La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) considera que el proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios incorpora avances relevantes respecto a los primeros planteamientos conocidos durante su elaboración, aunque sostiene que la futura norma "todavía tiene recorrido durante su tramitación parlamentaria para reforzar aspectos clave" relacionados con la sostenibilidad del sector, la seguridad de suministro y su alineación con la estrategia farmacéutica impulsada desde la Unión Europea.
La patronal de los fabricantes de genéricos sitúa el debate en un contexto en el que estos medicamentos han adquirido un papel determinante para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Recuerda, en este sentido, que el propio Ministerio de Sanidad ha reconocido recientemente que los medicamentos genéricos, junto con los híbridos y biosimilares, "absorben una parte muy significativa del incremento de la demanda farmacéutica y permiten liberar recursos destinados a financiar nuevas innovaciones terapéuticas".
Entre los aspectos que valora positivamente figura la evolución del sistema previsto para favorecer la entrada de los medicamentos genéricos una vez expira la protección de los fármacos de referencia. Frente a un modelo basado exclusivamente en mecanismos de selección por precio, la organización destaca la incorporación de herramientas de precios dinámicos, una fórmula que, a su juicio, facilita una competencia progresiva y ordenada sin poner en riesgo la viabilidad de los mercados desde el primer momento.
Otro de los cambios bien recibidos es la incorporación del concepto de medicamento estratégico dentro del proyecto legislativo. Esta figura permitirá que las autoridades sanitarias puedan adoptar medidas regulatorias y económicas específicas para garantizar la continuidad del suministro de aquellos medicamentos considerados esenciales cuando su permanencia en el mercado pueda verse comprometida. La experiencia acumulada con algunos antibióticos y otros medicamentos maduros ha puesto de manifiesto, según defiende el sector, la necesidad de convertir la seguridad de suministro en uno de los ejes de la política farmacéutica.
Pendiente de la estrategia europea
Pese a estos avances, Aeseg considera que el principal punto débil del proyecto sigue siendo su insuficiente adaptación a la nueva orientación de la política farmacéutica europea. La asociación recuerda que durante los últimos años Bruselas ha impulsado iniciativas como el Reglamento de Medicamentos Críticos, la reforma de la legislación farmacéutica comunitaria o el refuerzo de la denominada cláusula Bolar con el objetivo de facilitar la rápida entrada de medicamentos genéricos y biosimilares tras el vencimiento de las patentes y reforzar la autonomía estratégica del continente.
Desde esta perspectiva, la organización sostiene que Europa "ha dejado de considerar los medicamentos esenciales únicamente como una herramienta de contención del gasto para entenderlos también como activos estratégicos cuya fabricación, disponibilidad y suministro deben protegerse". A juicio de la patronal, mientras la estrategia europea avanza hacia el fortalecimiento de la resiliencia industrial y de las cadenas de suministro, el proyecto español continúa centrando buena parte de su enfoque en los mecanismos de reducción de precios.
Equilibrio entre ahorro e industria
Para Aeseg, el gran desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad financiera del Sistema Nacional de Salud y la sostenibilidad industrial de los medicamentos que garantizan su funcionamiento diario.
En este sentido, considera que la futura ley "todavía no resuelve de forma satisfactoria la presión estructural que soportan desde hace años los precios de los medicamentos genéricos", una situación que, advierte, puede comprometer la continuidad de determinados tratamientos esenciales si no existen condiciones económicas que hagan viable su fabricación y comercialización.
La asociación sostiene que "aún existe margen para introducir mejoras durante la tramitación parlamentaria", especialmente en cuestiones relacionadas con una mayor previsibilidad del sistema de precios, el refuerzo de la sostenibilidad económica de los medicamentos genéricos, la garantía del suministro y una mayor convergencia con las políticas europeas orientadas a reforzar la autonomía sanitaria e industrial.
Por último, el sector recuerda que España dispone de una de las principales capacidades de fabricación de medicamentos genéricos de Europa y defiende que la nueva Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios representa "una oportunidad para consolidar esa posición". Más allá de su contribución al ahorro público, concluye, los medicamentos genéricos constituyen un elemento estratégico para fortalecer la capacidad industrial del país, favorecer la reindustrialización y reforzar la seguridad de suministro del sistema sanitario.
