Publicada

Cuatro de cada 10 cirujanos estadounidenses en activo se plantean seriamente dejar su trabajo. Esa es una de las conclusiones derivadas de un estudio publicado en JAMA Surgery. Esa cifra aumenta hasta el 47 por ciento en el caso de aquellos que se encuentran en su primer empleo académico, lo que pone de manifiesto una brecha crítica en la retención de profesionales en el Servicio de Cirugía de Estados Unidos.

La investigación, liderada por expertos en educación quirúrgica como Marianna Sarkissian y Alexander Shwed, se basó en una encuesta que recibió más de 200 respuestas. Sus resultados dictaminaron, además, que la pérdida de un solo cirujano puede costar a una institución más de medio millón de dólares y un retraso de unos ocho meses para elegir un sustituto, incorporarlo y que complete el proceso de adaptación al nuevo puesto.

Shwed ha destacado durante una entrevista para JAMA que las razones por las que los profesionales se plantean dejar su actual puesto varían según la edad y cargo. Aquellos que acaban de empezar su carrera suelen argumentar “encontrar un mejor salario o querer vivir más cerca de su familia” como las dos razones más habituales. Entre los profesores asociados, que ocupan un puesto intermedio, destacan las “tasas más altas de agotamiento y especialmente de exclusión de la cultura del lugar de trabajo y la ausencia de oportunidad de ascenso y liderazgo”. En puestos más senior, el motivo suele ser tratar de liderar otra facultad o institución.

Diferencias generacionales

Sin embargo, uno de los hechos que más sorprendió a los autores fue que estas diferencias también aparecían por la generación predominante en cada etapa. “Nuestros profesores asociados son en su mayoría de la Generación X, y nuestros profesores titulares son en su mayoría 'baby boomers'. Y creo que hay algunas diferencias intergeneracionales sobre el estilo de liderazgo y el estilo de comunicación”, ha destacado Shwed.

"Están frustradas por la falta de oportunidades"

Sin embargo, ha reconocido que, en esta primera parte de su estudio, que se basa en preguntas sencillas y no en entrevistas pormenorizadas, es complicado tener una respuesta definitiva sobre los motivos que llevan a los profesionales a desear dejar su puesto. “Creo que probablemente sea cierto que cuando las personas responden afirmativamente, es porque están frustradas por la falta de oportunidades o están frustradas por sus propios superiores”. Desde su punto de vista, “el conjunto de habilidades para ejercer un liderazgo efectivo en la medicina científica" no es igual que el que se suele requerir en las facultades de Medicina lo que genera más frustraciones.

Sarkissian, por su parte, ha planteado que este estudio también puede ser útil para aquellos directores de departamentos que se pregunten qué deben hacer para retener a su personal. “Tal vez hay una oportunidad para más transparencia o para buscar oportunidades tempranas de liderazgo o participación de los profesores asistentes en las estructuras de liderazgo, ya sea cómo ocurren la inclusión, equidad e investigación clínica en una división, ya sea en ciertos comités hospitalarios, si hay oportunidades para crecer e inculcar un sentido de pertenencia y logro incluso a ese nivel académico temprano”, ha propuesto.

En cuanto a los puestos intermedios, una posible solución que han presentado es que haya un plan adecuado en cuanto al tiempo que un alto cargo pueda ocupar su puesto, favoreciendo que los profesores intermedios sí vean posible la posibilidad de ascenso. Para retener a los puestos altos, su sugerencia es garantizar más tiempo disponible para actividades relacionadas con la docencia. “Esto incluye la investigación, la participación en comités, que podrían ser locales o parte de asociaciones profesionales, y luego la oportunidad y la tutoría para la participación en esos comités”.

Sin embargo, el estudio refleja también algunos de los motivos por los que los médicos deciden quedarse pese a plantearse en algún momento renunciar. El salario es uno, pero en esa lista también se encuentran la labor didáctica con los residentes, los constantes cambios que se viven en el día a día y las relaciones con los compañeros.