Esta semana hemos publicado en Redacción Médica un debate entre PSOE, PP y Podemos, los grupos parlamentarios que en julio de 2020 (junto con el desaparecido Ciudadanos) sacaron adelante la aprobación en el Congreso del capítulo de Sanidad y Salud Pública del Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica (CRSE).
Fue la culminación política a un consenso técnico y profesional ante la terrible avalancha destructora que supuso para el sistema sanitario la pandemia de covid-19; un documento que debía servir de guía para mejorar el Sistema Nacional de Salud (SNS) desde diferentes ángulos, y que, siguiéndolo, España quedaría mejor preparada ante contingencias excepcionales como esta.
Sin embargo, la realidad es que la sociedad dejó de aplaudir cada ocho de la tarde a sus profesionales; poco a poco se fue recuperando lo que antes del coronavirus llamábamos 'la normalidad', y en política ese ritmo cotidiano, por desgracia, se ha terminado traduciendo en los desacuerdos habituales y en la amnesia de lo prometido y pactado a la que nos tienen acostumbrados.
Es triste que la ciudadanía asuma esta situación con los hombros caídos, resignada o ignorante del hecho de que esto esté sucediendo.
En lo peor de la pandemia nos repetían (o nos repetíamos) aquello de "vamos a salir mejores", como una puerta abierta a la esperanza. Pero lo cierto es que hemos aprendido muy poco de aquellos oscuros meses, y para colmo, lo que sacamos en claro con un consenso técnico y político lo tiramos a la basura con un desparpajo que asusta.
Se votó y se aprobó en el Congreso de los Diputados, después de un diálogo común entre muchos actores sanitarios. ¿Y se ha dejado olvidado en un cajón sin que suceda nada?
La excusa de que atravesamos una época de crispación política no vale para dar por bueno que ignoremos lo acordado en el capítulo sanitario y social de este dictamen. Hay que reivindicarlo como sea.
El centro de análisis Funcas ha sido uno de los pocos que ha mantenido la llama de este dictamen encendida, incluso celebrando una jornada monográfica en el Congreso a comienzos de este 2026. Si los políticos no están por la labor, los actores que arrimaron el hombro para redactarlo deberían recuperar el espíritu de superación que se vivió en 2020 y no dejar que caiga definitivamente en el olvido.
Redacción Médica va a poner de su parte, como con la celebración de este debate, para que no olvidemos que existe un documento que nos pertenece a todos como sociedad, y que siguiéndolo sí que podemos haber salido mejores de la pandemia. Merece la pena insistir porque aún estamos a tiempo.