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Redacción. Santiago de Compostela

La Consejería de Sanidad y el Servicio Gallego de Salud (Sergas) adoptarán en los dos próximos años varias medidas para limitar la violencia en el ámbito sanitario, entre las que figura la elaboración de un plan de seguridad en hospitales y centros de salud.

Según ha explicado el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, el Gobierno autonómico creará, además, un "mapa de riesgos" para mejorar la calidad de la información acerca de estos incidentes.

En palabras de Feijóo, se pondrá "un botón en cada ordenador cuando se prevea que puede haber un incidente" y se actuará "en el supuesto de que esta violencia llegue a más". Asimismo, ha destacado que es necesario "insistir en la prevención" y llevar a cabo propuestas "con el consenso de los colectivos sanitarios y organizaciones sindicales".

Por otra parte, los servicios sanitarios contemplan mejorar el acondicionamiento de los espacios públicos en las infraestructuras que se creen, para lograr una mayor interacción entre usuarios y profesionales. Por último, se trabajará para crear nuevos protocolos de actuación, acciones formativas dirigidas a pacientes y trabajadores, y colaboración entre los servicios sanitarios y otras instituciones.

Según datos de la Xunta, en 2010 se registraron 255 incidencias en el ámbito sanitario gallego. De ellas, 191 se correspondieron con actos de violencia verbal o gestual, y el resto con agresiones físicas sobre personas o daños patrimoniales.