La sanidad pública gana terreno en el mutualismo administrativo. La tendencia se consolida año a año, y los organismos públicos ya notifican el incremento de mutualistas en los servicios de salud autonómicos. Prueba de ello son las radiografías de los últimos periodos de cambio de entidad, donde el INSS cobra cada vez mayor protagonismo frente a una sanidad concertada que, sin embargo, aún mantiene su liderazgo. Muface dio a conocer su balanza sanitaria hace unos meses, donde dejó una lectura sobre la mesa: cada vez son más los territorios que optan por el sistema público. Ahora es uno de sus 'hermanos', Mugeju (que dota de asistencia a jueces, fiscales y al resto del personal de la Administración de Justicia), el que muestra esa pérdida de terreno del modelo de las entidades. Y es que, como ha podido conocer Redacción Médica, el porcentaje de adscritos a esta cobertura ha descendido en más de un tres por ciento en un año.
La mutualidad judicial repasa su propia historia. Y lo hace a través de la Memoria de 2025, un documento al que ha tenido acceso este periódico que recoge las principales claves de la asistencia sanitaria, así como del resto de las prestaciones sociales del organismo público, a lo largo de ese año. Un periodo marcado por el inicio de su concierto sanitario, que estuvo marcado por la crisis sin precedentes de Muface, y por tanto por los 'efectos colaterales' que sufrió Mugeju. Es decir, por la pérdida de la mitad de sus aseguradoras: DKV, Mapfre y Sanitas abandonaron el modelo, mientras que Asisa, Adeslas y Nueva Mutua Sanitaria decidieron continuar.
La balanza sanitaria del 'hermano' de judicial de Muface
El documento muestra las principales cifras del cambio de entidad en 2025, donde el número de altas hacia la sanidad privada creció en un 91 por ciento. Esta es uno de los datos que se puede extraer del texto, si bien no es el único. Con respecto al número total de adscritos en cada modelo sanitario (es decir, en el sistema público o en el de las entidades), Mugeju revela que la sanidad pública dispone del 28,60 por ciento de los funcionarios del ámbito judicial frente al 71,4 por ciento restantes que han optado por las aseguradoras.
Redacción Médica ha comparado este balance con el de 2024, cuando el dominio de la sanidad concertada era aún mayor. Por entonces, esta cifra ascendía hasta el 74,85 por ciento, por lo que el descenso en un solo año ha sido de más del tres por ciento. Ese funcionariado, que en esa etapa era del 25,15 por ciento, ha ido a parar al INSS.
El mapa se reconfigura. La distribución sanitaria cambia. La sanidad pública ya cuenta, según los últimos datos de 2025, con 25.494 usuarios (ese 28,6 por ciento), frente a las 63.647 personas que han elegido el modelo de la sanidad concertada (el 71,4 por ciento del colectivo protegido). Así, la Memoria de Mugeju establece que la mutualidad cuenta con un monto total de 89.141 usuarios.
El texto también cuenta con el desglose detallado por aseguradoras. Tras la entrada en vigor del nuevo concierto sanitario (que comenzó en 2025 y se extenderá hasta finales de 2026), este modelo asistencial quedó en manos de tres entidades tras la salida de Sanitas, Mapfre y DKV. El predominio en esta nueva etapa lo ostenta Adeslas, que cuenta con 33.125 personas (el 52,04 por ciento del total de los que han optado por la sanidad privada).
Por su parte, Asisa dota de asistencia a 20.482 usuarios (32,18 por ciento) y Nueva Mutua Sanitaria a 10.040 personas (el 15,78 por ciento).
La nueva realidad de Mugeju
Estos últimos meses de 2026 definirán el futuro de los 'hermanos' de Muface. El sector asegurador y Moncloa se enfrentarán a una etapa de negociaciones en las que estará en juego el destino de Isfas y Mugeju. La realidad es que ambas mutualidades se convirtieron en las 'víctimas colaterales' de la crisis sin precedentes de Muface hace poco más de un año. Por un lado, el modelo militar se sumió en una época de incertidumbre, mientras que el judicial perdió a la mitad de sus aseguradoras (Mapfre, DKV y Sanitas) en pocos días.
Sin embargo, los 'hermanos' de Muface salieron adelante. Con una duración del concierto distinta a la de la mutualidad de los funcionarios (que es de tres), Isfas y Mugeju firmaron sus respectivos contratos por dos años. No obstante, las primas económicas fueron distintas: la de Muface fue de 4.808 millones de euros, la Mugeju de 175 millones de euros y la de Isfas de 1.201 millones.
Como ha avanzado Redacción Médica, el sector asegurador ya ha puesto sobre la mesa una filosofía. Una igualdad de primas económicas en el conjunto del mutualismo. Es decir, que las que se dispongan para la continuidad de los 'hermanos' sean similares a las de Muface. Asimismo, este periódico ha informado que ya son varias las aseguradoras que analizarán y leerán los pliegos de los futuros contratos de Isfas y Mugeju.
Las compañías y Moncloa ya han dado los primeros pasos para poner en marcha el diálogo que definirá el futuro del modelo Muface. Los contactos preliminares han empezado, si bien no será hasta los próximos días cuando se conocerán los primeros detalles de unos conciertos que apuntan a ser claves para el destino del mutualismo administrativo.
