El aumento de las plazas MIR para la próxima convocatoria plantea un futuro incierto en el que el número de aspirantes será una de las claves para determinar qué puntuación será necesaria para acceder a cada especialidad. Este lunes se ha conocido que la oferta alcanza las 9.676 plazas para Medicina, una cifra récord, y el 23 de enero de 2027 tendrá previsto realizarse el examen.
Con este escenario sobre la mesa, el proyecto Escuela Médica busca despejar un poco las incógnitas ante uno de los momentos más importantes de toda la carrera profesional, aunque sea planteando futuros posibles. En este sentido, la iniciativa, que busca ayudar de manera desinteresada a futuros MIR y, en general, a estudiantes de Medicina, plantea un modelo para ofrecer referencias más ajustadas sobre las netas necesarias y el posible número de orden que podría obtener cada aspirante. Siempre en función del escenario al que se enfrente.
El MIR anterior como punto de partida
Así lo explica en un vídeo en X el médico internista, docente y parte del proyecto, José Curbelo, quien señala que, por el momento, están tomando las cifras de los aspirantes del MIR 2025-2026. El año pasado se presentaron alrededor de 15.000 personas. Esto permite utilizar sus resultados como referencia para conocer en qué número de orden se agotaron las distintas especialidades y qué puntuación fue necesaria para conseguir las últimas plazas.
Curbelo pone como ejemplo Cirugía Pediátrica, que terminó de adjudicarse aproximadamente en torno al número de orden 5.000. Si, además del número de orden, se analizan las netas necesarias para alcanzar esa última plaza, los cálculos de Escuela Médica sitúan la cifra en torno a 121 netas para un baremo de 7,5.
El baremo académico también modifica ligeramente esta referencia. "Si tu baremo era de 7, es decir, medio punto menos, necesitabas una neta más; y si tu baremo era de 8, necesitabas una neta menos", explica Curbelo. Pero, como hemos recalcado, estas cifras permiten conocer qué ocurrió en el MIR anterior, pero el próximo examen puede presentar un escenario diferente.
Referencias sobre dificultad, netas y números de orden pic.twitter.com/OfQvEogaN0
— Jose Curbelo (@J_Curbelo) August 9, 2026
2.500 candidatos más pueden cambiar las referencias
La previsión con la que trabaja actualmente Escuela Médica es de unos 17.500 candidatos, lo que supondría alrededor de 2.500 aspirantes más que en la convocatoria anterior. Por este motivo, el proyecto ha desarrollado un modelo que intenta calcular las netas necesarias en ese hipotético escenario. Siguiendo con el ejemplo de Cirugía Pediátrica, si el objetivo fuera conseguir un número de orden cercano al 5.000, la estimación para un escenario de mayor competencia situaría el objetivo alrededor de 125 netas.
Serían, por tanto, unas cuatro o cinco netas más que en el MIR anterior. Pero Curbelo insiste en que esto no significa necesariamente que el examen vaya a ser más complicado. "No porque el examen vaya a ser más fácil o más difícil, sino que se va a presentar más gente y habrá más competencia", detalla en el vídeo.
La previsión, además, no es definitiva. El médico subraya que la cifra real de aspirantes se conocerá cuando avance el proceso de inscripción y se publiquen los listados de admitidos. "Sabiendo la gente que se ha inscrito y ha sido admitida podremos recalcular objetivos", explica Curbelo. Si finalmente se presentan menos personas, las estimaciones podrían mejorar; si son más, podrían endurecerse.
"Sabiendo la gente que se ha inscrito y ha sido admitida podremos recalcular objetivos"
Las netas de los simulacros también necesitan contexto
Pero el número de candidatos no es la única variable que puede condicionar estas previsiones. También está la dificultad de los simulacros que realizan los estudiantes durante su preparación, según apunta el médico internista.
Un aspirante puede comprobar que sus netas en los simulacros no encajan con la dificultad que está proyectando Escuela Médica para el próximo MIR. Según Curbelo, esto puede deberse precisamente a que cada academia establece sus propias pruebas y niveles de dificultad. "Nosotros no podemos, ni debemos, controlar la dificultad de tus simulacros", afirma.
"El objetivo es poder ofrecer referencias cada vez más individualizadas y ajustadas al rendimiento real de cada estudiante", afirma Curbelo. Por este motivo, el proyecto está analizando la dificultad de simulacros de diferentes academias y recabando información de nuevas plantillas.
"El objetivo es poder ofrecer referencias cada vez más individualizadas y ajustadas al rendimiento real de cada estudiante"
Del percentil al número de orden
El objetivo final de este modelo, según explica el médico, es que los estudiantes no dependan exclusivamente del percentil que obtienen dentro de una academia. Para Curbelo, esta referencia puede resultar insuficiente porque las muestras de las distintas plataformas están sesgadas.
"No todos los que hacen los simulacros suben sus resultados. La gente que no trabaja no sube el resultado porque ni siquiera los tiene", ejemplifica. Por eso, considera que la posición obtenida dentro de una muestra concreta no permite conocer por sí sola cuál será el resultado en el MIR. "Nuestro objetivo desde el principio no ha cambiado: queremos que salgas de la ceguera de ver percentiles. Tu posición en una muestra aislada no sirve de nada", defiende el docente.
La alternativa pasa por estimar el número de orden a partir de las netas, el baremo, el número de candidatos y otros factores. Desde Escuela Médica, según Curbelo, irán actualizando la proyección a medida que se conozcan nuevos datos para ofrecer referencias cada vez más precisas a los estudiantes.
