El mutualismo administrativo se enfrenta a una licitación desierta. La renovación de los conciertos sanitarios de los 'hermanos' de Muface se ha saldado con dos caras. Por un lado, Mugeju (que dota de asistencia sanitaria de jueces, fiscales y el resto del personal de la Administración de Justicia) apunta a salvarse con las ofertas que han presentado Asisa y Adeslas. Isfas, que cubre la sanidad de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, no ha seguido el mismo camino. Las aseguradoras han aclarado que las condiciones eran "insuficientes" para proporcionar la mejor calidad asistencial a los pacientes, y el proceso licitador no ha recibido ninguna propuesta. Ese escenario es el que tienen ante sí más de 500.000 personas (entre mutualistas y beneficiarios), y que la mutualidad está trabajando en resolver. Según ha podido confirmar Redacción Médica, Isfas ha enviado un comunicado a sus adscritos explicando que "la continuidad del servicio está garantizada". Así, avanza que trabaja para que "el nuevo convenio esté firmado lo antes posible".
Esas son las líneas generales del texto con el que el 'hermano' militar de Muface pretende aplacar la incertidumbre suscitada por el 'no' del sector asegurador. Tal y como informó este periódico, el Gobierno había propuesto una prima económica de 609.361.021,79 euros para Isfas y de 88.754.290,08 euros para Mugeju. Todo ello con un contrato de un solo año, hasta finales de 2027, y con una novedad en el apartado económico: la imposición de primas por siete tramos de edad.
Las compañías aseguradoras han valorado estas cifras durante varias semanas. Sin embargo, las de Isfas no han sido suficientes. "Las proyecciones realizadas sobre la cartera de SegurCaixa Adeslas muestran que la financiación prevista para 2027 no alcanza el equilibrio necesario para asumir un nuevo concierto", aclaraba la compañía en un comunicado adelantado por Redacción Médica. En este texto también aclaraba uno de los principales motivos que ha llevado a su Consejo de Administración a tomar esta postura: "La decisión se ha adoptado con criterios técnicos y económicos, tras analizar el efecto del nuevo esquema de primas que diferencia la financiación por edad". Una explicación similar ha proporcionado Asisa, que ha explicado que "las condiciones establecidas en la licitación son insuficientes y no permiten mantener la actual calidad asistencial".
¿Qué va a pasar con Isfas?
Los movimientos de las aseguradoras sientan un nuevo precedente para el mutualismo administrativo. No es la primera vez que una licitación se queda desierta, y es que Muface vivió esa misma situación hace ya dos años. Ese trance desencadenó la que probablemente haya sido la mayor crisis de la historia de las mutualidades, y se saldó con tres procesos licitadores, varias prórrogas administrativas y la salida de una aseguradora DKV, que argumentó la infrafinanciación del concierto sanitario.
Ahora Isfas vuelve a esa casilla de salida. "Ningún licitador ha presentado su oferta", explica el Ejecutivo tras la apertura de ofertas. Ante esa situación, el 'hermano' militar de Muface ha querido trasladar un mensaje de calma a las más de 500.000 personas a las que dota de asistencia sanitaria.
"Se informa que la continuidad del servicio está garantizada. Seguimos trabajando para que el nuevo convenio esté firmado lo antes posible con las mejores condiciones para nuestros afiliados", apunta el comunicado al que ha tenido acceso Redacción Médica.
De hecho, poco antes de conocer la decisión del sector asegurador, este periódico se puso en contacto con expertos para analizar qué sucedería si la licitación de Isfas quedaba desierta. Así, expusieron las tres posibles vías que puede seguir el Gobierno: rehacer el proceso licitador; aplicar una orden de continuidad (la famosa prórroga administrativa por la que Muface ha sido condenada a pagar 19,4 millones de euros); o trasladar a medio millón de mutualistas y beneficiarios a la sanidad pública.
El Muface de las Fuerzas Armadas desconoce su destino. Lo que sí sabe, y así se lo ha querido comunicar a sus afiliados, es que la asistencia sanitaria continuará a la espera de encontrar una solución. Entre tanto, quien sí ha salido adelante ha sido Mugeju, que cuenta con el aval de Asisa y Adeslas, aunque Moncloa tendrá que ratificar que sus ofertas cumplen con los requisitos establecidos en los pliegos del nuevo concierto sanitario.
