pueda alcanzar proporciones sin precedentes. El brote --de la cepa Bundibugyo, para la cual todavía no existe vacuna aprobada-- fue declarado el pasado 15 de mayo y se concentra desde entonces en la provincia septentrional de Ituri. Esta provincia es una de las zonas con mayor violencia de todo el continente, lo que ha hecho aún más difícil la respuesta sanitaria y el trabajo de los médicos, de ahí que la letalidad del virus esté aumentando de forma tan acelerada.
