M.C.A
Publicada

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) ha presentado una solicitud de medidas cautelarísimas en relación con la orden del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que modifica el régimen de uso de la sede histórica en la calle Santa Isabel. Con ella se pretende evitar que la aplicación inmediata de dicha orden pueda producir, durante la tramitación judicial, perjuicios de difícil reversión para la actividad colegial, entre ellos, la reorganización o eventual afectación de actividades formativas, científicas, profesionales e institucionales ya previstas, así como la pérdida de capacidad para desarrollar nuevos eventos y actividades en la sede.

La actuación se enmarca en la decisión de la Junta Directiva de recurrir judicialmente la Orden y adoptar las medidas necesarias para preservar los derechos e intereses del Colegio mientras se tramita el procedimiento, como ya se informó en la Asamblea General celebrada el pasado 11 de septiembre, cuando se explicó que la interposición del recurso no suspende automáticamente la eficacia de la Orden y que se estaban estudiando las medidas cautelares oportunas.

La Orden sustituye el régimen de uso de la sede vigente desde 1970 por una concesión demanial de 25 años y modifica sustancialmente la distribución y disponibilidad de los espacios. Determinadas dependencias pasan a ser de uso exclusivo del Museo Cajal, mientras otras quedan sometidas a un régimen de uso compartido y a la conformidad previa del Museo. Esta modificación tiene consecuencias organizativas, funcionales y económicas para el Colegio, como ha señalado a través de un comunicado.

Así, la Junta Directiva considera especialmente necesario preservar la situación existente mientras los tribunales analizan el fondo del recurso, evitando que durante ese periodo puedan consolidarse consecuencias organizativas o económicas que posteriormente resulten difíciles de reparar.

En favor del Museo Cajal

La Junta Directiva ha señalado desde que se conoció la Orden, que su discrepancia no se dirige contra la creación del Museo Nacional Cajal, proyecto que el Icomem apoya expresamente, sino contra las condiciones y el procedimiento mediante los que se ha articulado su implantación en la sede colegial. El Colegio defiende que la protección y difusión del legado de Santiago Ramón y Cajal es compatible con la preservación de su actividad y su autonomía.

Normalidad en los servicios

Además, el Icomem ha indicado que mantendrá con normalidad la prestación de sus servicios y continuará informando a los colegiados con transparencia sobre la evolución del procedimiento y sobre cualquier decisión que pueda afectar a la actividad desarrollada en la sede de Santa Isabel. La continuidad de los servicios ha sido una de las prioridades expresamente trasladadas por la Junta Directiva desde que se conoció la Orden, según destacan.

De la misma forma, el Icomem reitera su disposición al diálogo institucional para alcanzar una solución equilibrada que permita la adecuada implantación del Museo Cajal y, al mismo tiempo, garantice la continuidad de la actividad del Colegio y la defensa de los intereses de los médicos de Madrid.