Publicada

Pensilvania ha confirmado una quinta muerte asociada al sarampión en plena expansión del brote que afecta al estado. La nueva víctima es un residente no vacunado del condado de Lancaster que había dado positivo por el virus y posteriormente falleció, según ha informado el Departamento de Salud de Pensilvania.

Con 943 casos confirmados repartidos por 39 condados y 176 personas hospitalizadas, el brote se aproxima ya al millar de contagios y se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación sanitaria en Estados Unidos.

Un brote que continúa creciendo

El episodio ha empezado a adquirir especial relevancia durante este 2026, después de que el sarampión, una enfermedad que durante años había tenido una presencia muy limitada en Estados Unidos, haya vuelto a provocar cientos de infecciones en Pensilvania. El Departamento de Salud estatal había comunicado cuatro muertes hasta mediados de septiembre y ha confirmado ahora una quinta. Las autoridades han vinculado todas ellas al brote y han señalado que las personas fallecidas no estaban vacunadas.

La evolución de las cifras refleja la rápida propagación del virus. A mediados de septiembre, Pensilvania contabilizaba 693 casos y 133 hospitalizaciones; pocas semanas después, el número de contagios se sitúa en 943. La expansión ha alcanzado 39 condados del estado.

El sarampión vuelve a ganar terreno en EE.UU tres décadas después

La situación de Pensilvania forma parte de un repunte más amplio. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Estados Unidos había registrado 3.659 casos confirmados de sarampión hasta el 24 de septiembre de 2026. De ellos, 3.642 correspondían a casos notificados por 47 jurisdicciones estadounidenses. Además, el 95 por ciento de los contagios estaban asociados a brotes.

El volumen de casos representa un cambio significativo respecto a los niveles registrados durante buena parte de las últimas décadas. Pensilvania, de hecho, no había registrado muertes relacionadas con el sarampión durante 35 años antes de las primeras defunciones de este brote, según el propio Departamento de Salud estatal.

Descenso de la cobertura vacunal

El descenso de la cobertura vacunal es uno de los factores que las autoridades sanitarias señalan como relevantes para explicar la aparición de nuevos focos. Los datos de los CDC muestran que la cobertura de la vacuna triple vírica (MMR) -sarampión, paperas y rubéola- entre los niños de educación infantil en Estados Unidos ha pasado del 95,2 por ciento durante el curso 2019-2020 al 92,4 por ciento en el curso 2025-2026.

Esto en pleno contexto de debate abierto en Estados Unidos sobre su administración. El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., ha planteado públicamente la posibilidad de utilizar por separado las vacunas contra estas tres enfermedades en lugar de administrarlas conjuntamente. La propuesta ha generado controversia entre especialistas y organizaciones médicas, que han señalado que la vacuna MMR lleva décadas utilizándose y que separar sus componentes supondría modificar el calendario de vacunación vigente.