Publicada

La soledad no deseada es uno de los grandes desafíos sociales. La Fundación IDIS, el organismo encargado de aglutinar a las empresas de la sanidad privada, ha impulsado una radiografía para evaluar el impacto de este fenómeno entre la población mayor de 65 años. El informe, que cuenta con la colaboración de Sigma 2, revela que solo el 21,7 por ciento de las personas que se encuentran en las residencias sufren soledad no deseada. Un dato que, si se traslada a la población general (es decir, la que también vive en sus hogares, se sitúa en "más de la mitad de la población" (un 58,3 por ciento, concretamente). “El envejecimiento y la soledad no deseada hacen necesario superar las fronteras entre lo social y lo sanitario”, ha puntualizado Ignacio Vivas, vicepresidente de la Fundación IDIS.

La jornada ha tenido como ‘plato fuerte’ la presentación del estudio titulado ‘Salud y soledad no deseada’. La radiografía, presentada por Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS, junto a Rosa Díaz, directora general de Sigma 2, han desglosado las cifras de este informe. Si bien, antes de conocer los datos de este análisis, que conforman el dibujo de este fenómeno en España, la jornada ha comenzado con una bienvenida institucional a cargo de Vivas y de Óscar Álvarez, director general de Atención al Mayor y a la Dependencia de la Comunidad de Madrid.

Los dos portavoces han puesto el foco en el papel que tienen las residencias a la hora de paliar la soledad no deseada. “Queremos acercarnos a la realidad de los mayores. Buscamos analizar el papel que desempeña el sector sociosanitario; desde el IDIS hemos analizado el envejecimiento en nuestro país”, ha destacado Vivas.

El vicepresidente del IDIS ha desglosado así que “más de la mitad de nuestros mayores dicen sentirse solos”. “Quienes viven en las residencias las consideran como un servicio clave para paliar la soledad no deseada”, ha anticipado antes de revelar las claves del informe impulsado por la Fundación.

Ignacio Vivas, vicepresidente de la Fundación IDIS; Óscar Álvarez, director general de Atención al Mayor y a la Dependencia de la Comunidad de Madrid; Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS; y Rosa Díaz, directora general de Sigma 2. / Imagen de Julia Roiz

“La salud no se construye únicamente en los hospitales, también en las residencias, en los centros de día, en los hogares. El envejecimiento de la población hace cada vez más importante superar las barreras entre lo sanitario y lo social”, ha matizado a lo largo de su discurso.

El director general de Atención al Mayor y a la Dependencia de la Comunidad de Madrid, Óscar Álvarez, también ha tomado la palabra durante esta bienvenida institucional. “La soledad no deseada no entiende de edades, aunque tiene un gran impacto en los mayores”, ha introducido.

“La Comunidad de Madrid es la más longeva de Europa. Eso es un hito y un reto”, ha sintetizado sobre el desafío que encara la región. Además, ha recordado que “más de 250.000 mayores viven solos” en la comunidad.

Las declaraciones de Álvarez se han centrado en este fenómeno social. “Hay que hacer visible la soledad no deseada. En la Comunidad de Madrid vamos a crear por Decreto la red de envejecimiento activo”, ha adelantado.

“La Comunidad de Madrid es la más longeva de Europa. Eso es un hito y un reto”

La soledad no deseada en España

La dupla de Marta Villanueva y Rosa Díaz ha desglosado los principales aspectos de este fenómeno social. Al menos, los que quedan recogidos en el estudio presentado este miércoles en el marco de la jornada ‘Salud y Soledad No Deseada: Dando voz a nuestros mayores’ organizada por la Fundación IDIS.

“El envejecimiento de la población, junto a la cronicidad, cada vez es más evidente”, ha apuntado Villanueva. Asimismo, ha añadido: “Todavía nos cuesta reconocer que estamos solos. Está estigmatizado”.

La directora general de Sigma 2, Rosa Díaz, ha dado comienzo a su intervención haciendo hincapié en que “los datos son el GPS que debemos seguir”. Todo ello, antes de revelar las cifras del estudio.

Rosa Díaz, directora general de Sigma 2, y Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS. / Imagen de Julia Roiz

Así, la representante ha dado algunos detalles de la muestra. En este contexto, el informe ha analizado a 1.101 personas de 65 años o más residentes en España.

Con ello, el estudio resalta varias cifras. Por ejemplo, en cuanto a la población general de 65 o más años que reside en sus hogares, el indicador de soledad no deseada se sitúa en el 14,7 por ciento. Aunque la diferencia entre ambos colectivos es de siete puntos porcentuales, el estudio subraya que la brecha resulta reducida si se atiende al perfil sociodemográfico de los centros residenciales, donde la media de edad alcanza los 85,2 años frente a los 73,6 años del resto de los encuestados.

Al envejecimiento poblacional, y por tanto a esa mayor longevidad de los residentes, se suman otros ‘factores de riesgo’ como la viudedad y el género. En este sentido, el análisis incide en que, en los centros residenciales, el 67 por ciento de los usuarios son mujeres y el 56 por ciento son personas viudas, dos colectivos registran de forma constante niveles de soledad no deseada sensiblemente superiores a la media.

"El 58,3 por ciento de las personas mayores (población general) se siente solo con alguna frecuencia"

El desglose de datos no solo se centra en la soledad no deseada. También se refiere a la soledad en general que, por el contrario, es ocasional o frecuente.

Así, y en cuanto a este fenómeno no tan recurrente, el análisis no deja lugar a dudas. “El 58,3 por ciento de las personas mayores (población general) se siente solo con alguna frecuencia (casi nunca, pocas veces, bastantes veces)”, reza el texto. Esto tiene otra traducción: “Supone 12 puntos porcentuales menos en la población que vive en una residencia (46 por ciento)”.

Con estas ideas sobre la mesa, el informe del IDIS va más allá del desglose general de datos. En esta línea, desmonta la idea de que el ingreso en un centro conlleve la pérdida de los lazos familiares.

De esta forma, detalla que, entre las personas con soledad no deseada institucionalizadas, el 65,9 por ciento mantiene un contacto semanal con sus hijos y un 51,4 por ciento con sus nietos, porcentajes que superan a los registrados entre los mayores en la misma situación que residen en sus casas.

“El 77,6 por ciento de las residencias reciben las visitas de sus hijos una o más veces a la semana. Más que en el caso de los hogares”, ha puntualizado Marta Villanueva. Así, ha sintetizado que "más de la mitad de los mayores se sienten solos", a la par que ha insistido en que "existe un grado generalizado del reconocimiento de la importancia de los servicios sociosanitarios".

Los retos sociales de la longevidad

La jornada del IDIS ha continuado con una mesa de debate que ha contado con los principales protagonistas del sector. El coloquio, moderado por Mayte Segura, directora de comunicación de la Fundación, ha tenido la visión de Conchita García Alonso, directora general de Valdeluz Mayores; Pedro Cano, director general de la Gent Gran en la Generalitat de Cataluña; Miguel de la Fuente, director de Investigación y Análisis de Sigma Dos; y de Elena Urdaneta, directora de la Unidad Territorial III de San Juan de Dios España.

"Vivimos más que nunca", ha recordado Segura en referencia a una de las ideas que centra el debate sobre la forma de encarar la longevidad. "¿Cómo queremos vivir esos años?", ha lanzado Cano en referencia al aumento de la esperanza de vida que vive España. "Esto afecta a todos los ámbitos: a la salud, a los servicios sociales, al mercado laboral, a la vivienda... A todos los aspectos de la vida. No deberíamos ver la longevidad como un problema, es una solución para tener una vida mejor".

"Tenemos que conseguir que lo sanitario y lo social vaya de la mano"

Urdaneta, por su lado, ha centrado su discurso en la necesidad de "adaptar el modelo de cuidados integrando plataformas de servicios más adaptados al día a día". De hecho, sus palabras se han centrado también en que los jóvenes "tienen que ser conscientes de esta realidad".

Conchita García ha dado el punto de vista de Valdeluz Mayores. "Tenemos que conseguir que lo sanitario y lo social vaya de la mano", ha resaltado la directora general de la entidad. En esta línea, ha añadido que "hay que detectar la soledad no deseada. Hay que implementar medidas".

"Detectar la soledad no deseada es complejo", ha puntualizado Elena Urdaneta. Si bien, ha hecho referencia a los ejemplos de algunas comunidades autónomas, donde existen proyectos en farmacias y otros centros sanitarios para paliar este fenómeno social.

Quien también ha tomado partido en este debate ha sido Miguel de la Fuente, director de Investigación y Análisis de Sigma 2. En su caso, el representante ha hecho hincapié en que "la soledad no deseada se ha convertido en un problema social para España".

La clausura de la jornada de la Fundación IDIS ha corrido a cargo del secretario general del organismo, Adolfo Fernández-Valmayor. "Vivimos más años, pero nuestro reto debe ser vivir mejor y vivir acompañado. Me quedo con tres ideas: la soledad no deseada es un problema de salud, y un problema social; estar solo y sentirse solo no son lo mismo; podemos hacer cosas, hay mucho por trabajar".

La salud y lo social deben buscar un camino conjunto. Con esa idea, el informe del IDIS, así como la mesa de debate posterior, pretende ser el punto de partida de un cambio en España. Todo ello motivado por el envejecimiento poblacional, que es uno de los grandes retos demográficos para el país.