Una ginecóloga del CHUO (Complejo Hospitalario Universitario de Ourense), ha sido suspendida de sus funciones durante ocho años por la Consellería de Sanidade, debido a malos tratos hacia pacientes y compañeros de trabajo.
La ginecóloga llegó a acumular hasta 34 reclamaciones, entre marzo de 2022 y febrero de 2024, por su comportamiento muy irrespetuoso ante algunos pacientes y personal del hospital. La mujer, además, según narra la sentencia, ”ocasionó una repercusión en todo el servicio de Ginecología al existir una desconfianza en sus valoraciones, diagnósticos y/o tratamientos”.
Faltas de respeto y ataques de ansiedad
Las quejas recibidas por parte de las pacientes que acudían a su consulta tenían siempre un mismo patrón. La ginecóloga hablaba mal a las mujeres, las humillaba y, en ocasiones, conseguía que estas se sintieran mal y con ansiedad ante el “comportamiento irrespetuoso, vejatorio y desconsiderado con compañeros y pacientes”, afirma la sentencia a la que Redacción Médica ha tenido acceso.
Algunas de las pacientes afirmaron que la doctora "ni le miraba a los ojos" y que lo único que hacía era "pasar pacientes sin saber hacer nada". Por otro lado, a una mujer que acudió a consulta le dijo que era "muy vieja para realizarle esas pruebas" y con otra reaccionó de manera irrespetuosa preguntándole si "estaba bien de la cabeza" cuando la paciente admitió no recordar la última vez que se realizó una prueba.
La supervisora de urgencias de ginecología declaró haber tenido que “acudir en varias ocasiones a tratar de calmar a pacientes por ataques de ansiedad e indicarle dónde tienen que hacer una reclamación debido a la incredulidad con el trato recibido en la consulta”.
Estas faltas de respeto presentan mayor gravedad teniendo en cuenta el lugar donde ocurrían, ya que “en un servicio de salud, el trato atento, sensible y correcto debe de prevalecer”, dicta la sentencia.
“No permitía a los pacientes explicar su estado de salud”
Algunas de las compañeras que tuvieron que lidiar con los malos tratos de la ginecóloga, comentan frases dichas por la profesional tales como “me importa una mierda cómo te llames” o “estoy hasta los cojones de novatas gilipollas de mierda”, mostrando así un "grave desprecio a superiores, compañeros, subordinados o usuarios".
Además, la sentencia dicta que la especialista “no permitía a los pacientes expresarse o explicarse sobre su estado de salud y no las escuchaba”, llegando a hacer daño a alguna mujer a la hora de realizar las exploraciones.
Numerosas quejas y respuesta ante la Justicia
El informe realizado por la Jefatura de Servicio en diciembre de 2023 refleja una repercusión negativa de los comportamientos de la ginecóloga en el servicio: "Son incontables las quejas/reclamaciones verbales recibidas sobre doctora desde el personal de enfermería, matronas, residentes y ginecólogos del Servicio".
Finalmente, la Consellería de Sanidade la suspendió de sus funciones durante ocho años, una decisión que la ginecóloga no compartió, por lo que acudió a la Justicia. Sin embargo, Jesús Leal, juez de la Plaza 1 de la Sección de lo Contencioso-Administrativo de Santiago, ratificó la suspensión.
“Tras el acto de la vista, si este juzgador pudiese tener un mínimo de dudas al respecto de la minoración o modulación de la pena impuesta, fuera ya de la improcedente e inadmisible estimación íntegra de la demandada, tras la lectura del expediente administrativo aquella posibilidad ha sido descartada de plano”, recoge el fallo.
Al respecto, señala que la instructora del caso realizó una valoración apropiada de los hechos. Contra esta decisión, cabe recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
