El polvo levantado por el reciente terremoto en Colombia todavía se escucha en la voz de Carlos Tapias, exgerente del Hospital San Rafael de El Águila, un humilde municipio del departamento del Valle del Cauca. "Ya habíamos vivido algunos temblores, pero jamás algo así", relata todavía conmocionado por teléfono a Redacción Médica. Tapias ha tenido que desplazarse a las afueras del municipio para encontrar cobertura y poder comunicarse con el exterior. "Nunca piensas que algo que ves en las películas pueda ocurrirte a ti y a los tuyos", se lamenta.
El terremoto, de magnitud preliminar 7,4, ha sacudido con fuerza el suroccidente del país, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. En El Águila, donde Tapias creció y donde todavía vive su familia, el seísmo ha dejado viviendas destruidas, servicios básicos interrumpidos y el hospital del municipio inutilizado. Mientras, como ocurre en el resto de municipios afectados, miles de colombianos intentan localizar a sus familiares y recuperar algo de normalidad entre los escombros.
Tapias habla de "un impacto emocional"
Tapias es enfermero, especialista en Epidemiología y está terminando Derecho. Su trabajo le obliga a desplazarse a diario entre Cartago y El Águila, donde reside su familia, por lo que, al sentir el temblor, se ha desplazado de inmediato para comprobar su estado y el de su vivienda. El impacto que ha encontrado fue, sobre todo, "emocional". El Águila es el lugar donde creció y pasó buena parte de su vida.
"Es un municipio muy pequeño, un pueblito en las montañas, y allí viví mi niñez, mi adolescencia y gran parte de mi vida adulta", detalla. Al llegar se ha encontrado con un lugar muy diferente al que había dejado unas horas antes, con numerosas viviendas afectadas y edificios completamente destruidos. Entre ellos, el Hospital San Rafael, situado junto a la vivienda familiar y un lugar que conoce especialmente bien, ya que fue gerente de la institución hasta 2024.
"Hicimos un ejercicio administrativo muy bonito, consciente y honesto, y logramos recuperarla y ponerla en muy buenas condiciones en todos los sentidos: económico, de infraestructura y de dotación", lamenta el sanitario. Verlo ahora prácticamente destruido supone un golpe añadido. En las imágenes difundidas se observan paredes derrumbadas y parte de la estructura afectada. "Colapsó y lo que ha quedado ya no es útil", asegura. Creen que solo es cuestión de tiempo que el edificio caiga por completo por su propio peso.
"Hicimos un ejercicio administrativo muy bonito, consciente y honesto, y logramos recuperarla y ponerla en muy buenas condiciones en todos los sentidos: económico, de infraestructura y de dotación"
Los heridos se están trasladando a un municipio cercano
Como enfermero, Tapias también ha sido testigo del caos que se ha desatado tras el cierre del único centro sanitario. Relata como uno de los primeros casos fue el de una mujer de unos 55 años que quedó atrapada después de que una pared de su vivienda se derrumbara sobre ella. Los bomberos acudieron a rescatarla y la trasladaron inicialmente hacia el hospital, pero al llegar se han encontrado con que el propio centro "estaba inutilizado".
El sanitario invita al lector a imaginar la función de una Unidad de Socorro. "Se encargan siempre de rescatar y llevar al paciente al centro de salud. Cuando llegaron y vieron en que estado estaba, todo el mundo entró en pánico", explica. Finalmente, la mujer fue trasladada en ambulancia hasta Cartago. Este último está recibiendo a buena parte de los pacientes procedentes de las zonas más afectadas. Sin embargo, la mujer ha fallecido durante el traslado. "Seguramente, si hubiese llegado al servicio de urgencias, se le habría atendido y hubiese sido tal vez diferente", señala.
Tapias describe Cartago como "la capital del norte del Valle", una ciudad de unos 200.000 habitantes que cuenta con varias clínicas y hospitales públicos. "Tiene instituciones de salud de baja, mediana y alta complejidad, lo que ha permitido asumir a los pacientes derivados de las localidades más afectadas", detalla. Aunque también sufrió daños, estos fueron menores que en los municipios de montaña y se concentraron principalmente en establecimientos comerciales.
La emergencia también ha dejado aislado al municipio. Las comunicaciones han colapsado y durante horas El Águila se ha quedado sin agua, gas, electricidad y telecomunicaciones. "He tenido que desplazarme a una montaña mucho más alta, a un sitio muy alejado, para buscar señal", relata el enfermero. Desde allí ha conseguido contactar con familiares de personas que estaban buscando información sobre sus seres queridos. "Es el apoyo que puedo brindar: tratar de tranquilizar, dar información y orientar respecto a familias que estaban sin poder contactar a sus hijos o a sus padres", añade.
"Se encargan siempre de rescatar y llevar al paciente al centro de salud. Cuando llegaron y vieron en que estado estaba, todo el mundo entró en pánico"
"Las viviendas que han colapsado son las de las personas más humildes"
Con el paso de las horas, Tapias asegura que la situación ha comenzado a estabilizarse. Se ha restablecido el suministro de agua y los vecinos empiezan a retirar ya escombros, aunque persisten importantes carencias. Los municipios de montaña, como Versalles, El Cairo, El Águila y Argelia, han sido algunos de los más afectados por el terremoto.
En las dos viviendas familiares, los segundos pisos y los techos se han derrumbado, obligando a la familia de Tapias a concentrarse en una sola planta. "Nos ha tocado a todos amontonarnos y meternos en un solo piso. Estamos allí súper apretados; no hay mucho espacio para recibir a más personas", cuenta. Otros vecinos, sin embargo, han perdido sus viviendas y se han quedado en la calle.
En este sentido, Tapias reclama ayuda para las familias más vulnerables. "Las viviendas que colapsaron totalmente son las de las personas más humildes, las que más necesitan y que no tienen los recursos para construir nuevamente sus viviendas", advierte. Por ello, pide al Gobierno y a las autoridades del Valle del Cauca que actúen. "Ellos tienen el poder y los recursos para reconstruir y reorganizar. Esperamos de todo corazón que se fijen en nuestro municipio, que se fijen en nuestra comunidad y que nos apoyen", asegura esperanzado.
Noticias relacionadas
- La Justicia recorta en más de 240.000 euros la compensación por mala praxis a una paciente amputada por ser fumadora
- Sanidad limita a "muy bajo" el riesgo de contagio de hantavirus entre sanitarios
- "Debe mantenerse el esfuerzo en detectar nuevas formas de fraude en el EIR"
- El PP exige reconocer a Ceuta como zona de difícil cobertura: "Su sistema de salud está al límite"
