Publicada

La implantación de las 35 horas semanales en la sanidad valenciana ha recibido el voto favorable de CCOO, UGT, CSIF y CESM en la Mesa Sectorial de Sanidad. La medida, cuya aplicación está prevista a partir del 1 de enero de 2027, contempla pasar de las actuales 1.589 horas anuales a 1.512.

El respaldo de las organizaciones sindicales llega acompañado de distintas reivindicaciones sobre cómo debe desarrollarse la reducción de jornada. El refuerzo de las plantillas, la organización del trabajo en sábado, los descansos y la regulación de las guardias médicas son algunos de los principales asuntos planteados por las centrales.

Una reducción de jornada con garantías

CSIF ha respaldado la aplicación de las 35 horas y ha reclamado que se extienda a todo el personal gestionado por la Conselleria de Sanidad. El sindicato defiende que la adaptación de la jornada debe mejorar las condiciones de los profesionales sin repercutir en la atención a los pacientes.

La central sindical ha reclamado que la medida "sea una realidad sin merma de derechos, sin pérdida retributiva y sin aumentar la carga de trabajo de las plantillas". También ha pedido un refuerzo de personal para "reducir la sobrecarga laboral y garantizar la calidad asistencial".

CSIF exige además que el nuevo cómputo respete "las distintas modalidades de jornada, los turnos, el trabajo nocturno, las guardias y los descansos", así como que los cambios en las vacaciones no supongan una pérdida de derechos.

Por su parte, UGT también ha votado a favor. A través de redes sociales ha informado que, entre sus exigencias, figura que las 35 horas sean efectivas desde el 1 de enero de 2027, así como que existan informes de Abogacía y Hacienda que garanticen jurídicamente el acuerdo.

El sindicato reclama además un incremento de "alrededor de 2.500 puestos de trabajo", junto con garantías para Atención Primaria y para todas las categorías afectadas. UGT pide también "igual trato para personal de consorcios, funcionarios/as y personal laboral a extinguir".

CCOO reclama más plantilla y cambios en los sábados

CCOO ha votado a favor de la modificación del decreto, aunque ha expresado reservas sobre algunos de sus aspectos. El sindicato sostiene que la reducción de jornada no puede aplicarse "a costa de precarizar a las plantillas ni sin un refuerzo real de personal".

Una de sus principales reclamaciones se refiere al trabajo en sábado. CCOO ha pedido eliminar el vacío legal que, a su juicio, existe en este punto, ya que el texto contempla una jornada ordinaria de lunes a viernes, de 08:00 a 15:00 horas, y reserva el sábado para la jornada de guardia.

El sindicato considera que esta configuración puede generar un agravio comparativo y abrir la posibilidad de que se preste servicio los sábados a precio de jornada ordinaria. Por ello, ha reclamado la creación de una "Jornada Especial de Fin de Semana", acompañada de la correspondiente compensación.

CCOO también ha mostrado su desacuerdo con la disposición que regula las compensaciones a partir de la sexta guardia mensual y ha pedido una memoria económica que avale la implantación de las 35 horas, además de una previsión sobre el incremento de recursos humanos necesario.

La secretaria general de la FSS CCOO PV, Yolanda Ferrández, ha defendido que las 35 horas son "un derecho irrenunciable", aunque ha reclamado que se apliquen "con rigor, financiación y un incremento real de las plantillas". El sindicato pide además que, con independencia de cuándo se publique el decreto, su efectividad tenga carácter retroactivo al 1 de enero de 2027 y que la jornada efectiva de ese año quede fijada en 1.512 horas anuales.

CESM pone el foco en el sábado

CESM también ha situado el sábado entre los principales cambios derivados de la nueva organización de la jornada. Según ha explicado su vicesecretario en la Comunitat Valenciana, Vladimir Herrero Tarruella, para los trabajadores que no desempeñan su actividad a turnos la propuesta establece una jornada ordinaria de lunes a viernes, desde las 08:00 hasta las 15:00 horas.

De este modo, "el sábado tiene consideración de jornada no laboral". En aquellos servicios hospitalarios y de Atención Primaria en los que sea necesario trabajar ese día, el trabajo del sábado pasaría a articularse mediante una guardia de 24 horas.

Según Herrero, esta organización implica que, además del descanso obligatorio del domingo, se genere una "libranza remunerada" en el lunes siguiente. El representante de CESM ha situado esta medida entre las reivindicaciones que el sindicato llevaba años defendiendo y que ahora se incorporan a la regulación de la jornada.

Compensaciones por el exceso de guardias

Las guardias médicas constituyen otro de los puntos destacados por CESM. El sindicato ha explicado que el nuevo decreto contempla una compensación para los facultativos que tengan que realizar un número de guardias superior al establecido. En concreto, a partir de la sexta guardia mensual y "por cada grupo de tres o fracción", los facultativos tendrán un día de descanso remunerado especial.

CESM ha precisado que esta medida no supone que el sindicato quiera mantener las guardias en las condiciones actuales. Su reivindicación es que sean voluntarias y que dejen de realizarse guardias de 24 horas.

"El Sindicato Médico no queremos guardias de 24 horas", ha señalado Herrero, quien ha argumentado que las condiciones físicas y cognitivas del profesional que realiza estas jornadas pueden afectar tanto a su salud como a la atención que presta a los pacientes.

CCOO, por su parte, también ha cuestionado el sistema de compensación a partir de la sexta guardia. El sindicato considera que puede incentivar la realización excesiva de guardias y sostiene que entra en conflicto con la normativa europea sobre descansos mínimos.