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La aprobación 'in extremis' del Real Decreto que reforma la regulación de las condiciones laborales de los residentes de Formación Sanitaria Especializada (FSE) sigue generando debate entre las distintas categorías profesionales. Desde la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (Sefh) muestran sus recelos respecto a la nueva normativa, advirtiendo sobre sus posibles consecuencias organizativas y cuestionando el procedimiento seguido para su puesta en marcha.

El decreto introduce relevantes novedades en materia de limitación horaria, garantías de descanso entre turnos y una reforma retributiva que incrementa el peso relativo del complemento de formación conforme avanzan los años de residencia. Para la presidenta de esta sociedad científica, Cecilia Martínez, resulta sorprendente que se haya aprobado "un texto que tiene similitudes con aspectos propuestos en el Estatuto Marco, cuya tramitación ha quedado en suspenso". Por ello, teme el impacto que puedan generar estas medidas en el terreno asistencial.

Martínez subraya en este sentido que la nueva normativa "traslada a los sistemas sanitarios el aterrizaje a varias velocidades de aspectos que pueden condicionar la organización y comprometer la capacidad asistencial". De esta forma, temen que la aplicación de esta norma pueda abrir la puerta a desajustes organizativos en unos centros hospitalarios que dependen del trabajo y la rotación continuada de los residentes para mantener parte de su cobertura habitual.

Para una reforma de tal calado, Martínez considera que su aprobación requería de unos consensos y consultas que, lamenta, "creemos que no se han alcanzado". Por ello, consideran que se haya llevado adelante sin el diálogo necesario con los colectivos implicados.

La sociedad científica no ha sido la única entidad crítica con la aprobación de este real decreto, pues desde otros agentes y colectivos profesionales han expresado sus dudas al respecto. Desde algunas consejerías autonómicas han mostrado su discrepancia también en aspectos relativos a la reorganización de los recursos asistenciales a la que abocan las nuevas restricciones. En la profesión médica, la reacción se ha movido entre el entusiasmo de la Organización Médica Colegial (OMC) y el rechazo rotundo de la Asociación MIR España. Por el contrario, desde el colectivo de residentes de enfermería han celebrado su aprobación como una reforma necesaria.

Con este posicionamiento, la SEFH se suma a las voces del sector que demandan una mayor coordinación para evitar que la reordenación de las jornadas y condiciones de los residentes derive en una sobrecarga de los servicios o en desigualdades asistenciales en el Sistema Nacional de Salud.