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Estados Unidos ha aprobado este martes un dispositivo de perfusión pulmonar confeccionado para evaluar pulmones de donantes que inicialmente habían sido descartados para trasplante. La Food and Drug Administration (FDA, por sus siglas en inglés), después de dar luz verde a TorEx, permite llevar a cabo un nuevo avance para la Medicina de trasplantes, permitiendo a los hospitales estadounidenses disponer, por primera vez, de un sistema que puede utilizarse dentro del propio centro para valorar órganos en condiciones fisiológicas antes de decidir si son aptos para ser implantados.

Los datos clínicos aportados por la compañía Traferox Technologies muestran que dos de cada tres pulmones considerados inicialmente no aptos pudieron finalmente trasplantarse tras ser evaluados mediante esta técnica innovadora.

El dispositivo utiliza la perfusión pulmonar ex vivo (EVLP). Una vez se extrae el pulmón del donante, el órgano se conecta a un circuito cerrado que mantiene la circulación de una solución de perfusión y la ventilación mecánica a 37 ºC, llegando a reproducir las condiciones fisiológicas del organismo.

A lo largo de seis horas, los equipos de trasplante llegan a analizar parámetros imposibles de valorar con la conservación convencional en frío, como la capacidad real de oxigenación, la resistencia vascular pulmonar, la distensibilidad del tejido pulmonar y la respuesta a la ventilación mecánica. Con la recopilación de esta información, el especialista puede decidir con mayor seguridad si el órgano puede implantarse.

El 80% de los pulmones donados no llega a utilizarse

La donación de órganos sigue aumentando a nivel mundial, aunque el principal cuello de botella en el trasplante pulmonar es provocado por la elevada tasa de descarte de órganos. Según expone el registro estadounidense de trasplantes, cerca del 80 por ciento de los pulmones donados en Estados Unidos se desechan. El principal motivo de ello es que los facultativos no pueden determinar con suficiente certeza su viabilidad durante el corto periodo de conservación en frío.

En 2023 se realizaron 3.049 trasplantes pulmonares en Estados Unidos, mientras que ese mismo año 3.427 nuevos pacientes se incorporaron a la lista de espera.

Los responsables científicos del proyecto ya demostraron en un estudio publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine que los pulmones considerados de alto riesgo ganan enteros para ofrecer resultados similares a los órganos convencionales cuando previamente eran evaluados mediante perfusión ex vivo. Según Traferox, el sistema ya se ha utilizado en más de 400 procedimientos clínicos, con una tasa de aceptación para trasplante cercana al 67 por ciento entre los pulmones inicialmente descartados.

Limitaciones de la herramienta

Los especialistas recuerdan tras la aprobación por parte de la agencia regulatoria que la perfusión pulmonar no elimina completamente los riesgos asociados al trasplante. El procedimiento puede llegar a provocar determinadas respuestas inflamatorias en el órgano, aumentando la complejidad logística. Además, aunque mejora la información disponible sobre el funcionamiento del pulmón, la decisión final sobre el implante sigue siendo responsabilidad del cirujano responsable, ya que el rendimiento observado durante la perfusión no garantiza por sí solo el éxito del trasplante.

Con esta aprobación, la FDA consolida la perfusión pulmonar ex vivo como una de las estrategias para sumar el número de órganos disponibles y reducir el porcentaje de pulmones donados que actualmente nunca llegan a trasplantarse.