Los primeros meses de residencia son, para muchos médicos, los más duros de toda su formación. Se llega con la teoría del MIR recién aprendida, pero sin la experiencia que solo da el contacto directo con el paciente. Por no hablar de las guardias, especialmente las de un R1, que pueden convertirse en un ejercicio de supervivencia entre la falta de tiempo, el volumen de pacientes y la ausencia de referencias claras sobre cómo actuar ante cada caso.
En este sentido, muchos profesionales pueden encontrarse perdidos o desorientados, por lo que Alejandro Martínez, residente de Medicina Intensiva en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, decidió desarrollar una aplicación que albergara toda la información necesaria de cada Servicio para ayudar a los residentes en su tarea. "Los MIR mayores tenían sus propias chuletas y sus propios trucos, así que decidí intentar hacer algo mío", detalla en su entrevista con Redacción Médica.
De este modo y bajo el nombre de 'Supervivencia en Urgencias', este joven ha creado una aplicación que reúne protocolos, guías clínicas y chuletas prácticas. Todo ello pensado para que un residente que empieza pueda hacer una buena historia clínica, explorar correctamente a un paciente y tomar decisiones con mayor seguridad, todo ello sin necesidad de conexión a internet.
Una herramienta de apoyo en las guardias
El proyecto nació, en realidad, de una necesidad puramente académica. Durante la residencia, cada rotación por un servicio -Hematología, Nefrología, etc- viene acompañada de un PIF, un temario que se espera que el residente estudie. "Se me ocurrió que, en lugar de estudiarlas por mi cuenta y que se me acabaran olvidando, podía hacer algo, una aplicación, donde reunir toda esa información", explica Alejandro. Para ello contó con la ayuda de su hermano, ingeniero en inteligencia artificial, que le ayudó a dar sus primeros pasos con la programación.
El verdadero punto de inflexión llegó con su primera guardia. "Fue complicada, como suelen serlo las de un R1: dependiendo del volumen de pacientes, te toca verlos tú solo y luego comentárselo al adjunto", recuerda. Consciente de que los residentes de cursos superiores contaban con sus propias chuletas y trucos personales, decidió construir una herramienta propia, pensada para consultarse desde el móvil en un hospital donde, admite, "apenas llega el wifi y no puedes buscar nada en internet".
Médicos residentes
Lo que comenzó como una simple chuleta de historia clínica pronto se quedó pequeño. "No puedes hacer una historia clínica de una hora cuando tienes 40 pacientes esperando y necesitas ser eficiente", señala. A partir de ahí incorporó las guías clínicas del hospital, el libro del residente y el manual de urgencias, y empezó a construir la aplicación de forma más seria con ayuda de varias herramientas de programación.
En un primer momento, el objetivo de la aplicación fue para ayudarse a sí mismo, sin embargo, "cuando vi que me resultaba útil, se lo comenté a algunos compañeros de residencia y también a José Curbelo, que fue profesor mío en la universidad en Madrid", detalla el joven. El profesor mostró su interés por la aplicación y aconsejó a Alejandro, que ha compaginado la creación de la app "en una ciudad que no es la mía, sin ordenador, solo con el móvil".
Más de 200 protocolos organizados por especialidad
La estructura de la aplicación ha ido creciendo con el tiempo y, en buena medida, gracias a las peticiones de otros usuarios. Un compañero le pidió que incluyera Urgencias pediátricas, una sección que Alejandro no había contemplado inicialmente porque en su hospital no se atiende a niños. También añadió un apartado de Infecciosas, motivado por interés personal ante la complejidad de un área en la que, según explica, "cualquier médico se va a enfrentar antes o después a una infección o una bacteria de la que no recuerda, por ejemplo, para qué sirve exactamente cada macrólido o antibiótico".
A diferencia de otras guías especializadas de pago, Alejandro ha querido que su proyecto sea completamente gratuito. "La idea de este proyecto es que sea gratuito para todos los residentes de primer año a los que les pueda servir", afirma. Por su parte, la sección de urgencias generales, la más amplia, se apoya en tres fuentes principales: el libro del Hospital Negrín, guías clínicas europeas y americanas de acceso libre y el manual del Hospital 12 de Octubre, "que suele estar presente en todas las consultas de urgencias de España". Todo el contenido, subraya, está debidamente referenciado para que cualquier usuario pueda comprobar la fuente original.
La aplicación incluye además un generador de historia clínica -el primer prototipo del proyecto- y una función para imprimir la anamnesis antes de atender a un paciente en triaje, pensada para esas guardias de madrugada en las que, tras muchas horas de trabajo, "es fácil que se te olviden cosas".
Uso en casos reales
Residentes de Medicina en Urgencias.
Alejandro utiliza la aplicación en prácticamente todas sus guardias desde que empezó a usarla, y asegura que le ha resultado especialmente útil en casos complejos. Recuerda, en particular, el de un paciente que llegó por una crisis hipertensiva con aspecto normal, aunque refería debilidad. "Al hacer la exploración física detecté una leve disartria y cierta clínica neurológica sutil", relata. Tras pedir un TAC y realizar la interconsulta con neurología, el especialista de guardia confirmó que podía tratarse de un ictus y decidió ingresar al paciente para observación.
"En situaciones así, tener la chuleta a mano ha marcado la diferencia, sobre todo en la parte de exploración neurológica, que incluye muchos detalles fáciles de olvidar si solo te quedas con lo básico de la carrera", sostiene el residente. Pero ya no es solo una herramienta personal, pues ha empezado a circular entre otros residentes y también entre algunos adjuntos, uno de los cuales pidió que se la enviara por correo para revisarla.
El jefe de Urgencias de su hospital también se ha interesado por el proyecto, pero la verdadera repercusión llegó cuando decidió compartirla en X. En pocos días, la aplicación ha sido vista por cerca de 2.800 personas, un 30% de ellas fuera de España, principalmente en Perú y México. "No he hecho ninguna promoción activa más allá de ese tuit; simplemente ha llegado a antiguos compañeros del MIR y, a partir de ahí, se ha ido difundiendo", explica.
Una herramienta pensada para el arranque de la residencia
Pese a la buena acogida, Alejandro es cauto respecto al futuro del proyecto. Considera que su mayor utilidad se concentra en los primeros meses de residencia, cuando el residente todavía no ha desarrollado la capacidad de reconocer patrones con rapidez. "Con el tiempo, cuando ya has visto 25 dolores torácicos, 25 dolores abdominales o 25 cefaleas, el proceso se vuelve casi automático", apunta.
Sobre el papel de la inteligencia artificial en la medicina, con la que ha construido buena parte de la aplicación, se muestra convencido de su peso creciente en la profesión: "Creo que la inteligencia artificial es el futuro, y quien no se suba a ese carro se va a quedar atrás". Por ahora, su prioridad sigue siendo la misma que dio origen al proyecto: tener una herramienta de apoyo fiable para las guardias que le quedan por delante, sin depender de un manual de 1.500 páginas que, admite, no tendrá tiempo de estudiarse por completo.
