El EIR 2027 tiene fecha -el 23 de enero- y también novedades. Estas tienen que ver, entre otras cosas, con la seguridad en el proceso, agregando nuevas medidas antifraude de cara a la siguiente convocatoria según la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 10 de agosto. En este sentido, el Ministerio de Sanidad recoge que durante las pruebas selectivas queda prohibida la tenencia o utilización de teléfonos móviles, auriculares, relojes inteligentes o cualquier dispositivo con capacidad de comunicación, grabación o almacenamiento, permitiendo como única excepción el uso de relojes analógicos tradicionales. Además, el personal responsable tiene autorización para hacer controles con detectores pasivos de radiofrecuencia y otras tecnologías no intrusivas.
“Las nuevas medidas para reforzar la seguridad de las pruebas y prevenir posibles situaciones de fraude son necesarias para garantizar la transparencia del proceso, la veracidad de los resultados y la igualdad de oportunidades de todos los aspirantes”, afirman desde el Consejo General de Enfermería (CGE) a Redacción Médica. A pesar de estar de acuerdo, la institución añade que estas medidas para el EIR tienen que evolucionar de “forma paralela” a las nuevas tecnologías enfocadas a vulnerar los controles. “Debe mantenerse el esfuerzo en detectar nuevas formas de fraude, anticiparse en la medida de lo posible e incorporar los mecanismos de control que sean necesarios en cada momento para garantizar al máximo la seguridad y el rigor de las pruebas”, expresan.
El aumento de 62 plazas para el EIR 2027
Redacción Médica adelantaba antes de la publicación oficial en el BOE el aumento de 62 plazas para la convocatoria EIR 2027, pasando de las 2.279 de la prueba anterior a las 2.341, lo que se traduce en un incremento del 2,7 por ciento. “Este crecimiento continúa siendo insuficiente para responder a las necesidades de cuidados de nuestra sociedad”, estiman desde el CGE. Esto es debido a que, refieren, cada año se gradúan en España más de 11.500 enfermeras y enfermeros, lo que no se corresponde con la oferta de Sanidad: solo uno de cada cinco nuevos graduados puede acceder a una plaza de enfermera especialista en el sistema público.
Otro problema al que aluden es a que “pasados más de veinte años desde la aprobación de las especialidades de Enfermería, en muchas Comunidades Autónomas ni se ha creado la categoría profesional ni se ofertan plazas de específicas de especialista”. Desde el Consejo catalogan esta práctica de “fraude de ley”, ya que conlleva invertir fondos públicos en la formación de profesionales con una cualificación y competencias específicas de las que después no se aprovecha la ciudadanía para su bienestar. “¿Qué sentido tiene que una enfermera especialista en Pediatría atienda a población mayor y una de Salud Mental trabaje en un quirófano, por ejemplo?”, concluyen desde el CGE.
El examen del próximo enero contará con la estructura que ya tenía anteriormente: un cuestionario de 200 preguntas de respuesta múltiple, además de 10 preguntas de reserva, para el cual dispondrán de un tiempo máximo de cuatro horas y media. Para poder formalizar la inscripción, las candidatas a enfermeras especialistas deberán abonar una tasa de derechos de examen fijada en 23,33 euros, una cuantía específica para esta disciplina.
