La Inteligencia Artificial (IA) y el aprovechamiento de los datos marcarán un punto de inflexión en el futuro de la Cardiología española. Así lo señala Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), quien, con motivo del Día Mundial del Corazón, destaca la oportunidad que tiene España para mejorar la prevención y el seguimiento de las enfermedades cardiovasculares mediante la digitalización del Sistema Nacional de Salud (SNS): “La Cardiología española tiene una oportunidad de oro para que, dentro de cinco años, se impulse un nivel de digitalización en sus hospitales y en sus centros de salud muy alto gracias a la IA que permita hacer el esquema real de cómo está la situación cardiovascular en España y mejorar y atacar aquellos puntos donde veamos deficiencias”. El presidente de la SEC recuerda que, en Sanidad, “el oro del futuro serán los datos y este camino permitirá al SNS contar con un dibujo adecuado de cómo se encuentra cada enfermedad cardiovascular”.
El presidente de la SEC realiza en Redacción Médica un repaso, con motivo del Día Mundial del Corazón, de los grandes retos que la Cardiología tiene por delante para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares, especialmente cuando muchos de sus factores de riesgo son prevenibles: “El primer objetivo es concienciar a la población y a los pacientes. España cuenta desde el año 2022 con un Plan Nacional de Salud Cardiovascular, publicado por el Ministerio de Sanidad y que contó con todas las sociedades científicas involucradas en salud cardiovascular. Este plan debe cumplirse para conseguir un salto de calidad entre los pacientes”.
Yendo más al detalle, el cardiólogo explica que el gran reto de la especialidad es la continuidad asistencial: “España cuenta con un gran SNS, pero la coordinación entre la Atención Primaria y la especializada es manifiestamente vulnerable, por lo que es necesario mejorar esta interacción entre especialistas para consolidar el circuito asistencial”.
Prevención y sistemas de alerta en Cardiología
Con el paso de los años, se habla cada vez más de pasar de una Cardiología quizá centrada en la enfermedad a una Cardiología verdaderamente preventiva. En este sentido, el facultativo explica que España necesita “sistemas que permitan que los profesionales sanitarios actúen de manera coordinada para detectar antes a las personas en riesgo y actuar antes de que aparezca el primer infarto o el ictus”. Para ello, el especialista asegura que, a nivel de digitalización, el SNS “es muy bueno, pero no es muy eficiente en cuanto a que está diseñado no para mejorar los resultados en salud, sino para conocerlos”.
Por ello, el presidente de la SEC aboga por establecer “sistemas de alerta y objetivos concretos de control del colesterol, control de las cifras de tensión arterial, buscar sistemas para reducir todavía más la tasa de fumadores. En España se ha reducido bastante en los últimos años, pero todavía se puede hacer más”.
Finalmente, mantener la dieta mediterránea es fundamental, ya que permite que en España exista “una tasa baja de enfermedad cardiovascular respecto a los países del norte y del centro de Europa. Desgraciadamente, los ultraprocesados están ganando terreno y se debe poner freno”.
Los nuevos fármacos basados en GLP-1 han abierto muchas expectativas por sus efectos, no solo sobre el peso y la glucosa, sino también sobre el riesgo cardiovascular. El cardiólogo es consciente de ello y afirma que esta gama de tratamientos ha supuesto una revolución: “Han permitido controlar el peso de los pacientes con obesidad de forma más efectiva. Además, tienen un efecto directo, sobre todo algunos de ellos, sobre los eventos cardiovasculares y han abierto un nuevo tratamiento efectivo que abre la esperanza para muchos pacientes”.
Factores de riesgo y novedades europeas en Cardiología
Pese a los avances conseguidos en múltiples tratamientos, el cardiólogo es consciente de que siguen existiendo factores de riesgo muy extendidos y, en este sentido, considera que “los médicos fallan en la coordinación y en la adherencia. Los fármacos cardiovasculares son, en general, fármacos para toda la vida y la adherencia que hay en España y en Europa es mejorable. Los pacientes no quieren tomar pastillas, por lo que se tiende a dejarlas”.
La principal esperanza para solucionar este aspecto es, para el presidente de la SEC, el uso de la IA: “Si se consigue crear sistemas inteligentes que avisan al médico cuando un enfermo no está en los rangos que necesita estar, los especialistas se podrán anticipar o tratar esas pérdidas de adherencia de manera adecuada”.
Recientemente tuvo lugar el Congreso Europeo de Cardiología, donde se consolidó la idea de la necesidad de anticiparse a la enfermedad y de empezar a considerar el riesgo cardiovascular desde edades mucho más tempranas: “El estudio REACT demuestra que la tasa de enfermedad cardiovascular entre los 18 y los 29 años es de un 9 por ciento en hombres y un 7 por ciento en mujeres, con lo cual esto empieza muy temprano. Es necesario que, poco a poco, la Cardiología vaya adaptando estos resultados a la práctica clínica".
