Para Arbidel González el agua ha sido un lugar más en el que refugiarse en su vida. Comenzó a los tres años en clases de natación y, con el tiempo, convirtió este deporte en una faceta más de su día a día, llegando a participar en las olimpiadas. Pero, en su mente, construir una carrera profesional "como plan B" para después del deporte de élite siempre ha estado entre sus planes. Así queda reflejado en una lista, y que podría alargarse, en torno a las carreras que ha terminado, tiene en proceso o planeadas. Entre entrenamiento y entrenamiento, este asturiano ha terminado una carrera en Ciencias del Deporte, comenzó Fisioterapia y este año comenzará Enfermería.
"Ahora tengo las puertas abiertas a muchas oportunidades laborales", asegura a Redacción Médica. Por el momento, trata de sobrevivir un poco al presente, sin pensar mucho en cómo compaginará las prácticas en el hospital. Lo que si vislumbra es un futuro en el que pueda ejercer como enfermero sin desvincularse del ámbito deportivo.
El nadador olímpico siempre tuvo en mente hacer Medicina
Arbidel agradece a su tutor deportivo que le metiera siempre el gusanillo sobre prepararse un futuro más allá del mundo deportivo. "Tener un plan B", explica el asturiano, que recuerda cómo en el centro de alto rendimiento recalcaban que "éramos estudiantes deportistas y no al revés". "Soy una persona a la que no le cuesta estudiar, me entretiene", comenta, incluso le gusta. Su idea siempre fue hacer Medicina, incluso llegó a conseguir plaza en su comunidad. Pero la exigencia de una carrera que, según considera, "es necesaria hacer presencial" le llevó a rechazarla y poner por delante su sueño olímpico.
"Decidí hacer una carrera más fácil", detalla. Se matriculó en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (Cafyd) en la Universidad de Murcia y comenzó las clases en plena pandemia. "Todos los exámenes los hacía online, o de manera oral, por lo que pude organizarme bien en un primer momento", señala. Asimismo, asegura cómo esta universidad es la que "más facilidad y disponibilidad" ofrecen a los deportistas que compaginan una carrera.
En segundo año, el nadador olímpico decidió comenzar otra carrera, en este caso Fisioterapia. "Yo siempre digo que me aburro. Llego a los dos años de una carrera y ya estoy pensando en otra", ejemplifica. Quería elegir un área que, además de proporcionarle una salida laboral, también pudiera ayudarle en su día a día en natación. "He aprendido a expresarme mucho mejor con el fisio que tenemos, a decir qué zona concreta me duele, qué noto exactamente...", afirma.
También cree que su trayectoria académica le está aportando algo fundamental para su futuro: organización. "Especialmente cuando deje de entrenar y me toque trabajar, ir al gimnasio, o si decido seguir estudiando", ejemplifica el deportista, que asegura no querer cerrarse la puerta a nada.
Abardiel durante las anteriores olimpiadas.
Arbidel compagina Fisioterapia con Enfermería
Enfermería llegó, como cuenta Arbidel, en segundo de Fisioterapia. "Era lo más parecido a Medicina", afirma el deportista, que, por el momento, asegura no sentirse preparado "para dar el salto a una de las carreras más exigentes". Sobre el momento en el que lleguen las prácticas, el deportista prefiere todavía no pensarlo mucho. Dentro de dos años, cuando haya terminado ya su segunda carrera, comenzará el ciclo olímpico en el que tendrá que plantearse qué hacer. "No voy a tener problemas con las prácticas en Fisioterapia porque puedo ir a cualquier clínica, pero en las de Enfermería ya tendría que ir a un hospital", detalla.
Las anteriores olimpiadas las vivió estudiando Cafyd, aunque relata que disponía de más tiempo para poder estudiar. "A lo mejor tenía tres horas al día", señala. Su tutor deportivo es el encargado de gestionarle todo, ya que, según afirma, "sería un casos si no".
Actualmente, y para poder compaginar la carrera con los entrenamientos, el nadador olímpico realiza las clases online y baja dos días para hacer los parciales, doce en total. "Es un poco locura", reconoce, pero asegura estar organizándose bien. La carrera de Enfermería la comenzará en Madrid, donde le ofrecen también ciertas facilidades para compaginar ambas carreras.
"No voy a tener problemas con las prácticas en Fisioterapia porque puedo ir a cualquier clínica, pero en las de Enfermería ya tendría que ir a un hospital"
"Me gustaría trabajar como enfermero deportivo"
Su futuro, con al menos tres carreras en el currículum, afirma que le abrirá las puertas a "muchas posibilidades laborales". "Podría ser entrenador, fisioterapeuta y enfermero", señala. Pero hay una que se dibuja como clara favorita: "Me veo ejerciendo como enfermero deportivo".
Por otro lado, ser deportista de élite también cree que le ofrece una perspectiva diferente cuando, el día de mañana, tenga que atender a pacientes. "Te da mucha más experiencia e incluso pensar lo que puede estar sintiendo. Puedo ofrecer una perspectiva distinta sobre cómo ver si tiene una lesión o lo que le pasa", explica. Aunque dentro de unos años tenga que abandonar el deporte olímpico, Arbidel no se ve desvinculándose completamente del deporte.
Compaginar una carrera con el deporte de élite es una realidad cada vez "más visibilidad e importancia", según destaca el asturiano. "Creo que ahora es mucho más importante ser estudiante que deportista", asegura el futuro enfermero, que explica cómo ahora en cada centro de alto rendimiento te exigen que saques unas notas. "También te piden que, hagas lo que hagas, lo hagas bien, aunque sea matriculándote en menos asignaturas", ejemplifica. En su caso, trata de ir año tras año, también por el hecho de haber podido convalidar algunas asignaturas.
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