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Cuatro pilares normativos prometen cambiar el sistema de la prestación farmacéutica en España. De un lado, y ya con aplicación normativa, la directiva europea sobre Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) y el Real Decreto para la ETS en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Del otro, los anteproyectos del Real Decreto de Ley de medicamentos y del procedimiento de financiación y fijación de precios de los medicamentos en el SNS, ambos en proceso de tramitación.

La aprobación de estos cuatro textos transformará por completo el sistema de medicamentos en España. Sin embargo, aún hay grandes preguntas por resolver. El 25º Encuentro de la Industria Farmacéutica reúne en la mesa Innovación farmacéutica: equidad, datos y valor en la toma de decisiones a cuatro voces autonómicas (Castilla y León, Comunidad de Madrid, Euskadi e Islas Baleares) que analizan el impacto de este cambio normativo. Los diagnósticos varían, pero hay dos ideas que se repiten: la importancia de la gestión autonómica y la necesidad de incorporar a los pacientes en estos proyectos. "El cambio es importante y para eso necesitamos la visión de los pacientes. No podemos ver el resultado de la innovación solo desde el punto de vista del sistema", ha defendido el director general de Prestaciones, Farmacia y Consumo de las Islas Baleares, Joan Simonet.

El papel de las comunidades autónomas en la fijación de los precios de medicamentos

La nueva ley dará paso a un nuevo marco. El tablero no será el mismo. "Vamos a tener un precio y unas condiciones de uso", explica Simonet. Ahora, señala que en todo este nuevo orden, el papel de las comunidades va a ser esencial: ellas son quienes implementan el gasto. Por tanto, para él, el gran tema de debate es la interacción de las cuatro normas. "Se trata de ver cómo encajamos todo en este circuito para que funcione; la confianza", insiste.

En la misma línea, la directora técnica de Farmacia de Castilla y León, Nieves Martín, agrega que, para que los cuatro textos lleven realmente a un verdadero cambio, es fundamental que estén íntimamente relacionados. Con todo, y aunque considera que las herramientas legales que ya existen en el sistema hubieran permitido llegar a este mismo escenario, ella pone el foco en el Real Decreto de Financiación de Medicamentos. Martín considera que este va a ser el que tenga mayor impacto, en tanto que es el que va a aportar el elemento diferenciador. No obstante, recuerda la importancia del papel del evaluador. "Tanto en la previsión como en la mejor gestión hay algo que es clave: la mejor evaluación de los resultados en salud", defiende.

El nuevo texto propone obligaciones de control y revisiones singulares para los medicamentos con visado de inspección y de Aplicación Hospitalaria. Esta estandarización de los controles obligará a las comunidades a adaptar sus sistemas informáticos y organizativos. Ante este escenario, ella prevé cambios en materia de criterios de prescripción, de tarjeta electrónica y de interoperabilidad, entre otros. Ante esto, reitera que habrá que valorar determinados aspectos para cada producto en concreto. En este escenario, será fundamental atender a la situación de los pacientes y llevar a cabo una evaluación crítica y profunda en la toma de decisiones. Al fin y al cabo, si las autonomías deben adaptar sus sistemas para aplicar la norma, necesitan mantener su margen de maniobra. "Evaluación única no es gestión única. No puede desaparecer la capacidad de gestión que tienen las comunidades autónomas", advierte.

Cómo garantizar una financiación de medicamentos sostenible

Por su parte, José Nieves González, director general de Gestión Económico-Financiera en la Comunidad de Madrid, añade que no basta con hacer la norma, sino que es necesario ver cómo se interrelaciona. "La estructura normativa tiene que mirar si vamos a permitir que la innovación llegue antes", explica. Asimismo, reitera que es importante que el nuevo sistema sea financieramente sostenible. "Si no hay una buena estructura en las autonomías y una buena financiación, será complicado organizar todo adecuadamente", advierte.

Frente a esto, el director de Farmacia de Euskadi, Jon Iñaki Betolaza, aclara que, para una buena aplicación de la norma, es necesaria una correcta interpretación. "La norma, depende de cómo se haga, funcionará de una forma u otra", señala. Por tanto, cada medicamento será distinto y tendrá un modo de decisión concreto. Ahora, a pesar de las incógnitas abiertas, él es optimista: "Llevamos mucho tiempo esperando este nuevo escenario porque tenemos que tener tiempo para explorar todos estos criterios", remarca.

Por otro lado, aclara que la Administración es quien tiene que calcular el retorno de la inversión. Las decisiones tienen que tener en cuenta las restricciones presupuestarias y el marco en el que operan. Aquí será clave la voz de los asesores. "El enfoque de que el paciente va a tomar parte del proceso de decisión es positivo", asegura. No obstante, matiza que el poder decisor es quien tiene la responsabilidad de la decisión. Y este último deberá estudiar cada opción. "Debemos valorar todo lo que tenemos y no los problemas que genera”, concluye.