El Ministerio de Sanidad publica la consulta pública del reformado programa formativo del MIR de Radiofísica Hospitalaria, cumpliendo así los plazos adelantados por Redacción Médica. El nuevo documento, que incluye los nuevos criterios de evaluación de sus especialistas en formación y los requisitos de acreditación de las unidades docentes de esta materia, contempla cuatro años de residencia, rotaciones externas y nuevas competencias.
El nuevo programa concreta más de cien competencias específicas que se dividen en siete grandes bloques. Se trata de equipamiento en diagnóstico e instrumentación; procesos asistenciales en diagnósticos e intervencionismo; protección radiológica; seguridad del paciente; datos, estadística, modelado e inteligencia artificial; equipamiento de terapia e instrumentación; y procesos asistenciales en terapia.
Organización de la residencia
Durante el primer año, los residentes de Radiofísica Hospitalaria se centrarán en radiodiagnóstico e intervencionismo, donde se trabajará principalmente en equipamientos diagnósticos, procesos asistenciales de diagnóstico, protección radiológica, seguridad del paciente, datos, estadística, modelado e IA.
Durante el segundo año, además de continuar la formación en Radiofísica Hospitalaria y Protección Radiológica, también entra en escena la Medicina Nuclear y las habilidades relacionadas con terapia con radiaciones. Por su parte, en el tercer año se realiza una estancia en Oncología Radioterápica, donde el foco pasa a la protección radiológica, equipamiento terapéutico y procesos asistenciales de terapia.
Finalmente, en el último y cuarto año se realiza un refuerzo de seguridad del paciente, datos e inteligencia artificial, equipamiento terapéutico y procesos asistenciales de terapia.
Papel de la IA
La IA entra con peso en el programa reformado MIR de Radiofísica Hospitalaria. El dominio incluye cinco procesamientos de datos, estadística, modelado e inteligencia artificial. De esta forma, el residente deberá aprender a analizar resultados experimentales; calcular incertidumbres; utilizar estadística; y manejar herramientas como Phyton, R, Matlab o SPSS.
También gestionar grandes volúmenes de datos clínicos y experimentales; evaluar modelos de IA y radiómica; estudiar su fiabilidad clínica; identificar errores y estrategias para mitigarlos; evaluar herramientas de segmentación automática mediante métricas como DICE o Hausdorff; y trabajar con estándares de integración como IHE, Dicom, Dicom-RT y HL7.
Novedades en las unidades docentes
Asimismo, las unidades docentes tendrán nuevos requisitos para ser acreditadas. A partir de ahora se exigirá cuatro especialistas en Radiofísica Hospitalaria por cada plaza acreditada; dos de ellos con más de cinco años de experiencia y al menos uno con diploma del CSN como jefe de Servicio de Protección Radiológica.
Junto a estas medidas, también deberá haber tres técnicos especialistas por cada residente y un administrativo a tiempo completo y exclusivo. Además, la unidad tiene que disponer de Oncología Radioterápica, Medicina Nuclear y Radiodiagnóstico.
Por su parte, las unidades docentes del hospital deben demostrar que realizan 800 dosimetrías clínicas, abarcando las distintas localizaciones tumorales y técnicas de tratamiento. También verificar 300 tratamientos de radioterapia externa al año y cincuenta equipos de Radiodiagnóstico.
Finalmente, al residente no se le evaluará simplemente con un examen final, sino que será sometido a exámenes escritos, observación estructurada, ejercicios de simulación, auditorías, feedback, portafolio y entrevistas estructuradas trimestrales con el tutor.
